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Juegos Ocultos: Arcades

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Bubble Memories

Desarrollador: Taito
Año de lanzamiento: 1996 (aunque su desarrollo finalizó en 1995).
Conversiones: PlayStation 2 (dentro del recopilatorio Taito Memories II, lanzado únicamente en Japón).

Aunque a mediados de los 90 Taito se encontraba enfrascada en el desarrollo de secuelas de su famoso y triunfador Puzzle Bobble (1994), a los carismáticos Bub y Bob todavía les quedó tiempo para hacer acto de aparición en el género que los había hecho grandes: las plataformas. Tras los rompedores Rainbow Islands (1987) y Parasol Stars (1991), el primer Bubble Bobble acabó recibiendo una verdadera puesta al día tanto con Bubble Symphony (1994) como con el juego que ahora nos ocupa, el cual casi puede ser considerado un remake del original de 1986 al desechar muchas de las novedades de Symphony en favor de un desarrollo más cercano a la primera entrega de la franquicia. Tal vez sea esta cercanía al material original la razón por la que Bubble Memories es un juego tan redondo, todo un logro de las plataformas dentro del subgénero “sin scroll” que el gran Donkey Kong inauguró y que títulos como Snow Bros. o Tumble Pop hicieron suyo. Simpático, colorista y rabiosamente adictivo, Bubble Memories es un título por el que no pasan los años, a pesar de que la propia recreativa transitara sin pena ni gloria por los salones arcade y que hoy día, más allá de su añadido en un oscuro recopilatorio japonés para PS2, sea uno de los Bubble Bobble más desconocidos por el gran público. Un título a reivindicar que da mil vueltas a iteraciones más modernas de la franquicia.


Hard Head 2
Desarrollador: Suna Corporation
Año de lanzamiento: 1991
Conversiones: Ninguna.

Hard Head 2 es el vivo ejemplo de un hecho indiscutible en lo referente al encanto que poseían los sistemas arcade: nada era imposible. Una recreativa era algo así como una plataforma abierta: cualquier hijo de vecino podía crear un juego, meterlo en una placa y lanzarlo a la calle sin rendir cuentas a (casi) nadie. Así, era raro el salón arcade que no contaba en su oferta con uno de estos juegos raros, raros. Y al decir raros nos referimos a raros de verdad. ¿Recordáis aquel beat’em up indescriptible cuyos gráficos “homenajeaban” a los de Dragon Ball? Pues eso. Hard Head 2 era otro de esos títulos que demostraba que dentro del terreno arcade el límite estaba en la imaginación (o más bien en hasta dónde podía llegar la falta de escrúpulos de los desarrolladores). Para los que lo pregunten, sí, ese “2” al final del título significa que hubo una primera parte, la cual fusilaba sin el más mínimo miramiento el clásico Super Mario Bros. de Nintendo. Al menos, Hard Head 2 tenía algo de personalidad propia, además de los gráficos más horribles que puedan verse en videojuego alguno.


Sin embargo, resulta que el juego que nos ocupa era bastante jugable (al igual que su primera parte, todo hay que decirlo), de ahí que su distribución fuera sorprendentemente cuantiosa (seguramente porque la placa costaría dos duros a los dueños de los locales arcade, si es que en verdad llegaba a costarles algo). Si viviste a pleno rendimiento la edad de oro de los recreativos, seguramente te acabarías topando con este título tarde o temprano y, tras torcer el gesto al ver sus gráficos, acabarías echando una moneda bien porque te encontrabas en un restaurante y no había otro cabinet al que jugar o bien porque tenías el día gracioso y querías echarte unas risas. Y seguramente acabarías llegando a la misma conclusión que todos los que probaron Hard Head 2: tiene un no se qué que qué se yo que lo hace muy, muy divertido. Unos protagonistas (aficionados al nudismo) que tienen una pinta más mala que las cuentas bancarias de Bárcenas trotan a lo largo y ancho de un juego de plataformas y acción de desarrollo lateral en pos de… Bah, ¿qué más da en pos de lo que vayan? Queridos lectores, probad este juego y seréis objeto de una experiencia religiosa que ya la quisiera para sí el mismísimo Enrique Iglesias.

Juegos Ocultos: Arcades Captura de pantalla
 

Undercover Cops
Desarrollador: Irem
Año de lanzamiento: 1992
Conversiones domésticas: Super Nintendo (sólo en Japón)

Undercover Cops es un caso claro de juego que llega tarde a la fiesta. Un Beat’em Up de gran calidad ambientado en un Nueva York post-apocalíptico. A pesar de su nombre, el concepto de “infiltración” de los tres policías que protagonizan el juego es un tanto curioso: liarse a golpes con todo el que pasa por delante. Así nos encontramos un juego de corte clásico en el género, con personajes de distintas habilidades y movimientos limpiando las calles de maleantes. Una de las primeras cosas que llaman la atención del juego son sus detallados y grandes sprites, así como los inspirados fondos que hacen un buen trabajo dibujando un mundo roto y sin esperanza. Los colores apagados, los cuervos devorando cuerpos en plena calle y el aspecto sucio y decadente de los escenarios dejan un tono bastante adecuado y particular. Fieles a los cánones, tenemos tres protagonistas, cada uno con una serie de características, golpes especiales, fortalezas y debilidades. El maestro de Karate Zan Takahara, típico personaje equilibrado, experto en patadas y capaz de bombardear a los enemigos con bolas de fuego desde el aire; Rosa Felmond, ex-Miss Universo (no hace falta buscar demasiado la lógica), algo débil pero muy rápida y con un gran golpe especial capaz de barrer la pantalla; y Matt Gable, ex-futbolista americano profesional y que al parecer lleva las hombreras protectoras hasta para dormir, aunque no es el clásico personaje “fuerte”, es bastante rápido y de hecho es el único que puede hacer carrera y golpear a enemigos en carga.

Undercover Cops lo tenía todo para triunfar, era un juego que llamaba la atención técnica y artísticamente, tenía una gran personalidad dentro de un género en el que era difícil destacar. Tenía momentos realmente brillantes como el combate contra uno de los Jefes, un cyborg llamado Pacs de aspecto convincentemente tecnorgánico y al que nos enfrentábamos en una sala que acababa con una trituradora mecánica que podía acabar con nosotros si no salíamos de ella a tiempo -cosa que también podíamos hacer con el jefe-. Sin embargo, el juego de Irem tuvo muchos problemas que le impidieron disfrutar: era demencialmente difícil; tuvo un problema grave de distribución por lo que buena parte de las recreativas del juego fuera de Japón tenían una versión incompleta, con bugs y falta de movimientos, elementos y otros detalles; y por último, que llegó bastante tarde y le tocó bailar con los Street Fighter II y Mortal Kombat de la época, algo bastante complicado ante un público ya bastante saturado de Beat’em Ups. Su versión para Super Nintendo tampoco demostró ser demasiado popular y el juego en general cayó en el olvido, excepto para los que lo disfrutaron en su época y especialmente para los que consiguieron completarlo, una de esas gestas de recreativa que no estaban al alcance de cualquiera.

Juegos Ocultos: Arcades Captura de pantalla

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