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Diablo III, Camino al Infierno

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| PC - Minireport |

Como todo el mundo sabe, Diablo solo comienza de verdad cuando se completa el modo normal. Es imposible analizar el juego simplemente habiendo completado la campaña en modo básico, ya que eso es solo rascar la superficie de la experiencia. Mientras seguimos profundizando en nuestro análisis, os ofrecemos una guía de campaña con la que preparar tu clase para el modo Pesadilla, donde está la verdadera esencia del juego, así como la última información sobre los problemas de lanzamiento y la loca carrera por completar realmente el juego en el modo Infierno.

Minireport

Diablo III ya ha comenzado y en la redacción seguimos trabajando con una cobertura previa que durará los días necesarios hasta el análisis. Nuestro preanálisis sentó toda la información de contexto precedente al lanzamiento del juego, acompañado de enlances a la cobertura específica por clases. También realizamos un repaso a la historia y a aquellos juegos aparecidos bajo la sombra del fenómeno de Blizzard. Y por último os mostramos con un video nuestros primeros minutos en Diablo III la noche del colapso de servidores, mostrando fragmentos de nuestra primera incursión, en las misiones cercanas al Rey Esqueleto. Sin embargo, la cobertura previa no ha terminado. Hay mucho que ver en Diablo y, contrario a lo que sucede con los análisis normales, no ha habido versión previa o beta review para la prensa. Esto significa que todos los medios en el mundo sin excepción han empezado a jugar al juego final al mismo tiempo que los demás jugadores -el martes a la medianoche, problemas de conexión incluidos- como si fuera un MMO. Si los que siguen normalmente las críticas internacionales están extrañados de que no haya apenas notas y análisis todavía, ese es el motivo.

Por otro lado, tal y como comentan desde Blizzard, completar el juego en versión normal es sólo el primer paso de la experiencia Diablo. Más que en ningún otro juego, la base de este título está en la rejugabilidad y en ir coleccionando piezas de equipamiento para conseguir aumentar más y más la potencia del personaje. Acabar Diablo III en modo normal es trivial, puede hacerse en apenas 20 horas -algo que varios de nosotros ya hemos hecho por cierto- la cosa sólo empieza a ponerse realmente interesante en modo Nightmare, que ya ofrece un reto de más de entidad, dejando el modo Hell y el posterior Inferno, el modo de máxima dificultad, como el verdadero reto en donde sólo los mejores podrán avanzar. Si Diablo II ha sido una experiencia que ha perdurado durante más de una década no ha sido por su modo normal ni mucho menos, sino por su inacabable rejugabilidad en los modos mas difíciles, la constante lucha por equipar a tus personajes con las piezas más raras, el reto de luchar contra otros jugadores, así como otros aspectos que han contribuido a esa longevidad. Desde Meristation queremos tener la seguridad de acceder al núcleo de esta tercera entrega y ver con nuestros propios ojos si mantiene la esencia de la saga antes de emitir algún veredicto, es lo menos que se merece un título tan esperado y amplio como este.

Diablo III (PC) Captura de pantalla

Por supuesto, eso no significa que nuestra cobertura vaya a decaer hasta poder contar con el análisis. Han pasado muchas cosas desde que el juego apareció la noche del lunes y hemos optado por ofrecer esta pequeña guía sobre todo lo que ha pasado desde entonces y nuestras primeros consejos e impresiones para aquellos que se estén incorporando a la lucha contra las fuerzas infernales. Con un ya sólido, pero todavía incompleto conocimiento de cómo están funcionando las clases y su progresión, así como un mayor conocimiento de una curva de dificultad que debe ser apreciada en toda su extensión, os ofrecemos este pequeño aperitivo para conocer más sobre la nueva aventura en Tristam. Aunque, por supuesto, no podríamos empezar esto sin hablar de los más que complicados comienzos que ha tenido el juego.

Un convulso arranque
Los habituales de World of Warcraft ya lo saben. Cada nuevo estreno reciente de Blizzard se ha visto envuelto en polémicas técnicas con los servidores que han sido poco a poco subsanadas en el post-lanzamiento. Pero Diablo III ha registrado en estreno especial por razones obvias (más de diez años de espera no son moco de pavo), por lo que los jugadores se han visto particularmente frustrados. A las 00:01 horas del martes 15 de mayo se activaba el título para todo el mundo, incluida la prensa, y comenzaban a aparecer los primeros problemas. Expulsiones inexplicables de las partidas, fallos en la conexión con la lista de personajes, logros desbloqueados que no aparecen en el perfil del jugador y que se recuperan pasado un tiempo, horas sin poder jugar y hasta un desafortunado bug (Error 3006) que afecta a la clase Demon Hunter, son algunos de los asuntos con los que está lidiando Blizzard en la actualidad. En estas frenéticas primeras casi 48 horas de existencia, el estudio ha realizado paradas de mantenimiento, actualizaciones del los servidores e incluso ha pedido disculpas a la paciente comunidad de jugadores, reconociendo que la preparación para el lanzamiento “no fue suficiente” para el asalto de dos millones de personas. En la actualidad, Diablo III está aparentemente estable, aunque colean ciertos problemas de conexión con los servidores y previsiblemente se realicen más tareas de mantenimiento en las próximas horas. Esta normalización no ha impedido que los jugones más descontentos descarguen sus iras sobre Diablo III en Metacritic, donde la puntuación colectiva del juego es inferior a cuatro. Ya advertimos que la necesidad de mantenerse siempre online en un juego individual era algo que no nos convencía y que podía traer problemas, como lo ha hecho en otros juegos y compañías que han apostado por el "Siempre Online" como método de seguridad definitivo. Blizzard siempre ha argumentado que esa filosofía no respondía exclusivamente a seguridad, sino al diseño de los servicios relacionados como el de la Casa de Subastas. Ahora tendrá que demostrar que puede arreglar definitivamente estos problemas, algo a lo que estaremos muy atentos en nuestro proceso de análisis.

diabloiii_05_1.jpg Captura de pantalla

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Guía de clases para adentrarse en Pesadilla y superiores

Algunos jugadores han llegado tan lejos como para pedir días libres, coger vacaciones o ponerse malos para recibir a Diablo III. Pero obviamente no es el caso de todo el mundo. Ya realizamos en su momento una introducción básica de las clases, pero ahora hemos decidido que lo más útil en este periodo intermedio hasta completar el análisis es compartir nuestro conocimiento a la hora de adentrarse con cada clase en el modo Nightmare y la clase de consideraciones y habilidades que hay que tener encuenta.

Bárbaro
Los Bárbaros ocupan un papel clave en la historia de Diablo III y son uno de los nexos comúnes en toda la saga. Estos fieros y nobles guerreros eran los responsables de proteger el Monte Arreat, la montaña sagrada donde se encontraba la Piedramundo de Santuario, un objeto sagrado clave en la creación de este reino. [Spoiler Diablo II] Su misión fracasó por completo cuando Baal, Señor de la Destrucción, burló las defensas y corrompió la piedra; sólo la intervención del jugador derrotando al ser y la intervención de Tyrael, destruyendo la piedra, salvó Santuario de que se convirtiera en en la pieza que diera el triunfo al infierno sobre el cielo [FIN Spoiler Diablo II]. Su desarrollo en la tercera parte es el que mantiene más puntos en común con el Bárbaro de la segunda parte y es también la clase más clara en su funcionalidad, mecanismos y forma de juego, por lo que es ideal para principiantes.

Los que lleguen de World of Warcraft, se encontrarán con que algunas de las novedades de la clase han sido tomadas del guerrero clásico de Azeroth. Los Bárbaros cuentan con un medidor de Furia que se va llenando según va matando criaturas, por lo que su poder aumenta cuando está rodeado de criaturas a las que aniquilar con sus poderosos ataques a dos manos. Su fuerza es también una cierta debilidad, ya que prácticamente todos sus ataques son físicos y con un alcance limitado, lo que le obliga a estar permanentemente entre nubes de enemigos para hacer el mejor uso de sus habilidades, lo que implica que recibe cantidades masivas de daño. En modo normal basta con ir con un poco de cuidado y el Bárbaro se convierte en un método muy asequible de completar el juego por primera vez, pero en Nightmare y no digamos ya en Hell o Inferno, hay que tener especial cuidado a la hora de configurar esta clase para que pueda exponerse al castigo que va a recibir. De hecho, en relación con eso, en diversos foros todavía se está discutiendo si es factible avanzar como Bárbaro portando armas en cada mano en los niveles superiores del modo Pesadilla, y la respuesta por ahora parece que es un rotundo “no” una vez que se llega al Acto III.

Una vez completado el modo normal con el Bárbaro, que se puede hacer prácticamente con cualquier configuración, llega el momento de pensar en la supervivencia antes de adentrarse en Nightmare. En grupos se espera que el Bárbaro ocupe un poco el clásico papel de tanque, y por otro lado su estilo de combate también obliga a pensar no solo en maximizar el DPS sino en mantener la barra de vida alta sabiendo además que en Diablo no hay un healer especializado -aunque los buenos grupos contarán con alguien que oriente sus habilidades al apoyo y curación de sus compañeros, hay builds que se pueden enfocar a esas funciones-. Hay habilidades como Ignore Pain que permiten directamente mitigar hasta un 65% de daño durante unos valiosos segundos, ampliables mediante runas, pero también tienen que usarse con cabeza -por ejemplo, es tontería usarla cuando los enemigos estén aturdidos, hay que medir bien los tiempos de cuándo debe ser usada para evitar el máximo daño posible-. Otra habilidad muy útil es War Cry, que aumenta la armadura tanto del Bárbaro como de sus compañeros en un 20%, ampliable a un nada desdeñable 40% con la runa adecuada. También conviene no olvidarse de aquellas habilidades que puedan dar respiros, cosas como Threathening Shout, que pueden reducir el daño y la frecuencia de ataque de todos los enemigos alrededor del Bárbaro, imprescindible para situaciones intensas. Una buena combinación de habilidades de mitigación, debuffs para los enemigos y de habilidades capaces de regenerar la vida del Bárbaro resultará vital para una buena incursión en pesadilla.

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