Posiblemente Donald sea el personaje más agradable de la factoría Disney. Mickey es extremadamente insulso, Goofy no da pie con bola, y Pluto es un holgazán que apenas se difiere de su pelmazo amo.
Por contra, el ánade más refunfuñón de la história tiene motivos por los que protestar, saca su mal genio contra miembros de su família cuando intentan pararle los pies, y tiene tres sobrinos muy encantadores... Ubi sabe elegir.
Esta vez, el pato con traje de marinero ha visto desde una retransimisión en directo como su amada Daisy, mientras acosaba furtivamente la guarida de Marlock, era secuestrada ante la multitudinaria audiencia de su programa. Entre farfulladas varias procedentes de su pico, el primo Narciso, elegante ser donde los haya, ha emprendido la búsqueda de la fémina ante la atónita mirada de Donald. Por supuesto deberemos recorrernos los 4 puntos cardinales del Universo con la ayuda del científico Ungenio, que nos prestará consejos acerca de que funciones acarrear en cada nivel, y algún que otro ítem desperdigado por todas las fases.
Lamentablemente, Quack Attack está cohíbido por las mismas reglas que se marcan al principio; recoger la pieza para abrir la puerta del enemigo final, encontrar los ositos de peluche de Juanito, Jorgito y Jaimito y superar el tiempo de nuestro primo realizado en cada mundo. En realidad, Ubi Soft añade un par de elementos como la evasión de todo tipo de fauna, o la contienda con el "Final Boss" de turno.
Sobre el papel, el planteamiento ya denota las claras intenciones de limitarnos a hacer reiteradamente los mismos pasos, que al cabo de poco tiempo acabarás hastiando. Ni siquiera el cambio constante de la perspectiva con claras reminiscencias a Yoshi's Story o Crash Bandicoot, consiguen salpimentar tan pobre impresión.
Se le adhiere una personificación de los personajes poco labrada, donde únicamente los cambios de humor de Donald demuestran que la mascota de Disney sigue en plenitud física. De todas formas, cuando anunciaron a bombo y a platillo las diversas facetas del ánade esperabamos con ansias verlo desarrollar funciones exclusivas (similar a lo que lleva alardeando Rare con su Conker), aspecto que desgraciadamente, enseña pocas variantes.
Por ejemplo, al recoger una copa helada durante su periplo, nuestro vacilón animal correrá como un desesperado abatiendo a todo lo que se le plante en cara, acción que al volverse feroz, únicamente le difiere por la espesa nube de ira que cubre sus palmadas al aire. Los dos estados más corrientes son la felicidad y la fúria, mostrándose al caminar, y en la que enseña un semblante mucho más alegre en el primero de los humores.
Quack Attack utiliza varios ítems para desmantelar llaves que serán de utilidad para el futuro; como muestra, el libro del mago Merlock vulve opacos los juguetes de tus sobrinos, las estrellas añaden créditos a tu contador, y de vez en cuando veremos tostadoras ancladas cerca de una línea que hacen las veces de "checkpoint"..
g r á f i c o s
Su la utilización del motor gráfico de Rayman 2 es un buen prolegómeno, a términos prácticos el resultado ha sido decepcionante. No entendemos como puede llegar a ralentizarse tanto en alta resolución, si no llega ni por asomo a la cantidad de elementos en pantalla que aguantaba la desmembrada mascota de Ubi, y por supuesto, no está formado por mundos enteramente en 3D. Pese a la aceptable cantidad de cuadros por segundo a la que corre cuando bajamos la nitidez de la pantalla, no termina por colmar todas las expectativas puestas en él.
Comparándolo a sus mentores, las aventuras del dinosaurio de Mario se mueve infinitamente mejor, pese a contar con escenarios más desgalichados, suceso que por ende, Crash Bandicoot también sale beneficiado.
Tanto Donald como el resto de los enemigos que pululan por todo el cartucho tienen un cariz plano, exento de alardes que puedan hacer enorgullecer a los grafistas, y que para colmo, cuenta con poca variedad de oponentes, por lo que el número no justifica esta pésima impresión.
Suerte que la mayoría de los mundos derrocha destellos de calidad y el paso de los fondos si gratifican el paupérrimo resultado de la velocidad. Rocas, efectos de luz trasluciéndose por las hojas de los árboles, transparencias acuáticas, emanación de aire... todo un elenco de ingredientes con la finalidad de engolosinar nuestra impresión respecto al apartado visual.