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Tokyo Jungle

Tokyo Jungle
William van Dijk Martín | 14/09/2012 - 08:00 |
6117 visitas

La humanidad ha desaparecido de Tokio. Los animales son ahora los reyes de una ciudad en la que prima la ley del más fuerte. Las mascotas domésticas buscan su lugar, los depredadores el control total de la zona. La última propuesta de Sony Japan es un ejercicio de estilo a la vez que una propuesta fresca, alejada de la publicidad a la que se ha entregado desde que se diese a conocer su desarrollo.

Una buena campaña publicitaria puede servir para mejorar o empeorar el reconocimiento de un videojuego antes (o después) de su lanzamiento. Hace tiempo que el público ha aceptado el hype como parte intrínseca de la promoción de cualquier título que cuente con una sólida apuesta económica, del mismo modo que se acepta el reducido espacio que queda en los medios para dar a conocer a otros que no están destinados para el consumidor estándar, sino para un sector específico. El caso de Tokyo Jungle es cuando menos curioso, tanto por su propuesta como por los tristes acontecimientos -el terremoto, Tsunami y posterior crisis energética que vivió Japón el pasado 2011- que han tenido lugar en su país de origen desde que el proyecto se gestase a principios de 2010.

Decimos curioso porque Tokyo Jungle aborda un género de sobra conocido por el público desde un punto de vista animal en el sentido más amplio de la palabra. La capital japonesa ha sufrido una hecatombe que erradica de raíz cualquier rastro humano de la urbe, lo que deja campo libre a otras especies para campar a sus anchas por ella. Imaginemos por un momento a un tímido can husmeando una esquina, desesperado por comer. Ahora hagamos lo mismo con un león que durante años ha vivido aprisionado en una celda de zoológico, al que le sigue un caimán, un hipopótamo o una horrible hiena. Sin seres humanos que controlen la cadena alimenticia, los animales pierden la paciencia: abandonan sus hogares cuando la falla la comida para tomar parte en una selva urbana donde impera la ley del más fuerte.

Tokyo Jungle (PS3) Captura de pantalla
La supervivencia es el principal motor del título.

La producción de Crispy’s y Playstation CAMP (un grupo de desarrollo bajo el amparo de Sony Japan) nos lleva sin preámbulos directamente a los conceptos darwinistas de supervivencia en un ambiente hostil. Sólo el animal que sea capaz de comer (y de evitar ser comido), luchar y reproducirse podrá garantizar la perpetuidad de su sangre en Tokio. Para ello es menester utilizar algo más que el instinto, bien sea el sigilo para pasar inadvertidos en zonas atestadas de depredadores dispuestos a comernos de un bocado o la fuerza bruta. Lo hace mostrando parquedad de contenidos, sin preocuparse en demasía por la presentación ni por cuidar un aspecto visual que seguramente habrá captado la atención de los lectores que ahora posan sus ojos sobre estas líneas.

Aventura en tierras desconocidas
Dos modos de juego dan la bienvenida al comenzar a jugar: supervivencia e historia. El menú principal muestra una tercera pestaña en forma de extras que se reúnen en esta sección a modo de narrativa para dar a conocer los motivos que han llevado a la extinción humana. El hecho de que exista un modo historia puede dar lugar a equívocos: Tokyo Jungle no es una experiencia pensada para la filosofía o el análisis concienzudo acerca del futuro de la humanidad. Nada más lejos de la realidad, lo único que importa es salvar el pellejo a toda costa y, para ello, el jugador recibe la bienvenida con un tutorial. Un Pomerania -una de las razas de perro que se suelen asociar con la cultura japonesa- es quien muestra los pasos principales a seguir para garantizar nuestra supervivencia en este Tokio post-apocalíptico.

Tokyo Jungle (PS3) Captura de pantalla
Aparearse es esencial para perdurar. En función de nuestros resultados, obtendremos mejores o peores cachorros.

El primero gira en torno al sigilo: el pequeño Pomerania puede esconderse entre las hierbas para que su posición pase inadvertida a ojos de los depredadores. Es curioso comprobar el homenaje que se rinde a títulos de reconocido prestigio como Metal Gear Solid gracias al uso que se otorga al pequeño HUD (o radar) que aparece en la parte inferior izquierda de la pantalla, como también en la aparición de signos de exclamación o interrogación sobre la cabeza de las criaturas que detectan nuestra presencia. Si un chacal detecta al pequeño Pomerania, este cuenta con dos opciones: huir despavorido o luchar. Si opta por la segunda se verá inmerso en un simple intercambio de golpes donde el ganador es dictaminado en función de quién dé el primer mordisco fatal.

Supervivencia fatal
Existe un balance que otorga sentido común al funcionamiento de este modo. Un chacal se intuye más fuerte y presto al combate que un pequeño can, por lo que el segundo siempre tendrá las de perder. Las tornas cambian cuando el chacal se enfrenta a un león, que pese a su tremenda fortaleza física ha de tener otros aspectos en cuenta antes de lanzarse sin miedo a la caza. Hay tres factores a los que los animales deben prestar atención para sobrevivir: el nivel de vitalidad, que aumenta o disminuye en función de los golpes que reciba; el nivel de hambre, que disminuye a medida que pasa el tiempo; y por último el nivel de resistencia, que se reduce al realizar movimientos específicos (esquives) y se regenera automáticamente. Estos tres parámetros son los que marcan las pautas del modo supervivencia. Tras aniquilar a su presa, el animal en cuestión puede devorarla para recuperar energía y matar el hambre.

Tokyo Jungle (PS3) Captura de pantalla
Las especies varían en función de cuál sea su menú para alimentarse. El ciervo no es muy fuerte atacando, así que es preferible huir.

Como decíamos, el patrón básico de Tokyo Jungle es la supervivencia. Precisamente la modalidad que lleva este nombre es la estrella del título. El juego nos obliga a pasar por él antes de probar suerte con el modo historia, donde se sintetiza lo aprendido en el anterior bajo algún pretexto con poco contenido argumental. El primer animal con el que probamos suerte en la desolada ciudad japonesa es el propio Pomerania. Es durante estos primeros compases cuando aprendemos el funcionamiento de la mecánica de partida, que a grandes rasgos muestra un mapeado tridimensional (enfocado como si de un juego 2.5D se tratase) con distintas zonas a ‘marcar’. La ciudad nipona se divide en 9 sectores, con Shibuya como principal zona de recorrido. En cada una de estas zonas encontramos distintas banderas que, una vez correspondientemente marcadas, nos otorgarán el dominio del sector. Esto se traduce en opciones de reproducción o, lo que es lo mismo, de sobrevivir durante más años. Por lo general (en función de nuestro rango y el de la pareja elegida), cada camada otorga al menos dos retoños. Si uno de ellos muere, la acción se centra en el segundo, manteniendo el nivel de experiencia obtenido hasta ese momento.

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my_own_winter
Sáb, 15/09/2012 - 07:16
menuda bizarrada, este cae 2 veces minimo...
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Desarrolla: 
PlayStation CAMP
Género: 
Acción
Subgéneros: 
Survival Horror
Lanzamiento: 
07/06/2012
Lanzamiento: 
01/10/2012
Voces: 
Japonés
Texto: 
Japonés
Plataforma: 

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