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Knack

Knack, análisis

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PlayStation 4 estrena mira a todos los públicos con Knack, una entrañable y encajonada aventura clásica de acción y plataformas que amortiza la gestión de partículas gracias a la tecnología avanzada de la nueva consola de Sony pese a que no ofrece nada nuevo en los géneros que toca. Uno de los responsables de Crash Bandicoot se pone al mando de Japan Studio para dar forma a estos espectáculo del despiece, coherencia protagonista, animación sólida digna del cine y vistoso colorido. El gólem de reliquias se mueve bajo una mecánica de gameplay algo plana y repetitiva.

Mark Cerny es una de las principales mentes tras la arquitectura de PlayStation 4, también uno de los responsables de Crash Bandicoot y su aprovechamiento de la tecnología de entonces, en 1996 y la primera PlayStation. Pese a su juventud, lleva en la cúpula de Sony todo este tiempo y con la nueva consola que se estrena este 29 de noviembre no quería quedarse fuera del lanzamiento sin regalar al mundo una obra bien personal, escrita y dirigida por él, Knack. Junto a Japan Studio -división de SCE encargada de joyas como Rain, Puppeteer, Gravity Rush, la saga Ape Scape o Soul Sacrifice- este programador clave para la marca PS ha dado forma ahora a una animada aventura de mucha acción beat'em up y plataformas guiadas, en un universo mágico de goblins y minas de reliquias, un viaje desde la perspectiva de un gólem hecho de esas reliquias, un invento de laboratorio capaz de interactuar como nadie con las joyas del pasado, el magnetismo, las deformaciones o los elementos como el hielo y el fuego. Éste es Knack, entrañable ser poderoso y cambiante que, la verdad, no termina de ser tan carismático en personalidad pero que llega para estrenar un sistema capaz de mover esta visualmente ultra fraccionada propuesta, fenomenal juego de decenas de partículas con física propia.

PS4 debe demostrar al mundo su poderío, el salto generacional, enseñar para qué ha sido programada y cómo es la apuesta de Sony para los próximos seis o siete años como mínimo. Esta semana se estrena en Estados Unidos, y en MeriStation ya hemos podido hacernos con una junto a toda la primera hornada de juegos. Knack, como exclusivo first party además de Killzone: Shadow Fall, tenía algo especial, un fuerte interés manifiesto de ésos que conmueven a los fans. Este título de lanzamiento es uno de los estandartes de la nueva máquina de la japonesa, aventura que quedará para el recuerdo al hablar del especial nacimiento que vivimos este otoño, pero al mismo tiempo una producción más personal y modesta de lo que muchos esperaban, con bastante identidad sobre todo en personajes centrales pero también algunos tropiezos e ideas no del todo definidas o inspiradas. Tiene valores que lo hacen menos destacable de lo que deseábamos como aventura de tortas y saltos en mundos coloristas. Knack no inventa ni perfecciona nada en materia jugable.

Knack adquiere más y más partículas de reliquia hasta convertirse en un monstruo gigantesco y todoterreno. Estos momentos son lo mejor de su liviana apuesta jugable.
Knack adquiere más y más partículas de reliquia hasta convertirse en un monstruo gigantesco y todoterreno. Estos momentos son lo mejor de su liviana apuesta jugable.

El sistema se estrena con producciones muy por encima de ésta, juegos más completos y vistosos, mejor acabados, complejos, profundos, hasta innovadores... títulos como el mencionado Killzone: Shadow Fall, NBA 2K14 o Battlefield 4. Pero Knack es una alternativa ideal para todo tipo de públicos, y no solo el infantil. Es una respetable decisión de compra para el estreno de PS4. Su esqueleto está diseñado por un equipo pequeño e ilusionado con dar forma a un nuevo personaje, a una nueva identidad PlayStation. Como producto está repleto de referencias directas a los diseños de Naughty Dog como Crash o Jak, y a las mecánicas de series como Katamari Damacy o la inolvidable Rampage. Knack quiere conquistar corazones como otros persoanjes-mascota pero lo intenta con un difícil punto de partida: es feo en diseño, anguloso, extraño, cambiante. Cerny y su equipo buscan que el gólem cautive al jugador más que con su apariencia -que también- con una propuesta que beba completamente de los géneros clásicos pero al mismo tiempo tenga un toque de nuevos aires. Lo primero impera desequilibradamente sobre la innovación aireada, poca. Esta aventura no sorprenderá en nada al jugador habitual, pero dispone algunas lindezas que sacan partido a la potencia de la nueva generación. En determinados aspectos es un título imposible en las máquinas que ya se despiden, y eso siempre gusta y lo hace llamativo.

Knack es una buena puerta de entrada a la next-gen, conjuga ideas que nos acompañarán en los próximos años como la atmósfera de juego social que compartir con otros que rodea al producto, cooperativo inmediato con Robo Knack, o su ampliación desde una app para dispositivos móviles. No tiene un modo multijugador u online al uso, a cambio crea un universo propio donde los artilugios dominan la escena y es importante intercambiar con amigos de nuestra cuenta PS Network piezas y tuercas para dar forma a objetos que nos ayuden a completarlo al cien por cien. La disposición del looteo al estilo Diablo solo que simplificado coloca obsequios aleatorios en los cofres, de manera que para formar más rápido artilugios equipables como un detector de secretos, un aumentador de daño por combo o un Supermovimiento extra será necesario ponernos en contacto con jugadores que conozcamos y proponerles trueques de estas reliquias y materiales, expresados en cartas que al tener todas forman un objeto determinado que ayuda al jugador. Serán necesarias varias vueltas a la Historia, de unas 10 o 12 horas, para desbloquearlo al completo y recoger todos los secretos hasta formar a un súper Knack. También podemos jugar al juego gratuito de smartphone y tablet para hacernos con más objetos que usar en el de PS4, un desafío de puzles que no tiene nada que ver con la mecánica central del título pero que promete ampliar bastante la experiencia general. Veremos cómo evoluciona.

El intercambio de piezas y reliquias especiales con amigos de PS Network, clave para lograr equipar a Knack con todos los artilugios y mejoras. Sistema sencillo, rápido, accesible, muy visual.
El intercambio de piezas y reliquias especiales con amigos de PS Network, clave para lograr equipar a Knack con todos los artilugios y mejoras. Sistema sencillo, rápido, accesible, muy visual.

En un mundo de goblins contra humanos...

Knack bien podría ser el próximo largometraje de Pixar o DreamWorks, más bien de la segunda por el característico estilo de trazado con bastantes ángulos y diseños caricaturescos para todos los humanos. También por narrativa, uno de los puntos fuertes de esta producción tan cinematográfica, repleta de secuencias de vídeo, diálogos, acción sin interacción del jugador, escenarios diferentes, etc. Su colorido universo mezcla fantasía medieval con industrialización utópica, castillos en bosques y ciudades de rascacielos, goblins con arco y espadas junto a soldados de cañones láser y escudo eléctrico, un mundo de contrastes pero, eso sí, muy marcado por la piedra. Knack quiere ser visualmente una demostración del trato a las partículas numerosísimas simultáneas y el poligonado extremo que soporta PS4, de ahí que la mayoría de sus entornos sean acantilados rocosos, riscos, cuevas, minas, templos... El motor gráfico saca especial partido a estos materiales orgánicos, con rocas que se derrumban ante los ataques del protagonista o bloques de piedra que se vienen abajo al ser pisados en detalladísimos y creíbles fragmentos autónomos.

Esto afea lamentablemente algunos niveles de esta sobriedad frente a los más vistosos palacios, calles de una urbe costera, fortalezas en la selva que manejan su arquitectura de madera por encima de cascadas y cañones, laberínticos jardines, castillos o hasta fábricas con cintas transportadoras. No se puede decir que en niveles estemos ante un juego genial, pero sí en atmósfera, en ambientación dentro de un mundo coherente, fantástico y que sigue sus propias reglas desenfadadas, un mundo donde las reliquias son la fuente de vida y energía junto a las Piedras Solares. Y la guerra goblin por dominarlas todas, ahora con armamento militar, aviones y tanques en su poder y de misteriosa procedencia, está a punto de estallar justo cuando el Doctor y su joven ayudante Lucas, los dos protagonistas junto al omnipresente gólem, están enseñando a otros científicos su mayor creación, Knack. Así es él, una robusta criatura con vida e inteligencia propias formada a partir de un orbe místico capaz de atraer reliquias de todo tipo que le permitan cambiar de forma y tamaño con facilidad. Un robot diseñado para el combate y la adaptación a todo tipo de entornos, recovecos y situaciones. Un robot que desvelará secretos, pasiones y traiciones entre el círculo principal.

Knack, Lucas y Doc, no son padre e hijo pero como si lo fueran, junto a la criatura y ante una guerra goblin a punto de estallar.
Knack, Lucas y Doc, no son padre e hijo pero como si lo fueran, junto a la criatura y ante una guerra goblin a punto de estallar.

Por supuesto Mark Cerny guarda en su guión algunos giros argumentales y sorpresas, trucos discursivos convencionales de películas familiares de animación pero que funcionan bastante bien en esta historia, amena y ágil con muy pocos bajones. Todo en la trama queda bien atado, las motivaciones de unos y otros, las relaciones entre personajes, el transcurso de los niveles respecto a la acción, el acto final... Su duración es generosa, lo que no ocurre con su variedad. Knack repite una y otra vez la misma mecánica y ritmo de juego a través de fases absolutamente lineales, seccionadas en zonas de plataformeo -menos que combate- o áreas con enemigos que abren la siguiente puerta al ser derrotados. Esquema muy básico y machacado sobre arquitecturas de escenario que también lo son, con estructura de camino fijo solo salpicado por determinadas paredes que se derrumban y llevan a pasadizos con los cofres secretos que contienen objetos para fabricar artilugios o reliquias especiales que con muchas unidades amplían vida, fuerza o Supermovimientos; los cofres antes mencionados. Todo en Knack es bastante persistente, niveles iguales, colocación de cofres tras paredes similar, repetición de enemigos, de situaciones y, lo más conflictivo, de ataques y golpes del protagonista.

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Desarrolla: 
SCE Japan Studio
Género: 
Acción, Aventura
Lanzamiento: 
29/11/2013
Texto: 
Español
Plataforma: 
PS4
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