Skip to main content
Publicidad

Grand Theft Auto V: 10 razones para soñar

publicidad
feature
| PS3 360 - Reportaje |

“Si solo puedes comprar un juego al año, que sea éste.” Una frase manida que, en el caso de GTAV, se convierte en verdad irrefutable. Te explicamos las razones por las que deberías deshacerte de toda tu juegoteca y olvidarte de Xbox One y PS4 para dedicarte en exclusiva a este título durante el próximo lustro.

Reportaje

Los sucesos, modas y tendencias más relevantes que se han dado en los últimos cinco años, como la revolución telefónica que supuso el iPhone, se verán reflejados en GTAV con la sátira, humor negro y particular punto de vista habituales en la franquicia.
Los sucesos, modas y tendencias más relevantes que se han dado en los últimos cinco años, como la revolución telefónica que supuso el iPhone, se verán reflejados en GTAV con la sátira, humor negro y particular punto de vista habituales en la franquicia.
 

Think different (piensa diferente). Ese ha sido desde siempre el mantra de la Apple del tristemente desaparecido Steve Jobs, y ese sin duda es el lema no escrito de Rockstar North, el estudio anteriormente conocido como DMA Desing que se encarga de la saga Grand Theft Auto desde sus inicios. Fue Rockstar North la que con The Lost and Damned y The Ballad of Gay Tony nos mostró cómo debían ser los DLC en una época en la que ya comenzaban a surgir despropósitos como el de los trajes alternativos de Street Fighter IV, y vuelve a ser Rockstar North la que con Grand Theft Auto V nos muestra cómo debe gestarse un triple A en una época en la que cualquier franquicia con su nivel de ventas acaba corrompida y atrapada en una política de entregas anuales prácticamente indistinguibles entre sí (hola, Call of Duty; hola, FIFA). Cuando GTAV se ponga a la venta, habrá transcurrido todo un señor lustro desde el lanzamiento de la última entrega numerada de la franquicia, y eso es así simplemente porque para crear una obra maestra no basta con coger lo anterior, añadirle cuatro tonterías y cambiar el numerito en la portada (hola, Assassin’s Creed IV).

Cuando Grand Theft Auto V llegue a las tiendas, lo hará poniendo encima de la mesa una propuesta que poco tendrá que ver con lo que se ofreció en 2008 con GTAIV. Más allá de algún que otro guiño a entregas anteriores (se ha confirmado la presencia de los Lost, aunque no creemos que ello signifique ver a Johnny y compañía asomando las chupas), GTAV hará lo que toda secuela debería hacer: aprovechar los sólidos cimientos dejados ahí por sus antecesores para construir un nuevo y flamante edificio que deslumbre a todo aquel que desee contemplarlo, sin que en ningún momento tenga la sensación de haber visto anteriormente algo de lo mostrado. ¿Y cuáles son esos cimientos? La lista es bien larga: desde la variedad de situaciones y experiencias que ofrece su propuesta sandbox (no en vano la propia saga acuñó el término) hasta la solidez estructural del campo de juego por el que nos movemos, pasando por unos elaboradísimos guiones repletos de personajes inolvidables.

Pero si tanto Rockstar North como su franquicia GTA enarbolan aquello de “think different”, el futurible GTAV bien podría llevar marcada a fuego en el pecho la siguiente leyenda: “I´m different”. Pensémoslo por un momento: nos encontramos ante el Grand Theft Auto que más años de desarrollo ha acumulado por parte de Rockstar North, superando el record que hasta ahora poseía GTAIV y sus aproximadamente 48 meses de programación. Cinco años son muchos años, más aún en esta industria del “Triple A Fast Food” en el que todo se programa deprisa y corriendo con el único objetivo de seguir engordando las arcas de la productora de turno.

Que la industria del videojuego es un negocio nadie lo duda; lo malo es que esta industria cada vez es más negocio y menos videojuego, y cuando se da dicha situación solo hay dos salidas. O se sigue huyendo hacia delante con los ojos cerrados hasta que todo se despeñe barranco abajo, o se trata de revertir la situación tomándose las cosas con calma y tratando a los usuarios como lo que son: clientes en lugar de bolsillos a los que saquear hasta dejar secos. Pero regresemos a la raíz del asunto: si Rockstar North con tan solo 12 meses de diferencia (los transcurridos de GTAIII a GTA: Vice City) se sacó de la manga un juegazo como el protagonizado por Tommy Vercetti, imagínense lo que podrá hacer tras cinco años de programación en las ya más que veteranas Xbox 360 y PlayStation 3, plataformas que sin duda exprimirá hasta más allá de sus fronteras conocidas gracias en buena medida al hecho de haber podido sortear el límite de peso de 9 gigas que lastró a GTAIV. Ya sin más dilación, he aquí diez razones (entre muchas otras) por las que ignorar a Xbox One y PS4, pasar del Call of Duty de turno, vender el FIFA de todos los años y relegar al fondo del cajón tanto a Saints Row como a Sleeping Dogs, Watch Dogs o cualquier otro sandbox publicado de aquí a cinco años. Tras jugar con Grand Theft Auto V, ya no querrás probar otra cosa; vamos, igualito a lo que te sucedería tras pasar una noche de amor loco con Megan Fox.

El extraordinario GTA: San Andreas puede ser sin duda considerado el padre espiritual de GTAV. Así, volverán las bicicletas, entre muchas otras cosas.
El extraordinario GTA: San Andreas puede ser sin duda considerado el padre espiritual de GTAV. Así, volverán las bicicletas, entre muchas otras cosas.

Razón número 1: Campo de batalla Los Santos

El mapa de juego, la zona de acción, el mundo virtual dotado de la suficiente consistencia como para que queramos recorrerlo a placer de un extremo a otro por la simple razón de hacerlo… Ésta es la columna vertebral, éste es el pilar principal, éstas son las raíces que debe tener todo sandbox que aspire a alcanzar el estrellato. Y ahora pongamos las cartas sobre la mesa: Nadie diseña mejores mapas de juego que Rockstar North; es más, incluso dentro de la propia Rockstar habría que seguir diciendo lo mismo, no en vano Red Dead Redemption (Rockstar San Diego, 2010) contó con la inestimable colaboración de Rockstar North durante el desarrollo. En el ya lejano 2001 dejaron constancia de su maestría con aquella Nueva York a pequeña escala que era la primera Liberty City Tridimensional: un mapeado que asombraba a cualquiera gracias al por entonces prácticamente inédito grado de detalle que poseía en todos y cada uno de sus rincones. La disposición de edificios, los peatones que caminaban por sus calles, el constante tráfico que recorría sus carreteras, los ítems y secretos ocultos en sus rincones y callejones… Una de las primeras cosas que asombraba durante las sesiones de juego iniciales era que se acababa por dedicar más tiempo a recorrer la ciudad por el simple placer de hacerlo que a superar las misiones tanto principales como secundarias, y desde luego aquello era así por algo.

Tras GTAIII llegaron la ochentera Vice City, el descomunal estado de San Andreas y la enorme y detallada hasta el extremo Liberty City de GTAIV. A lo largo de todo este tiempo, el resto de compañías han intentado crear entornos de juego a la usanza GTA, ya fuera para títulos enmarcados en el género sandbox o dirigidos a otras disciplinas lúdicas. Pero a dichos entornos siempre les ha faltado “algo”. Recorrer las calles de, por ejemplo, Sleeping Dogs o Saints Row III es encontrarse con una especie de versión descafeinada de las ciudades de GTA. Es difícil de explicar, pero no existe el mismo encanto, la misma sensación de libertad y variedad que uno se encuentra en una urbe desarrollada por Rockstar North nada más poner el pie en ella. Incluso las grandes escalas palidecen al compararlas con terrenos a priori más reducidos como el de Vice City.


AnteriorSiguiente
Regístrate o haz login para hacer un comentario
publicidad
publicidad
publicidad
publicidad

Más en la web

publicidad
Publicidad