Uno de los numerosísimos grupos de programación de la todopoderosa Sega, Sim, nos hace llegar este "Charge and Blast", un shoot'em'up que bebe de las fuentes de algunos de los más grandes arcades.
Imaginaros el universo planteado por la fantástica película "Starship Troopers". Planetas repletos de animales gigantescos cuya dieta no es precisamente la mediterranea, sino que sus platos preferidos tienen como ingredientes principales soldados con armadura y todo. Estos seres poco amigables, como es lógico, suponen una amenaza para toda la humanidad, así que se ha encomendado la misión de eliminarles del mapa a un comando especial integrado por tres de los soldados más brillantes del ejército, Nicholas Woods, Jhon Down y Pamela Hewitt.
Cada uno de ellos cuenta con unas habilidades especiales que les proporcionan ciertas ventajas con respecto a sus compañeros. Mientras que Jhon Down es un guerrero muy nivelado en todos sus aspectos, Nicholas Woods tiene una resistencia y una fuerza fuera de lo común, aunque su velocidad y capacidad de reacción dejan bastante que desear. En último lugar, que no la última, encontramos a la soldado Hewitt, la más veloz de los tres pero también la menos resistente. Eso sí, los tres están provistos de armaduras al más puro estilo "Power Rangers" que les permitirán, entre otras cosas, utilizar un arsenal que envidiaría el mismísimo Terminator. Malos malísimos, ya podéis echaros a temblar...
¿Qué ya habéis visto ésto en otro lado? Normal, la inmensa mayoría de los beat'em'ups de la época dorada de las 16 bits. Qué tiempos aquellos... Lo cierto es que el nivel técnico de "Charge and Blast" está muy por encima de los "Final Fight", "Cabal" y compañía, aunque comparte con ellos, además del del argumento, algunos conceptos a la hora de jugar. ¿Cuáles? Continúen leyendo, por favor...
Para empezar, el movimiento de los personajes es únicamente bidimensional. Y es que, aunque los escenarios son totalmente tridimensionales, el carácter que controlemos tan sólo podrá trasladarse horizontalmente, de la misma forma que se vió en el clásico intemporal de Red Corporation. Con el título de Guy y Cody comparte la forma en la que están divididos los niveles. Es decir, se va avanzando por los escenarios no de forma continua, sino en subniveles delimitados físicamente y que no podremos superar hasta eliminar a todos los enemigos que nos salgan al paso. Una vez todos los monstruos de marras estén criando malvas, las limitaciones físicas desaparecerán, llegaremos a otro subnivel y vuelta a empezar.