God of War: Ghost of Sparta
El pasado de un espartano
Ready at Dawn superó la difícil tarea de llevar God of War al campo de las portátiles. Lo hizo sin despeinarse y obteniendo un resultado muy superior a lo que se pudo prever durante la sesión promocional del título. Chains of Olympus fue la prueba de fuego que tuvo que superar el estudio afincado en California para demostrar que no le quedaba grande una producción tan pesada. Con la ayuda de SCE Santa Monica, Kratos encarnó al héroe despiadado que por méritos propios se ha convertido en uno de los iconos más importantes del catálogo íntimo y personal de Sony. Parece fácil decirlo, pero la experiencia refleja que los grandes proyectos que se cuecen en la industria de los videojuegos necesitan más alicientes que un presupuesto desmesurado o una gran campaña publicitaria a sus espaldas.
Con todo, no es de extrañar que el modesto estudio se interesase por otros proyectos, lejos de conformarse con desarrollar una nueva entrega portátil del héroe espartano. Poco tiempo después de lanzar al mercado su obra más prestigiosa hasta la fecha, el máximo dirigente salía a la palestra para informar al público de una extraña noticia: no seguirían trabajando en PSP, se entiende que con la vista puesta en otras consolas y/o productos. Nunca se anunció un plan de futuro ni intenciones para los próximos meses. Sólo el lanzamiento del port de Okami para Wii les volvería a poner en boca de la prensa especializada. Al menos hasta que se hizo oficial la aparición de un nuevo God of War -rompiendo así su promesa- amparándose en el reclamo popular y la tercera entrega de sobremesa como fuente de inspiración. Se diría que después de terminar la épica aventura de PlayStation 3 fue difícil contener las ganas de ampliar de una forma u otro el legado de Kratos.
El aval de su trabajo fue suficiente para convencer a Sony. En pocas semanas, el estudio de Santa Monica, que había terminado su laboriosa tarea desarrollando God of War 3, decidió tomar parte en el proyecto. La idea que finalmente derivaría en Ghost of Sparta, el título que hoy ocupa estas líneas, fue susurrada al oído de David Jaffe (alma mater de la serie). El resultado de esta curiosa cadena de acontecimientos fue dar una nueva vuelta de tuerca al argumento aportando nuevos datos con un capítulo que se encargase de narrar la juventud de Kratos. Por el camino, en palabras de Ready at Dawn, se busca 'llevar la potencia de PSP más allá de lo que jamás se ha visto', objetivo que a tenor de los acontecimientos se ha cumplido con creces. La primera meta de ambos estudios era mejorar el resultado visto en Chains of Olympus, creando el God of War 'más espectacular' que haya conocido aficionado alguno.
Grandes expectativas para una franquicia aún más grande. En poco menos de un año Kratos ha vuelto a escena, convertido en el nuevo Dios de la Guerra. Desde su trono, los recuerdos de su vida como humano le atosigan, nublan sus sueños, agitan su memoria. El Dios ha llegado al trono, pero todavía no ha dejado atrás el dulce aroma de su infancia.
Ecos de la infancia
Kratos aparece sentado en su trono, reflexivo, haciendo gala de su espectacular envergadura, mientras un narrador desconocido relata los últimos acontecimientos vividos por el espartano. El soldado se agita en su silla. Cierra los ojos y contempla una desagradable escena bélica que le lleva hacia los recuerdos de su infancia, marcada por su entrenamiento como espartano. El lema no podría estar más claro: vive y muere con honor, pelea siempre por tu pueblo, nunca le des la espalda al peligro, etcétera. Aunque lo recuerda con nostalgia, es incapaz de sentirse cómodo con el reflejo de su familia, su hermano muerto, la madre desaparecida desde hace ya largo tiempo. Precisamente es ella quien le reclama desde la distancia, a miles de kilómetros, en una agónica súplica que la diosa Atenea hace bien en prevenir: 'no la escuches, no creas a los dioses, no camines junto a ellos'. La diosa de la sabiduría no se equivoca y Kratos lo sabe, pero hace oídos sordos.
Es incapaz de librarse de sus sentimientos. Consciente de ello, acude al epicentro del llanto, enfurecido por las circunstancias. 'Nunca pedí ser un dios, no he sido yo quien ha elegido este camino', comenta el héroe en uno de los fragmentos introductorios del juego. Esta frase, que no parece encerrar misterio alguno, termina por convertirse en la llave maestra de las puertas que Ready at Dawn quiere abrir junto al jugador en esta aventura. No se trata de una mera cuestión de identidad personal -Kratos no busca saber quién es o sus raíces-, ni tampoco del clásico recurso fácil para justificar la sangría que comienza a poco de comenzar la partida, tras elegir uno de los cuatro niveles de dificultad que oferta el juego (tres en un principio). Ghost of Sparta es una declaración de intenciones: si no conoces tu pasado, nunca entenderás el presente.
Para ello se teje una fila telaraña que se sitúa justo donde el primer God of War lo dejaba y poco antes del comienzo del segundo.
![]() | luciano92 Lun, 17/09/2012 - 06:32 este juego es muy bueno, tiene excelentes gráficos para la psp, una jugabilidad adictiva y para los jugadores nuevos en esta saga es facil y comodo, me gustan los quick time events, muy adictivos, y el final esta bastante bueno, lo malo es su corta duracion |
![]() | kratos0 Sáb, 09/06/2012 - 20:10 el juego es demasiado interesante, buen motor gráfico, sistema de combate igual de bueno que en entregas anteriores, historia decente, y un sin fin de tesoros que lo hacen rejugable, pero podía dar mas en su argumento , la música es demasiado lineal,nulo en puzzles que es una de las grandes características de la saga, repetitivo, faltan mas jefes finales o personajes míticos teniendo en cuenta su duración. para las expectativas que genero espere mas |

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