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Clásicos del multijugador

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| PC PS3 PS4 360 XBO - Minireport |

Títulos históricos y/o exitosos que triunfaron en el mundo de competir en línea con otros jugadores. Juegos que han sabido perdurar en el tiempo gracias a sus mecánicas y a su propuesta puramente competitiva.

Minireport

La afición por el juego online hace años que está instaurado en PC y de manera estable ya más de una generación de consolas. La industria de los videojuegos ha ido cambiando con propuestas que se adaptan a las nuevas bondades tecnológicas, y el multijugador en línea es uno de los grandes ejemplos de ello. En compatibles hay nombres históricos que se alzan como los grandes reyes del competitivo online a pesar del paso de los años, mientras que en consolas también se han ido consolidando títulos desde que a finales de la generación de Playstation 2 y Xbox el mundo de Internet asomara la cabeza en las consolas sobremesa.

El mercado de juegos enfocados al online es creciente, y en algunos casos como el género de los FPS incluso deja la sensación de que puede llegar a estar saturado. Grandes éxitos, grandes fracasos en forma de clones o juegos poco inspirados, y títulos que intentan evolucionar la experiencia. Así sucede en los juegos de acción en primera persona, en los títulos de estrategia en tiempo real, en los MOBA o en los MMO. Pero el tiempo es soberano, y más allá de pensar en nombres que pueden consolidarse como apuestas multijugador de futuro, los años nos han dejado auténticos clásicos del multijugador online. Títulos disfrutados durante años, con fórmulas para las que no pasa el tiempo. Adicción y diversión a partes iguales. Estos son los multijugadores más memorables que nos ha dejado la todavía joven industria de los videojuegos.

Counter-Strike
(1999)

Counter-Strike es seguramente uno de los grandes hitos de la historia de los videojuegos, uno de los multijugadores más eternos que se han creado jamás. El título nació como un mod completo de Half Life a mediados de 1999 que una década después se seguía jugando en los PC de medio mundo. La velocidad y eficacia de las mecánicas que se proponen en el juego, el acierto de algunos de sus modos más jugados como desactivación de bombas y liberación de rehenes con el consecuente componente táctico de las partidas,  el éxito que consiguió justo en el momento del boom de las conexiones a Internet y su presencia asentada en los e-sports son algunos de sus grandes logros. A día de hoy tres millones de usuarios siguen jugando a la serie según los datos de Steam, y las diversas versiones que han ido apareciendo de la saga (la última, Global Offensive) han conseguido mantenerse siempre como el shooter de referencia en PC. O uno de ellos, sin duda.

Quake 3 Arena
(1999)

Cuando salió la tercera entrega de Quake, ésta sorprendió porque se centraba exclusivamente en el juego multijugador. Una apuesta arriesgada que se basaba sobre todo en las partidas online, ya que para jugar en solitario solo se podía disfrutar de unos bots que aunque tenían diversos niveles de IA, no acababan de mostrar el mismo efecto que jugar contra los humanos. Quake III Arena convenció al mundo gracias a un sistema de tiroteos muy veloz, extremadamente preciso y un buen equilibrio general en el arsenal disponible. El brillante diseño de niveles hacía el resto para que los clásicos modos Death Match, Team Death Match o capturar la bandera entre otros se jugaran una y otra vez sin descanso. El título acogió una enorme cantidad de jugadores que quisieron explotarlo de manera competitiva, con competiciones –menores ya- vigentes hoy en día. Su longevidad en el tiempo demuestra la importancia que tuvo y tiene todavía uno de los grandes shooters de PC. Además, mediante Quake Live, la última actualización, sigue estando disponible para descargarse gratis y jugarse.

League of Legends
(2009)

La opera prima de Riot Games con League of Legends, un juego que en principio era una evolución del mod Dota de Warcraft 3, ha sobrepasado las expectativas más optimistas. De actualizar, mejorar y ampliar las posibilidades del género MOBA a convertirse, y con el permiso de DOTA 2, en el rey del género y de los multijugadores online. Un juego que ha evolucionado y se ha ido puliendo en pos del equilibrio absoluto, y que además es capaz de emocionar. El rey de las retransmisiones llena campeonatos por todo el mundo, es el e-sport por excelencia y la base de usuarios no deja de crecer. ¿Qué tiene de especial? Una fórmula capaz de convencer tanto a los jugadores competitivos como a los ocasionales, un modelo de negocio free-to-play que es un gran reclamo para casi todo el mundo, su abrumador contenido disponible para desbloquear, el soporte incondicional en todos los aspectos al producto en sí y el manido binomio –pero no siempre conseguido- de accesibilidad y profundidad a la vez.

Starcraft 1 y 2
(1998)

Para comprender el potencial de Starcraft como uno de los grandes referentes de los multijugadores online, solo hace falta remontarnos a la salida de su secuela, Starcraft 2, en 2010.  Habían pasado doce años y la gente todavía estaba jugando a Brood War, la única expansión que recibió el juego original y que apareció en el 98, como Starcraft.  El éxito de un juego que no fue especialmente innovador y que ha convivido con grandes experiencias como Command and Conquer o los Age of Empire se debe, además de una campaña más que interesante, a la presencia de un trabajo de equilibrio impecable, ejemplar, en el que los Zergs, los protoss y los terran ofrecen tres punto de vista diametralmente distintos de cómo se debe enfocar Starcraft. Radicalmente diferentes, perfectamente encajados para que sea el jugador, su habilidad, el encargado de decidir el resultado de las partidas. Su secuela sigue el camino de evolucionar –no revolucionar- y de brindar un espacio para el equilibrio total –con parches periódicos para ajustar esto y aquello- y por ello no extraña la presencia de Starcraft en circuitos competitivos, gracias en parte al apoyo que brinda detrás Blizzard con un título que cuenta con millones de jugadores a sus espaldas.

Dota 1 y 2
(2003)

Defense of the Ancients es el gran artifice de que juegos como LoL tengan hoy millones y millones de usuarios. Corrían los primeros años de la pasada década cuando un usuario hizo un mod de Warcraft III en el que los jugadores tenían que destruir el ancestro del otro oponente en un mapa simétrico. La presencia de unidades controladas por la IA, la subida de experiencia y mejora de habilidades clásicos del rol y la estrategia y equilibrio que ofrecía la experiencia convirtieron a Dota en un fenómeno de masas, jugado por millones de usuarios y compitiendo en algunos territorios incluso con Counter-Strike. En 2010 Valve anunció que trabajaba en la secuela de dicha propuesta, un juego que no solo mejora la idea inicial sino que se abrió de cabo a rabo ante las posibilidades de los e-sports tanto para jugadores como espectadores. Con un modelo de negocio ejemplar, una plantilla enorme en héroes distintos entre sí además de los varios roles que pueden adoptar, millones de usuarios jugando durante largo tiempo a la beta y toda la evolución que se espera de un proyecto de esta envergadura, la saga Dota fue y es uno de los multijugadores para la eternidad.

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