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Juegos Ocultos: Arcades

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| ARC MDR PS PS3 SNES 360 - Regreso al pasado |

En el mundo de los salones recreativos han dejado huella innumerables clásicos intemporales. Pero muchos otros títulos, a pesar de su calidad, han quedado reducidos a simples pies de página arrinconados en las más ocultas hojas de la historia del videojuego. Acompañadnos en esta reivindicación de algunos de ellos.

Regreso al pasado

Uno de los muchos placeres que el jugón ochentero y/o noventero podía sentir al entrar en un salón recreativo no era otro que la incertidumbre. ¿Y cómo puede transformarse algo así en un placer? Pues bien, dicha inseguridad era generada al no saber qué nos encontraríamos al entrar en uno de aquellos añorados templos del ocio interactivo. ¿Nos toparíamos con alguno de esos juegos que llevaban ya largo tiempo encumbrados en lo más alto de nuestra lista de delicias lúdicas? ¿Estaría al fin ese maravilloso título al que jugamos en nuestras últimas vacaciones costeras, y que todavía no habíamos podido encontrar en nuestro lugar de residencia habitual? ¿Una novedad de la que habíamos escuchado o leído de pasada en alguno de los escasos medios de comunicación de la época? ¿O la última y desconocida maravilla llegada de aquella lejana tierra del sol naciente, que por entonces en lugar de estar en la otra punta del mundo nos daba la sensación de encontrarse en el extremo opuesto de la galaxia?

Lo mejor de todo era que ese cosquilleo que sentíamos ante la perspectiva de toparnos con alguna novedad tan maravillosa como desconocida siempre recorría nuestro cuerpo, independientemente de que el salón arcade al que acudiéramos no fuera otro que aquel cercano a nuestro domicilio que prácticamente eran nuestra segunda residencia habitual. Y es que las novedades siempre llegaban inesperadamente. Podíamos pasarnos meses jugando a los mismos juegos, para encontrarnos al día siguiente con que el dueño del local había decidido al fin renovar el catálogo y las novedades abundaban por doquier. Cuando ese cosquilleo generado por dicha incertidumbre se convertía en absoluto asombro al encontrarnos por primera vez con un Final Fight, un Street Fighter II o un Mortal Kombat, ya teníamos ahí un momento mágico que quedaría grabado de ahora en adelante en nuestro lúdico corazón. Claro que la aparición de una novedad también suponía la jubilación del juego que hasta ese momento había ocupado el mueble arcade, por lo que una espinita podía quedar clavada en nuestro interior si el título que se despedía resultaba ser uno de nuestros favoritos.

Juegos Ocultos: Arcades Captura de pantalla

Pero siempre nos quedaba el consuelo de saber que cabía la posibilidad de volver a encontrarnos con ese juego tarde o temprano, ya fuera en otro salón recreativo, o en algún bar o restaurante al lado de la eterna tragaperras, para volver a disfrutar con él al igual que se disfruta al reencontrarse con un viejo amigo al que no veíamos desde hacía tiempo. Pero en ese instante lo importante no era el pasado, sino el presente. El ritual solía ser siempre el mismo: observar el nuevo juego (que, como toda novedad, estaría repleto de gente a su alrededor, por lo que ni mucho menos seríamos los únicos “mirones”), esperar pacientemente nuestro turno, introducir la moneda de 25 pesetas (pocos sonidos había más placenteros que el que emitía una moneda de cinco duros mientras descendía por la ranura), agarrar la palanca con firmeza y disponernos a disfrutar. ¿A cuántos títulos llegamos a jugar durante los años de bonanza de la industria arcade? Dudamos mucho que alguien llevara la cuenta. ¿Y cuántos de ellos recordamos a día de hoy? Ese número ya es sin duda menor, y lo es por muchas razones. Puede que solo nos topáramos con un determinado juego en una ocasión, que el título acabara siendo sustituido al poco de encontrárnoslo, que no alcanzara la popularidad que merecía, que quedara eclipsado por algún triple A situado a su lado…

El caso es que, con el paso del tiempo, seguro que no han sido pocos los juegos arcade que ya no recordamos, o de los que solo conservamos breves retazos en nuestros recuerdos a pesar de que nos maravillaron en su tiempo. Ello conlleva que en la mayoría de ocasiones uno de los datos que han desaparecido de nuestra memoria no ha sido otro que el propio nombre de un determinado juego, por lo que incluso hoy día, con la facilidad de acceso a los arcades de nuestra infancia que poseemos gracias al nunca suficientemente reverenciado Mame, no podemos reencontrarnos con él. ¿Cómo demonios se llamaba ese juego estilo Final Fight en el que nuestro personaje podía clonar y mimetizar a sus enemigos? ¿O cuál era el nombre de ese título de plataformas que transcurría en laberínticos escenarios, en el que llevábamos a varios personajes entre los que se incluía un larguirucho que saltaba muy alto, o un chaval orondo que apenas podía con su cuerpo? ¿Y ese en el que controlábamos a una niña que blandía una pistola algo extraña, y que debía huir mientras recorría una serie de escenarios en llamas en los que el fuego no dejaba de ascender continuamente? Quien más y quien menos no deja de hacerse preguntas de ese tipo cada vez que recorre el enorme listado de arcades emulados en Mame.

Juegos Ocultos: Arcades Captura de pantalla

Luego está el problema de la distribución de los títulos, siempre aleatoria y caprichosa, que podía hacer que en una ciudad nos encontráramos con un determinado juego en cada local, pero que en otra ni siquiera llegáramos a olerlo. O también la propia agonía de los salones arcade, que hizo que a medida que la década de los 90 llegaba a su fin cada vez fueran menos las novedades que se dejaban caer por unos locales que menguaban en número y medios a ojos vista. Y ya por último, y tal vez más importante, la inmensa mayoría de estos “tapados” del arcade no llegaban a ser convertidos a plataforma doméstica alguna; de ahí que por ejemplo muchos, a pesar de no haber pisado un salón recreativo en sus vidas, conozcan el primer R-Type por encontrarse disponible para casi todos los sistemas domésticos tanto de la época que lo vio nacer como de plataformas más modernas, mientras que R-Type Leo ya no es tan conocido al permanecer como coto exclusivo de salones arcade tanto a lo largo de su ciclo vital como a posteriori. Pues bien, hoy subiremos a nuestro viejo y fiel DeLorean para destapar algunos de esos clásicos arcades ocultos o no tan conocidos por éste u otro motivo. Todos derrochan calidad por los cuatro costados a pesar de su anonimato, y la mayoría no llegaron a ver la luz fuera de los muebles de recreativa que los albergaron. Así que ya sabéis, en cuanto finalicéis la lectura, agarrad vuestro ordenador o sistema retro favorito, arrancad el Mame y disponeos a regresar al pasado.

 

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