Skip to main content
Publicidad
Publicidad

The Unfinished Swan

The Unfinished Swan
The Unfinished Swan
review_game
| |
18657 visitas

Un hermoso cuento de una madre y su hijo dan pie a un universo surrealista y bello, con cisnes inacabados, reyes tristes, ciudades grises y un mundo que pintaremos para hacerlo surgir del blanco cegador de la nada. Bienvenidos a The Unfinished Swan, una de las experiencias indies más hermosas del año

"Erase una vez..."
Perder a un ser querido es duro, pero cuando se trata de un niño que ha perdido a su madre, no puede haber nada peor. Así es como empieza la historia de Monroe, con una madre a la que siempre se le daba mejor empezar las cosas que acabarlas. Cuando por desgracia falleció, dejó más de 300 lienzos inacabados, a medio pintar. Y a un hijo que se sentía incompleto sin ella. Monroe tuvo que ir a un orfanato, uno con reglas tan estrictas que solamente le permitían quedarse con una sola de las 300 obras sin terminar de su madre. Y escogió la obra favorita de ella: su Cisne Inacabado. La primera noche que pasó allí, el niño se despertó: El cisne no estaba, solamente unas huellas doradas. Cogiendo el pincel de plata de su madre, Monroe las siguió hasta una puerta que nunca había visto. Pero no creáis que el resto de su onírico viaje va a ser un camposanto de lágrimas, no. La odisea del niño se convierte en una aventura que parece dibujada y narrada por su madre, coronada por un final que invita a la esperanza. Es en ese momento, cuando Monroe sigue al cisne inacabado, cuando comenzamos a jugar. Al principio es fácil quedarse por unos instantes en blanco -literalmente-, sin saber qué hacer a continuación, ya que la pantalla está igual que nosotros, completamente blanca, sin más referencia que un minúsculo círculo negro en el centro. Para conminarnos a continuar, el puntero azul de Move aparece, dando comienzo a la particular magia cromática de Unfinished Swan (Spoilers en los dos próximos párrafos).

Podemos oir al niño. Y de hecho, si le damos a saltar escucharemos cómo hace la acción. Pero no vemos nada hasta que no nos dé por pulsar el botón Move y disparar un globo de tinta negra. Y seguimos haciéndolo, hasta que emborronamos la pantalla y nos damos cuenta de dónde estamos: mirando a un techo, del que pronto vamos haciendo aparecer las vigas. Cuando nos situamos un poco, vemos que se trata de una habitación, con sus cuatro paredes, suelo y techo que cubriremos si queremos por entero de negro, aunque esto no hace falta, pues cuando situemos nuestro punto de vista en horizontal y 'pintemos' el entorno, un trozo en blanco que parece tragarse las bolas de pintura que lanzamos nos señalará que estamos ante la puerta de la habitación. Avanzamos por un pasillo, y salimos a un exterior, a lo que parece un bosque, con árboles que podemos hacer surgir con la pintura. Y también detalles como bancos para sentarse, barriles... El truco radica siempre en no cubrir demasiado una zona, para no ocultar bajo la pintura todos los detalles de los objetos que en esta hay. Salimos a un campo, un jardín parece, pues hacemos surgir bajo la tinta negra un carro, palas, picos, un cercado. Encontramos unas huellas amarillas, el primer rastro de color. Las seguimos mientras escuchamos animales que no vemos. Seguimos pintando y surge de repente un tronco hueco. Y de repente una bola de pintura se queda flotando, revelándonos que estamos ante un lago, y un pez tíntado de negro salta, aunque desaparece cuando la bola de pintura se hunde. El sonido se hace más intenso. Y antes de seguir las huellas, disparamos y justo a nuestro lado surge una enorme rana que croaba. Pero todo esto no es nada comparado con la belleza que estamos a punto de hacer surgir ante nuestros ojos de un constante lienzo en blanco y que seguirá retando a nuestro sentido de la orientación como ningún juego hasta el momento lo ha hecho.

unfinished-swan6.jpg Captura de pantalla
El portentoso prólogo de The Unfinished Swan, sorprendente y bellísimo


El Mundo Gris
Una vez pasados los dos primeros niveles, a partir del tercero  veremos ya los escenarios y objetos delimitados en su carga poligonal más básica, por lo que la sensación de hacer surgir, de pintar lo que nos rodea, se pierde, ya que ahora sí que tenemos elementos visuales que nos ayuden a orientarnos. Pero no os penséis que con esto se termina la capacidad de asombrarnos visualmente que Unfinished Swan posee, pues esta, aunque no vuelve al nivel único que posee en su inicio, se las arregla para seguir cautivándonos con instantes como la visualización de un laberinto que se asemeja un instante tan lírico como sobrecogedor, o la de ese gigante que dormita. Cada fase de las cuatro que posee es única. Si la primera la iremos descubriendo de la nada en sus dos primeros tercios, la segunda nos presenta un estilo arquitectónico totalmente nuevo, casi Ibizenco en el que el blanco y negro habitual se ve enriquecido no solo con los toque de color efímero que aplicamos –la pintura ahora es agua, igual que la luz de Move, que cambia-, sino con los detalles de la historia que nos narran al inicio de este, y que rompen el estilo predominante con un toque redondeado e infantil que propone una mezcla única, con elementos del escenario como escaleras pintados en amarillo, siguiendo una especie de código de color que junto a los saltos y el punto de vista nos recuerdan a un Mirror’s Edge pasado por el tamiz de cuento infantil. Un cuento infantíl que más adelante se tornará siniestro estilo Tim Burton. Hacer crecer enredaderas o proporcionar agua a una ciudad se convierten en instantes bellísimos que acercan Unfinished Swan a un Flower, a un Journey, a un Limbo, a un Linger in Shadows o un Datura aunque siempre manteniendo su propia personalidad, igual que estos.

Si nos caemos al agua, mortal para nuestro personaje, comenzaremos en el mismo sitio, en un respawn prácticamente inmediato. El ametrallar continuamente el escenario será una constante, por lo que algunos momentos serán puro machacabotones, ya sea para poder trepar por una pared o dibujar el entorno en que estamos. El avance, aunque predominantemente lineal, no solo nos proporciona varios puzles en forma de laberínticas estancias, como la de la Atalaya inicial, deudora del genio MC Escher, artista holandés prolífico en crear estructuras imposibles, o ese laberinto que nos hace sentirnos como Alicia en el palacio de la Reina Roja, sino que potencia el componente de exploración en cada uno de los niveles y fases para descubrir todos sus secretos aparte de para avanzar por instantes al más puro estilo ICO, pero en primera persona, con incluso retos plataformeros en los que el propio escenario es un puzle cuyo avance hay que descifrar. La variedad será una constante, ya que cada uno de los 4 niveles es temática, artística y sonoramente distinto del anterior, amén de en sus mecánicas jugables, las cuales nos tendrán ora explorando, ora atravesando el vacío y creando elementos, ora avanzando en la oscuridad más impenetrable. Desde Echochrome hasta Closure, Giant Sparrow toma influencias de aquí y allá, y las funde para su propia obra, haciéndolas suyas a veces de una forma increíblemente bella y original. Pero, como en un cuento, la belleza de The Unfinished Swan es efímera, resultando en una experiencia de juego que los más avezados podrán terminarse en apenas 2-3 horas la primera vez, y el resto en una tarde entera. Los globos que encontremos a lo largo de los escenarios  podremos usarlos para comprar juguetes, ítems que nos ayudarán como detener las bolas de pintura en el aire, para disparar muchas y que, cuando el tiempo se reanude, estas caigan como una gran bomba de pintura. O un radar para detectar los globos, o armas como un fusil de francotirador para acertar justo donde queremos pintar, o la manguera, con la que ametrallaremos de pintura el entorno. Recogerlos todos y desbloquear el extra secreto (pequeño Spoiler) el nivel que el estudio creó para mostrar a Sony el proyecto (Fin Spoiler) servirá para alargar la vida, para tenernos más horas sumergidos en el cuento, o la excusa perfecta para rejugarlo y disfrutar de nuevo de un título con mil y un detalles que admirar, aunque el factor sorpresa y el asombro inicial ya se diluyan al saber qué vamos a encontrarnos.

the-unfinished-swan.jpg Captura de pantalla
Reinos, globos... Todos los elementos de un cuento infantil tendrán cabida en la obra de Giant Sparrow


Pincel de Plata
El calibrado inicial nada mas encender al juego nos permite ajustar dos patrones: Velocidad de giro y Velocidad de giro en movimiento. El manejo de Monroe podrá ser ejecutado solamente con el sensor Move, aunque si contamos con el pad secundario o usamos un Dualshock, el Joystick de estos controlará el avance y retroceso, pudiendo usar Move solamente para la cámara, el salto y el disparo, con lo que utilizaremoss un esquema de avance FPS, aunque el juego está diseñado para funcionar con un solo mando o el propio dualshock solamente. Con el botón Move dispararemos los globos de pintura, usando el sensor para manejar la cámara y mirar a los lados y de arriba abajo. Cuadrado servirá para que interactuemos con determinados objetos, como un telescopio.  Con X saltaremos -acción posible también sacudiendo Move hacia arriba-, con el botón T avanzaremos y con Círculo retrocederemos sobre nuestros pasos. Disparar bolas nos permitirá también romper elementos del escenario que impiden nuestro avance, así como recolectar globos, abrir puertas y cancelas, activar puentes o simplemente descubrir las páginas de ese cuento en el que estamos metidos, y que la narradora nos irá relatando por medio de viñetas como las de la intro en mitad del juego. La narración avanza tanto por las páginas que descubrimos en las fases -una letra dorada en una superficie es la pista para encontrarlas- como por escenas de vídeo que nos cuentan la historia de Monroe, las cuales obedecen al patrón de minimalismo y nos muestran trazos infantiles que se van dibujando ante nosotros. El control de Unfinished Swan es sencillo, y aunque en ocasiones se torne un poco confuso a la hora de trepar por paredes o cañerías en primera persona, la integración del sensor sobre todo a la hora de manejar la pintura no hace echar de menos un pad tradicional -bueno, quizás en algún que otro exigente instante de plataformeo puro y duro.

Visualmente, The Unfinished Swan se cuenta entre las mejores producciones del año, no tanto por su carga gráfica o sus enormes renderizados, sino por la forma en que juega con los escenarios y su avasalladora a la par que infantil y sencilla dirección artística. Solamente de mágico podemos calificar el hacer aparecer el escenario ante nosotros, algo que el propio estudio ya advirtió hace tiempo que solamente se localiza "en los quince primeros minutos de juego". La visualización de por ejemplo estar ante un escenario por el que avanzamos completamente en blanco y a ciegas, y comprobar después que se trata de una habitación, o de una estatua en un vasto salón, es sobrecogedora y constantemente sorpresiva. Y es que todo es pura magia a 60 FPS constantes -apenas experimentamos una sola bajada de frames, y fue tras un salto abrupto. Todo TUS es un lienzo que vamos creando, una obra Pop Art que puede ir del Dadaismo más extremo o del minimalismo absoluto en blanco y negro hasta un siniestro espectáculo de colores digno de un Jean-Michel Basquiat en plan ilustrador infantil. El constante cambio de estilo supone sorpresas visuales constantes, y que en ocasiones rompen la 4ª pared que hay entre nosotros y el juego, pero no para hacer alguna broma como en FEZ o La Fuga de Deponia, sino de la manera más sutil y sencilla para hacernos partícipes, para que seamos Monroe y no los que lo manejan.

The Unfinished Swan (PS3) Captura de pantalla
Los paisajes no serán solo interiores, sino que la variedad será constante


Y sonoramente debemos decir que estamos ante otro soberbio apartado, quizás el más importante, pues al inicio solamente nos guían los efectos de sonido, geniales en forma de ecos lejanos de ese cisne que perseguimos. Su BSO entrará después, una vez el escenario se abra, siendo esta de cariz totalmente clásico, con composiciones electrónicas para simular cuerdas como violín, cello y percusión para el niño Monroe, o clavicordios para el Rey que nos recuerda a aquellas obras de genios como Mozart o Vivaldi, y que comienzan a sonar en el momento justo, cuando más perdidos parece que estamos, guiándonos y además haciéndonos sentir que no estamos solos, aliviándonos un poco de esa presión de de estar rodeados de la nada que puede llegar a embargarnos. Una instrumentación suave, acompasada y que nunca quiere destacar, solo acompañarnos, además de ayudar a dibujar el entorno y reseñar los sentimientos. Conforme avanzamos, la BSO se adapta a cada escenario, pasando de repente de ese estilo totalmente clasicista a uno más Chill-Out compuestos puramente por pequeñas notas y samplers electrónicos agradables y relajantes, similares a los de Thomas Newman para trabajos como American Beauty. Un detalle agradable es que el juego viene localizado al español, con un doblaje que solamente incluye dos voces, la del Rey -cuyo tono a más de uno le resultará familiar por ser el mismo doblador de personajes como Frazier Crane o el actor Secundario Bob de Los Simpson-, que suena tan bien como estamos acostumbrados a oir a ese doblador, y la de la narradora, que aunque conseguida y agradable, se queda un punto por debajo de la voz de la versión inglesa, que nos narra el cuento con una entonación más encomiable.


The Unfinished Swan (PS3) Captura de pantalla

Conclusión: 

Un cuento. Esa es la mejor forma de definir a The Unfinished Swan. Tiene una historia que empieza y acaba, un extraño mundo que recorremos haciendo cosas imposibles como pintarlo o manejarlo incluso, personajes tristes, partes oscuras y una capacidad evocadora onírica enorme, que nos sorprende a cada paso, puesto que lo hemos visto y jugado al inicio no será lo que veamos ni juguemos en la mitad, ni tampoco lo que veremos o jugaremos al final. Dotado con algunos de los instantes más sobrecogedores por escala y/o belleza visual y jugable del año, la nueva apuesta indie de Sony recoge el testigo de otras como thatgamecompany y similares, brindándonos un universo propio en el que su única pega es su duración, tan breve como los cuentos que nos narraban antes de dormir. Un título que a algunos no les compensará el pagar los 13 euros que este cisne inacabado de PlayStation 3 cuesta, a pesar de su rejugabilidad, pero que sin duda su inicio es verdaderamente una de las experiencias del año y de la generación actual, tan intenso que es fácil que solape el resto del juego, el cual no llega a superarlo, pero tampoco lo busca, cambiando de tercio visual y jugable aunque no deslavazando el conjunto, sino enriqueciéndolo. El debut de Giant Sparrow se destapa como uno de los títulos indies que todos aquellos que disfrutaron con Journey, con Flower, Datura, Linger in Shadows y todos esos que buscan ofrecernos ese "algo más" lejos de las mismas experiencias clónicas de tiros y muertes son capaces de brindar. Pero sólo si aceptamos las reglas y el tempo que nos solicita el juego, único requisito para sumergirnos en un viaje sinpar en pos de ese cisne inacabado imposible de atrapar.

Lo MejorLo Peor
Su portentoso prólogo y la constante sorpresa visual y jugable
Una experiencia de juego muy breve...
La visualización del laberinto, un instante poderoso y mágico
...Y a un precio elevado
La imagen final que cierra el cuento
La fuerza inicial no se alcanza de nuevo en el resto de niveles
El guiño que sus creadores hacen a uno de los títulos más hermosos de esta generación
Su banda sonora, tan mágica y variada como el estilo artístico
Los créditos finales

Puntuación

Excelente
Cómpralo sin pestañear. Es original, innovador, te leerás hasta el manual, le guardarás un lugar destacado en la estantería, y seguro que lo jugarás siempre que tengas ocasión. Podría pasar al reino de los clásicos.
Jugabilidad

Sencilla a la par que cambiante, puesto que nunca estaremos repitiendo las mismas mecánicas entre fase y fase más allá de disparar globos de pintura, variando entre estilos como las plataformas o la resolución de puzles y creación incluso de elementos

Gráficos

60 FPS constantes para el candidato a juego visual del año, no tanto por su potencia sino por la delicadeza y el juego que nos plantea con la pintura. Su prólogo deja simplemente con la boca abierta

Sonido

Semejante experiencia visual requiere de una partitura a su altura. Y Unfinished Swan cuenta con ella, puntualizando y cambiando cada registro y estilo artístico en todo momento, acompañada además de un buen doblaje al español.

Regístrate o haz login para hacer un comentario
Dark_Kaworu
Mar, 30/10/2012 - 11:52
Por favor que nadie adquiera Unfinished Swan aun. Avisados quedais. Es un juego muy muy corto, a penas dura una hora y media. Con el tiempo (si costase 4 o 5 euros o lo diesen gratis con el Plus) puede ser rentable e interesante, pero que no os estafen. Son solo 4 niveles y el ultimo de ellos ni tan siquiera es tal. Ademas la dificultad es irrisoria y los puzzles no ofrecen reto alguno para el jugador. La historia es interesante pero hay que contar que es como una especie de cuento de crios estilo el Varco de Vapor. Me gusta el juego independiente, he disfrutado con Limbo o Fez, pero al menos ofrecian un reto y tenian dificultad y trasfondo. Como Braid. En este caso la historia no esta mal, pero no ofrece un reto verdaderamente atractivo. Me ha recordado a ratos al Jumping Flash de la Play 1, pero salvando las distancias muchisimo. Hoy en dia, entre la crisis y las ofertas tan buenas que hay en el catalogo Online de Play y de otras plataformas, creo que conviene esperar a que juegos asi bajen a precios realistas y eficientes. Maxime cuando el esfuerzo para terminarlo es minimo. Este juego ofrece un reto demasiado escaso para el jugador con pocas oportunidades para desarrollar la creatividad. Pese a que lo que he dicho es la antitesis de la idea del juego, se puede definir claramente todo lo que es en esta frase. Los caminos son lineales, la historia nos guia por una linea recta a la que podemos poner alguna que otra cosa a modo de subrayado en un libro, pero anula la creatividad. Los puzzles son escasos, no ofrecen mayores dificultades, los retos no existen salvo el de encontrar los globos que una vez se obtenga el radar se vuelve sencillo. El precio?, claramente lo peor, son 12 euros que clavan al bolsillo del jugador por una historia bonita pero un juego mediocre. A medio camino entre un Mod del minecraft y el Jumping Flash de play 1, nos encontramos con un protagonista que ha de afrontar una breve historia para poder encontrar una respuesta que termina en mas preguntas. Este personaje se vera sometido a reglas que haran que los puzzles sean diversos segun cualquiera de los 3 capitulos que enfrentemos. En el primero debemos manchar las paredes completamente blancas con una tinta negra que nos permita ver la perspectiva y realidad de los niveles. No obstante, la ausencia de barra de vida, la ausencia de enemigos, etc... hace que solo sea una especie de prueba o demostraccion de un juego que esta por venir. En la segunda de las fases se introducen colores y un nuevo concepto, el del agua y las enredaderas. Lo que parece un reto creativo queda lejos de esa realidad, solo basta con mojar esas enredaderas de forma masiva, grietas en las paredes acotan los caminos dejando clara la forma de avanzar. Posteriormente jugamos con la oscuridad, hemos de avanzar tocados por la luz para pasar a una suerte de juego de Lego en el que deberemos construir breves bloques y plataformas para avanzar. Estos niveles son muy cortos y lineales, no ofrecen retos, no rompen la cabeza del jugador. Finalmente en un cuarto capitulo, que no lo es, podemos usar todas las habilidades para avanzar en una breve explicacion de una historia distinta a la principal pero relacionada con esta. Como he dicho, una hora y poco de juego, muy poca rejugabilidad, buen gusto por los detalles pero demasiada linealidad. Un juego cuyo precio es demasiado alto. Maxime dada la extensa oferta de las plataformas web y de la PS Store, con juegos "normales" a precios igualmente asequibles. Graficos: 6 , simplemente bien hechos, sencillos, sin mayores complejidades. Sonido: 8, buena localizacion de voces y textos, la musica un tanto escasa y poco orientativa. Duracion: 3, a penas un rato sin mayores complicaciones. Nota final: 6 de 10
deckard97
Mar, 16/10/2012 - 22:57
Un precio más adecuado quizás sea el de 6 euros, y aunque yo crea que es lo correcto, los de marketing deben creer que un precio por debajo de los 13 daría el efecto psicológico de juego malo... y deben pensar también, imagino, que no compensará el posible aumento de ventas por bajar el precio... Debe tener ya un público específico que lo comprará seguro... Yo si me sobrara el dinero.
Ytrel
Mar, 16/10/2012 - 12:50
Lo de los spoilers sobraba, no creo que sean necesarios para transmitir las bonanzas del juego, la verdad. Y con respecto a The unfinished swan, tiene un aire refrescante que se agradece, pero el precio (al igual que con Journey) me parece excesivo para una experiencia tan corta.
godzo
Lun, 15/10/2012 - 20:46
Menuda rayada de juego, eso si, llama mucho la atención algo que "huele" a nuevo. Mola ver que hay gente que saca cosas totalmente diferentes
Akatsuya
Lun, 15/10/2012 - 16:16
No se que razones habrán llevado a poner spoilers en un análisis, pero me parece poco profesional. Invita a no ser leido.
KaiserJHG
Lun, 15/10/2012 - 15:26
caesar77 escribió:
Viendo los contras tal vez la nota es ¿¿excesiva?? pregunto. SI este juego no llegase a 60fps constantes...en fin, que ya se ve de estetica indie y tal, pero valorar esos 60fps cuando tantos juegos no son penalizados por ir a 30 y bajones...
Excesivos son los 9 que le cascan a los Call of Duty de cada año no a estas propuestas innovadoras que no se parecen a nada de lo que hayas jugado antes y cuyo punto negativo es que vale 13 euros, ni que nos lo tuvieran que regalar... Yo de momento esperaré a jugarlo más adelante porque tengo mucha tralla pendiente pero que le acabaré hincando el diente a esta maravilla dadlo por seguro.
evergrey18
Lun, 15/10/2012 - 14:57
No se si de salida, pero es uno de mis fijos de aqui a los proximos meses. Si me cautiva tanto como el Journey valdra la pena. De hecho a falta de probar el Dishonored para mi el goty del año es Journey :P.
caesar77
Lun, 15/10/2012 - 13:46
Viendo los contras tal vez la nota es ¿¿excesiva?? pregunto. SI este juego no llegase a 60fps constantes...en fin, que ya se ve de estetica indie y tal, pero valorar esos 60fps cuando tantos juegos no son penalizados por ir a 30 y bajones...
9
Regístrate o haz login para votar
publicidad
Desarrolla: 
Giant Sparrow
Género: 
Aventura, Puzle
Plataforma: 
PS3

Add to my games

publicidad

Metacritic

publicidad
Publicidad
Publicidad