Beaterator
La ristra de elementos que están incluidos en el juego sigue sin parar hasta conformar un editor musical que, como podemos comprobar, nada tiene que envidiar a los costosos productos de compatibles que han parido, con perdón de la expresión, algunas de las melodías más bailadas durante el pasado verano. Esta faceta también es posible en Beaterator en tanto tenemos opciones no sólo de subir nuestra canción a un gestor para que cualquier otro aficionado la pueda escuchar, sino también de recibir las composiciones de cualquier compañero para utilizarlas a nuestro gusto dentro del editor. Si lo que nos gusta es el regocijo de escuchar nuestra propia música basta con incluir todas las canciones en una lista de reproducción, otra faceta que también aporta el UMD.
La variedad no cesa. Si lo que nos interesa son los distintos géneros musicales que incluye el juego, debemos comprender que se perciben notablemente las influencias británicas con una predominancia absoluta de la música electrónica -no podría ser de otro modo- que recoge las últimas tendencias: House, Drum & Bass, Pop, Breakbeat, Rock y UK Garage. Si los loops que encontramos en esta fila no nos convencen, podemos probar por instrumentos: Solista, Acompañamiento, Guitarra, Bajo, Ritmo, Bombo, Cajas, Hi-hat Cada uno con más de un centenar de ritmos que podemos utilizar como mejor nos apetezca. Todo ello sin olvidar la posibilidad de grabar nuestra propia voz de fondo o cualquier otro sonido importado.
Cuando tengamos la canción lista, basta con reproducirla para entender que en Beaterator hay mucha seriedad, poca guasa, ganas de hacer las cosas bien. Las posibilidades son tan grandes que a veces es francamente difícil, especialmente durante los primeros compases, guiarnos por la interfaz (que se ha pulido hasta niveles insospechados, pero hay que tener en cuenta que hablamos de una portátil y no de un ordenador, con todo lo que ello conlleva) o saber cómo manejar cada una de las tantas posibilidades y editores que tenemos a nuestra disposición. De hecho, es obvio que si carecemos de oído o esto de componer música no es lo nuestro, Beaterator no es precisamente el producto ideal para comprar estas navidades.
Con todo, es difícil encontrar un producto más completo que este por el precio al que sale a la venta. Quizás su imagen en los conciertos en vivo no es la más adecuada ni llamativa para pasar el rato, pero es que tampoco es este el objetivo último de un editor que no sólo sirve para dedicar algo de tiempo a la música, sino que también enseña, que viene a ser lo más importante. Seas un inexperto o un auténtico artista en esto de componer y mezclar música, Beaterator sabe cumplir sus expectativas como pocos lo han hecho en el pasado, aún -como no nos cansaremos de repetir- pese a contar con algunas taras que le alejan de una perfección que estamos convencidos nunca ha tratado de alcanzar. Totalmente recomendado si buscamos este producto. Para el resto de jugadores conviene saber qué es Beaterator antes de arriesgarse por su compra.
El vídeo tutorial omnipresente en todo momento para enseñar los fundamentos.
Un estudio completo de creación/edición de música.
Centenares de pistas y sonidos de diversos géneros con los que trabajar.
Nada que envidiar a los programas de compatibles que cuestan poco menos del doble.
| Lo Mejor | Lo Peor |
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![]() Centenares de pistas y sonidos de diversos géneros con los que trabajar. | ![]() La música en vivo que sólo se puede entender como un extra sin mucha utilidad. |
![]() El vídeo tutorial omnipresente en todo momento para enseñar los fundamentos. | ![]() No se estila demasiado gráficamente. |
![]() Nada que envidiar a los programas de compatibles que cuestan poco menos del doble. | ![]() Poco cómodo, puede resultar muy confuso para los inexpertos. |
![]() Un estudio completo de creación/edición de música. |
Puntuación
Su acabado es correcto y jugarás más de una semana, incluso es posible que en un futuro te apetezca volver a probarlo. Todos los aspectos del juego están bien cuidados. Cómpralo.






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