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Tierra Media Virtual: El Señor de los Videojuegos

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| PC PS2 PS3 PSP XBX 360 - Regreso al pasado |

Desde los años 80, la obra capital de JRR Tolkien y su prólogo han servido para que decenas de estudios y editoras intentasen adaptar los hechos, personajes y tramas que El Hobbit y el Señor de los Anillos lucen orgullosas en sus páginas. Uníos a la banda de Thorin o a la Comunidad de los 9. Uníos y pasead con nosotros por esta Tierra Media virtual

Regreso al pasado

 

Todo empezó, como suele comenzar en las grandes historias que jamás se olvidan, con un nombre: John Ronald Reuel Tolkien; un lugar imaginario: la Tierra Media; y una raza: los Hobbit. Ahora formando parte del léxico y la cultura popular merced a una trilogía convertida hace diez años ya en un fenómeno de masas que hoy tiene su continuación, aunque claramente sin la misma intensidad que en 2001 se apoderó del mundo entero y de todos aquellos ajeno a la literatura fantástica que no sabían quiénes eran Merry o Pippin, dónde estaba el Paso de Caradhras, o qué era eso de un anillo de invisibilidad. Justo hoy, 24 horas después que el dragón Smaug haya comenzado su desolación en El Hobbit Parte 2, queremos perdernos por esa tierra que un genio literario logró darle tanta veracidad, tanto realismo y tan cuidado, que su ficción se convirtió en una mitología con entidad propia. Hoy nos vamos a perder por la Tierra Media virtual, la cual comprobaréis algunos que se extiende mucho más allá de los confines que Electronic Arts estableció al adquirir la lucrativa licencia fílmica. Va a ser la Historia de una Ida, pero lo mismo no querréis dar la Vuelta.

J R R
El 21 de septiembre de 1937 quizás no pasó nada fuera de lo común en Inglaterra. Los britànicos se levantaron como cada mañana y prosiguieron con su vida. Pero en el Reino Unido, un pequeño libro de Fantasía que hablaba de razas de seres diferentes, de viajes y peligros, dragones y tesoros, salía a la venta. El manuscrito era El Hobbit, y su autor JRR Tolkien. Quizás el 21 de septiembre de 1937 no pasó nada reseñable en el mundo, pero este autor y su obra quedaron inmortalizados para siempre, aunque ellos aún no lo sabían.  Libro de cuna para algunos de nosotros que nos descubrió un género y espoleó la imaginación, la acogida a nivel crítico y público pidió una secuela. Una secuela que tardó en llegar y se hizo de rogar nada menos que 17 años. Pero como todo lo bueno, mereció la pena.

dsc02450.jpg Captura de pantalla

Tomando como punto de partida el objeto en apariencia tan inofensivo como un sencillo anillo que otorga invisibilidad a su poseedor, y que le permitió a Bilbo Bolsón de Bolsón Cerrado ganarse sus galones de Saqueador, JRR Tolkien brindó no una mera secuela, sino una obra capital en la narrativa del siglo XX, en el Género Fantástico. Una auténtica obra maestra de culto que le llevó años concebir, pulir, ajustar, y con la que creó una mitología sin fisuras, prácticamente perfecta. Una trilogía mil veces imitada, adorada, encumbrada, estudiada, copiada, traducida, adaptada. Pero jamás, jamás, superada. Hablamos de un manuscrito en tres partes que se ganó a pulso su lugar en la Historia de la Literatura; de un libro de 63 años de antigüedad que sigue inspirando a generación tras generación de nuevos literatos, merced al uso encomiable de temas centrales como la amistad, el conflicto –fue escrito en su mayor parte en los años de la devastadora 2ª Guerra Mundial-, la confianza y cooperación entre distintas razas, el abuso del poder, el amor y la fantasía a nivel más puro.

El Opus Magno absoluto de Tolkien y una de las cumbres del Fantástico, antecedente directo y pionero de la Espada y Brujería, El Señor de los Anillos es una auténtica bestia literaria ante la que cualquiera se amedrentaría a la hora de intentar adaptar la totalidad de la obra en formatos como el Cine, la Radio o el mundo del Comic. En el campo de la imagen en movimiento –ha habido también producciones teatrales, musicales y seriales radiofónicos-, el primero que le echó narices fue el legendario animador Ralph Bakshi (Fritz the Cat), que en 1978 se propuso adaptar la historia en formato animado con una técnica novedosa como era el Rotoscopio, algo así como filmar la película y ‘pintar’ sobre esta colocando cada fotograma fílmico en una célula de animación. Filmada en España –como Conan el Bárbaro-, la cinta fue un éxito, aunque su argumento terminaba en la batalla del Abismo de Helm, dejándola inconclusa. Aún tardaríamos muchos años en volver a ver el Anillo Único en una sala de cine, pero no tanto en ver la historia del pequeño Bilbo en el por entonces aún naciente mercado del videojuego.

 

Primera Edad: 1982 – 1994

 

The Hobbit (1982)
A un año del Crack del Videojuego que casi nos deja sin el sector que disfrutamos y amamos, la editora Melbourne House y el estudio Beam Software hicieron historia videojueguil al convertirse en los primeros en traer la trama Tolkiniana al lenguaje virtual. Y los compatibles de la época –Amstrad CPC, ZX Spectrum, Commodore 64, Apple II, MSX-, las primeras plataformas de juego en narrar la historia del dragón Smaug. Y con un título con tanta narrativa, sus autores se decantaron por el antepasado de la Aventura Gráfica, recreando el libro mediante una aventura conversacional con imágenes básicas para representar acciones. Lejos de ser una mera adaptación, The Hobbit innovó con un Parser (básicamente un motor de procesamiento del lenguaje usado, en este caso el idioma inglés) que prescindió de los habituales infinitivo+nombre –‘Coger Lámpara- para permitirnos usar frases más complejas llenas de pronombres y adverbios como “Pregúntale a Gandalf sobre ese curioso mapa coge entonces la espada y mata troll con ella”.

Además, aunque esto fuese textos conversaciones, el título contó con un sistema de físicas basado en texto también pionero, con objetos in-game con su peso, tamaño e incluso nivel de solidez. Podíamos poner un objeto sobre otro, romperlos, atarlos con cuerda. Y por si fuera poco –estamos en 1982-, los eventos sucedían en tiempo real, y podíamos dejar que ocurriesen si teníamos que ausentarnos del teclado dando la orden al teclear WAIT (espera) en caso de un tiempo prolongado, o pararlo usando el comando PAUSE. Divertido era comprobar como los personajes NPC, que iban a su aire, se enzarzaban en peleas, eran capturados u obtenían objetos, una lata si algún personaje esencial se lo cargaban al inicio. Un exitazo de ventas en su momento, ni siquiera Tolkien podía haber pedido un mejor debut de su universo en el entorno virtual.

lo_hobbit_videogioco.jpg Captura de pantalla

 

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