Skip to main content
Publicidad
Publicidad

Tactics Ogre: Let Us Cling Together

Hermanados para la Guerra
Hermanados para la Guerra
review_game
| |
38646 visitas
La industria del videojuego pocas veces ha hecho alusión a las complejas tramas políticas que se entretejían hace varios siglos, quizás con ánimo de desmarcarse de la literatura y el cine, ramas que gustosamente han viajado al pasado o a mundos alternativos de fantasía/realidad para reflejar los conflictos actuales en historias atemporales. Yasumi Matsuno, alma mater de Quest, creaba una franquicia que ahondaba en estas cuestiones de forma sutil, caballeresca, profunda y tremendamente humanista. Tactics Ogre, séptimo capítulo de una extensa franquicia táctica, regresa al mercado con la mejor adaptación de cuantas ha protagonizado, convirtiéndose de inmediato en un referente imprescindible para el catálogo de PSP.

No son buenos tiempos para ejercitar la mente. La literatura se regocija en asuntos triviales, populares, diametralmente alejados de la reflexión a la que se invitaba hace un siglo de la mano de los escritores que, adelantándose a su tiempo, vaticinar los males que estarían por llegar en el Siglo XXI. Dostoievski, Kafka. El cine sufre el mismo mal endémico, tan solapado como está en la actualidad por insufrible peso de los artistas que hace cincuenta años describían con sutileza los conflictos con los que el ser humano se batía día a día. Billy Wilder, Sam Peckinpah. La industria de los videojuegos es, a diferencia de sus hermanísimas, un arte de reciente inclusión en la rama de la cultura y el conocimiento. De hecho, una gran parte del sector vive a expensas de que tal denominación se otorgue tarde o temprano para eliminar clichés y manidos conceptos sobre los jugadores, desarrolladores y, en fin, toda persona que se proclama afín al ocio electrónico videojueguil.

prologue04.jpg Captura de pantalla

Se suele decir que existen determinados creadores que ofrecen una nota de color al aburrido plantel de producciones que aparecen semana tras semana en el mercado. Algunas, las que menos, se preocupan por hacer de su narrativa un aspecto fundamental que da sentido al apartado jugable. Otras, las que más, emplean el planteamiento inverso, convirtiendo lo banal e insustancial en un ejercicio lúdico-visual que por no por casualidad enamora a más de la mitad de la población por contar con los elementos necesarios para atraer, divertir y gustar, muy a pesar de no ofrecer absolutamente nada nuevo con respecto a los cánones que se establecieron en equis género cinco o diez años atrás. Call of Duty sería un buen exponente de lo aquí expuesto, mientras que Bioshock representa al paladín que se viste con gusto y recelo de lo que la gente pueda opinar acerca de su aspecto.

whatsnew1_01.jpg Captura de pantalla

Los albores de la creación de la industria se localizaron en Japón. La década de los noventa fue testigo del incremento de producción de videojuegos, por ende también de artistas que se sintieron atraídos hacia un concepto que ofrecía un nuevo acercamiento (en todos los sentidos) a la retórica que Aristóteles asentaría como base de la narrativa hace más de 2000 años. Yasumi Matsuno fue, desde sus comienzos, uno de los creadores más reputados de la industria. Su personalidad, mística y humilde, unida a su increíble capacidad imaginativa le hicieron destacar con suma facilidad. Quest fue la empresa en la que daría sus primeros pasos, ya desde la perspectiva de un adulto entrado en la madurez plena, sin preocupaciones triviales, se diría totalmente centrado en aspectos sociales, morales y de muy distinta índole a lo que producía Nintendo o Sega.

tactics_ogre_19.jpg Captura de pantalla

Sumido en un arrabal de creatividad, Matsuno comenzaría a dibujar el diseño original de una nueva licencia que bebía de innumerables fuentes, aunque principalmente de la literatura romántica, con una notoria influencia británica de entreguerras. Para el lector que se halle confundido ante estas palabras, la esencia de las referencias aquí mentadas son del corte de las vistas en Vagrant Story, obra cumbre del japonés. Ogre Battle nacía con la perspectiva de profundizar en las emociones humanas que se experimentan durante la guerra, la sufrida recolecta de pasiones y deseos. La colonización de una raza extranjera que impone sus leyes en un territorio que no les pertenece por ley, sino por fuerza, la reacción de los personajes ante los acontecimientos que se suceden en una sociedad adulta, construida enteramente desde cero.

whatsnew2_03.jpg Captura de pantalla

Matsuno creaba una franquicia que con el paso de los años se perdería en el ostracismo, quedando relegada a la memoria de los aficionados que en su día pudieron probar las mieles de los capítulos que paulatinamente aparecían en el mercado. Llegado cierto momento, justo después de la aparición de Tactics Ogre -título que hoy ocupa este análisis-, Matsuno tomaba la decisión de ingresar en Squaresoft, compañía que poco o nada tiene que ver con la creación del videojuego. Let Us Cling Together veía la luz en SNES a mediados de la década de los noventa, seguidamente de una edición remasterizada -dando validez a la expresión musical- para PSX que a día de hoy se ha convertido en material de lujo para coleccionistas. Existe una especie de ley urbana que gira en torno a este título, a su grandeza, ahora adaptada nuevamente al catálogo de una consola de Sony. PlayStation Portable recibe con esta obra una inyección de autoestima que hace pensar que todavía quedan grandes cosas por llegar. Una de ellas: el renacer del JRPG táctico, de capa caída en nuestros tiempos. 

keyart0706.jpg Captura de pantalla

AnteriorSiguiente
Regístrate o haz login para hacer un comentario
9
Regístrate o haz login para votar
publicidad

Cómpralo al mejor precio

Tactics Ogre: Premium Edition (PSP)

PAL/ES 36.10 € Comprar >
PAL/ES 17.98 € Sin Stock
PAL/ES 21.95 € Sin Stock
Desarrolla: 
Square Enix
Género: 
Rol, Estrategia
Lanzamiento: 
25/02/2011
Plataforma: 
PSP
+12ViolenciaLenguaje soez

Add to my games

publicidad

Metacritic

publicidad
Publicidad
Publicidad