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Selección Wii

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Muramasa Demon Blade
Si hay algo que no se le puede negar a Vanillaware es su capacidad para crear títulos 2D que brillan con luz propia. Con un arte que es inmediatamente identificable y una gran atención en el detalle de los fondos, incluyendo animaciones ambientales, el resultado son la clase de juegos que soñábamos con ver en el futuro en los tiempos de las 16 bits, la clase de juegos que no tienen en cuenta la irrupción de los polígonos y se concentran en el arte tradicional hecho “a mano”. Su planteamiento como juego es sencillo, un Beat’em Up de vieja escuela y a veces comete el pecado de alargarse demasiado en una aventura que es demasiado larga para el contenido que realmente ofrece, pero la exquisitez de los escenarios, su rico mundo inspirado en la mitología japonesa y la fuerza de su arte lo convierten en el mejor ejemplo posible de que la potencia no lo es todo a la hora de crear belleza digital.

Monster Hunter Tri
El juego que empezaría a poner los cimientos de la ahora exclusiva relación entre Capcom y Nintendo en cuanto a Monster Hunter. Tri fue una gran sorpresa porque lo que se esperaba -y estaba anunciado en forma de entrada en una lista oficial- era un Monster Hunter en PS3 siguiendo así la trayectoria de una serie que había estado en el ámbito de Playstation desde el principio, incluso antes de su sonora explosión en PSP. Pero la historia se escribió de forma diferente a lo esperado y los usuarios de Wii pudieron disfrutar de la entrega más internacional de una saga que es profundamente japonesa en su raíz y planteamiento. Orientada al aspecto multijugador y pidiendo un gran ejercicio de paciencia al jugador, el atractivo de Monster Hunter es el de tener una aventura de largo recorrido en el que la historia pasa a un segundo plano en una carrera personal por ser el mejor cazador, crear el mejor equipamiento y cazar a las más peligrosas e imponentes bestias en un mundo abierto de gran variedad que invita a ser explorado a conciencia. Tri introdujo además cosas como la caza submarina, con algunas sobrecogedoras batallas reservadas para el fondo del mar, algo que quedó coronado por un excelente multijugador online, uno de los mejores ejemplos del mismo en Wii. Pronto veremos su versión ampliada para 3DS y Wii U, pero mientras es imposible resistirse a los méritos de este gran juego.

Little King's Story
Otra de las pequeñas joyas únicas de Wii, un título que desgraciadamente no tuvo el reconocimiento que merecía. Con algo de Pikmin en su ADN pero con una historia y personajes entrañables, Little King Story es un atípico juego de estrategia en tiempo real con un largo recorrido y una puesta en escena audiovisual realmente memorable. Como todos los títulos de CING, su narrativa esconde bastante más de lo que aparenta, contándonos la historia de un muchacho normal y corriente que por casualidades del destino adquiere el “poder” de gobernar y dirigir súbditos, que no dudarán en lanzarse a las fauces de un dragón si su pequeño rey se lo ordena. Aunque su historia peca de lineal a veces, la combinación de su narrativa, la mezcla entre gestión y estrategia en tiempo real, la enorme variedad de unidades y el generoso número de actividades secundarias, unidos a las virtudes mencionadas antes sobre su presentación e historia hacen que sea uno de los mejores “tapados” de la plataforma.

Trauma Team
Es una auténtica desgracia que hoy en día sigamos viendo títulos que no llegan al viejo continente, máxime cuando están al menos traducidos al inglés como es este caso. Ya es bastante malo que títulos como Captain Rainbow se vayan a quedar en Japón hasta el fin de los tiempos si nadie lo remedia, pero que juegos como Trauma Team se queden sin aparecer por aquí cuando su versión americana existe es lamentable, especialmente porque justamente es la mejor entrega la saga. La serie de Atlus comenzó su camino en DS, en lo que parecía una idea natural a la hora de aprovechar la pantalla táctil, pegando el salto a Wii donde su trayectoria en ventas no fue exactamente la mejor. Desgracidamente, fue en esta quinta entrega, cuando la mecánica jugable era mejor que nunca -apoyándose en el uso de seis protagonistas, cada uno de una especialidad médica muy distinta, que daba una gran variedad a la mecánica- y el guión tenía más fuerza, cuando la serie se estrelló definitivamente lo que motivó que nadie cogiera los derechos de la compañía japonesa. Con la consola bloqueada regionalmente por defecto, muchos usuarios se han quedado sin disfrutar de un título fantástico que merece estar en esta lista a pesar de las desgraciadas circunstancias.

MadWorld
La historia de amor entre Platinum Games y Nintendo ya viene de largo, desde la época de Clover y los “Capcom 5” cuando el grupo dirigido por Atsushi Inaba desarrolló algunos de los mejores juegos de Gamecube, como el excepcional Viewtiful Joe dirigido por Hideki Kamiya. Ya independientes y con un contrato con Sega, Platinum se estrenaría con tres proyectos para tres máquinas bien distintas: Infinite Space para DS, Bayonetta para 360 -y a la postre para PS3- y este MadWorld para Wii, un juego chocante dentro del catálogo de la plataforma de Nintendo. Para empezar destacaba por su rompedor estilo visual, apostando por un cel-shaded definido en blanco y negro que rápidamente evocaba a las crudas historias de Frank Miller en Sin City. Sin embargo, una vez que el juego empezaba a funcionar dejaba claro que había un tercer color que definía este mundo: el rojo de la sangre de nuestros enemigos, que eran ejecutados de las formas más cruentas y salvajes por el protagonista en el contexto de un macabro concurso llamado DeathWatch. La narrativa y la realidad del propio catálogo de Wii indicaba que era una plataforma de tendencia “familiar”, por lo que MadWorld trató de utilizar el efecto de choque para llamar la atención de la amplia base de usuarios, algo que no acabó de conseguir en cuanto a ventas. Sin embargo sí logró llamar la atención de los jugadores más tradicionales y convertirse en uno de los títulos de más personalidad de la plataforma, sólo limitado por su estructura arcade de unas pocas horas de juego.

Wario Land: The Shake Dimension
Antes de Epic’s Yarn, el estudio Good-Feel consiguió su primera gran oportunidad de trabajar directamente con Nintendo en otra de sus franquicias clásicas con este nuevo Wario Land. Fue una afortunada casualidad, ya que el modesto estudio fue fundado por Etsunobu Ebisu, que destacó en Konami por su trabajo con Goemon, algo que fue determinante para que Takahiko Harada de Nintendo se fijase en él para el nuevo Wario Land. Con The Shake Dimension se apostó por una fórmula más similar a la de los Wario Land originales de Game Boy y Game Boy Advance, aunque introduciendo el concepto de “sacudir” el mando para justificar el uso del control gestual, además de adoptar un estilo gráfico basado en dibujos “sólidos” y animación tradicional, en vez de sprites, por lo que los gráficos tienen un estilo limpio y claro que resulta bastante atractivo para muchos amantes de los 2D -aunque no todos, los sprites tradicionales tienen muchos partidarios-. The Shake Dimension es un título notable, divertido y que goza de un gran aspecto, por lo que merece un lugar en esta lista y hace que estemos atentos a los posibles rumores de que Good-Feel podría estar trabajando en un nuevo Yoshi’s Island.

de Blob
Nacido de un proyecto de estudiantes universitarios, el joven e inexperto grupo supo ver el potencial de Wii y cómo sacarle partido mucho antes que muchos estudios veteranos. Mientras muchos se preguntaban qué hacer con el novedoso mando, este estudio, apoyado por THQ, se puso manos a la obra y desarrolló un juego que funcionaba de maravilla, con un planteamiento que mezclaba plataformas, exploración, puzles y aventuras para dar sentido a esta búsqueda por devolver el color robado a una ciudad. Más allá de algunos detalles que se podían haber mejorado, de Blob desprendía frescura y originalidad, con un planteamiento audiovisual muy atractivo que marcaba el camino a seguir para desarrollar juegos distintivos en Wii: visión artística y personalidad antes que potencia bruta.

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