Alguno de vosotros se sorprendería si habláramos de que "Bob Esponja" es una serie que, en el terreno de los videojuegos, no está lo que se dice especialmente maltratado. De hecho, esta popular serie emitida por Nickelodeon llega ya aproximadamente a la docena de títulos repartidos en las diversas plataformas y lo más raro, tratándose de este tipo de adaptaciones de series de TV a videojuegos, es que no son del todo malas sino que, por el contrario son, en muchos casos, aceptables. El último ejemplo de esto es el título que analizamos en esta ocasión: "Bob Esponja: El vengador amarillo", que, aunque no va a romper moldes en las listas de ventas, sí que va a contentar a los fans más aférrimos de esta divertida serie de dibujos animados. Veámos el porqué…
Cuando un héroe está viejo…
Todo parte de una historia de lo más disparatada (era de esperar): Bob Esponja descubre que la malvada Burbuja Sucia ha secuestrado a uno de sus amigos. Es entonces cuando nuestro esponjoso personaje llama a su superhéroe favorito: Tritónman, que acude a su llamada. Cuando se encuentran con Burbuja Sucia, comienza una disputa y ésta acaba en el centrifugado de una lavadora, saliendo esparcidas pequeñas burbujitas sucias por toda Zona Bikini. Tu misión a partir de este momento es clara: acabar con las burbujitas y devolver la paz a la ciudad con la ayuda de… ¿Tritónman? No, ya que decide que está demasiado viejo y por ello te cede gentilmente su cinturón de poderes. Acabas de dejar de ser una simple esponja, ahora eres… ¡el vengador amarillo!
Un plataformas de exploración
"Bob Esponja: El vengador amarillo" podríamos definirlo, ante todo, como un plataformas de acción que incorpora un importante componente de exploración desarrollado ante un mapeado en apariencia pequeño (con nueve zonas), pero que va aumentando en extensión conforme vamos avanzando en la partida. En lo que se refiere a la parte de plataformas, hablamos del concepto más clásico donde predominan por tanto los saltos ajustados y la presencia de enemigos que no nos pondrán las cosas muy difíciles. De hecho, la dificultad es baja, lo que ya nos dice que este juego está especialmente diseñado para los más pequeños de la casa y sin ningún problema para los jugadores más experimentados, que tal vez se aburran por la escasa presencia de desafíos verdaderamente interesantes para seguir jugando.
Como decimos, además el juego tiene una parte importante de exploración basada en el recorrido del mapa para ir cumpliendo los objetivos que van apareciendo en nuestra libreta personal (presente en la pantalla táctil inferior junto a un mapa de la ciudad y a un inventario de objetos). Objetivos que pueden ser cosas tan mundanales como repartir una hamburguesa, encontrar una llaves de un vecino o echar comida a nuestra mascota a través del lápiz táctil. Todo tendrá que hacerlo el jugador recorriendo las diferentes partes del mapeado alternando las partes de plataforma clásica con las partes donde la interacción con los personajes será fundamental para seguir avanzando.
El problema es que no será poco frecuente que el jugador muchas veces se vea atascado al no saber por donde tirar. Es en este punto cuando la exploración puede hacerse verdaderamente abrumadora y el juego convertirse en más que aburrido al carecer de pistas que guíen mínimamente al jugador en su aventura.