The King of Fighters XII
Año 1991. Street Fighter II: The World Warrior llega a los salones recreativos para poner la industria patas arriba. Capcom logra alcanzar con dicho título un éxito sin precedentes; la compañía nipona se convierte automáticamente en la reina de un género, la lucha versus, que hasta aquel momento había pasado desapercibido. Pero SFII, además de actualizarlo, lo convierte en la disciplina reina de la industria. Muchas compañías comienzan a crear sus propias propuestas para intentar aprovecharse del éxito alcanzado por dicho juego, aunque sólo una llegará a convertirse en una seria aspirante al trono en el que Capcom se mantenía cómodamente apoltronada: SNK, con su Neo Geo por bandera. Ya desde aquel mismo 1991 dejó claro, con un título llamado Fatal Fury: King of the Fighters, que la creadora de SFII podía acabar perdiendo su corona.
Pasaron unos cuantos años, y mientras Capcom se limitaba a mirarse el ombligo al tiempo que lanzaba un remake tras otro de SFII con cada vez menos añadidos, SNK dio a luz varios títulos que demostraron que el trono de rey de los luchadores se merecía tener un nuevo inquilino. Sin embargo, la popularidad y reinado del juego protagonizado por Ryu era indiscutible. SNK necesitaba un título rompedor, que pudiera mirar de tú a tú a SFII e incluso situarse por encima de él. Así que, tomando el subtítulo de aquel primer Fatal Fury para poner encima de la mesa un nombre más que explícito (The King of Fighters, El Rey de los Luchadores), decidió reunir en un único juego lo más selecto del catálogo que había producido hasta entonces. Una impresionante plantilla de 24 personajes, entre los que se encontraban guerreros de Fatal Fury y Art of Fighting, reinterpretaciones de caracteres aparecidos en juegos míticos como Ikari Warriors o Psycho Soldiers, y personajes inéditos de inabarcable carisma como Kyo Kusanagi o Chang Koehan, dieron como resultado The King of Fighters '94, juego que revolucionó lo visto hasta entonces gracias a su sistema de lucha por equipos en el que tres guerreros se enfrentaban en cada combate a un número idéntico de oponentes.
KOF '94 se convirtió desde aquel mismo instante en el estandarte de SNK, dando definitivamente inicio a una batalla campal entre dicha desarrolladora y Capcom por alcanzar la supremacía en el género rey de la industria. The King of Fighters contó desde aquel momento con una entrega anual (KOF '95, 96, 97 ), todos ellos juegos que destacaron por un absorbente argumento, decenas de personajes de inmejorable diseño e indiscutible carisma, una jugabilidad pulida hasta límites increíbles, gráficos más que competentes y algunas de las mejores bandas sonoras que jamás hayan podido escucharse en videojuego alguno. La saga llegó a su punto culminante con la entrega de 1998, título que reunió todas las virtudes de los juegos anteriores para dar como resultado el que a día de hoy sigue siendo considerado como mejor KOF de la historia.
A partir de ahí comenzó el declive. KOF '98 creó unas estratosféricas expectativas en los aficionados que SNK no supo satisfacer tanto en la entrega de 1999 como en KOF 2000, el último título de la saga creado por la mítica desarrolladora. Poco después, la añorada creadora de Neo Geo entraba en quiebra y acababa cerrando sus puertas, lo que dejó en el aire el futuro de la saga King of Fighters. Sin embargo, una compañía coreana de nombre Eolith acabó haciéndose cargo del lanzamiento de la correspondiente entrega anual de la serie, encargando su desarrollo a un estudio llamado Brezzasoft, supuestamente compuesto por antiguos miembros de SNK. Y decimos supuestamente porque, como mínimo, debían ser las ovejas negras de la desaparecida compañía. KOF 2001 fue un auténtico desastre de principio a fin, lo que le llevó a ser considerado desde su mismo lanzamiento como el peor KOF de la historia. Para intentar arreglar las cosas, llegaron las entregas de 2002 y 2003, este último juego ya auspiciado por SNK Playmore, el estudio surgido de las cenizas de la antigua SNK.
A partir de entonces dejaron de lanzarse entregas anuales de la saga. Y es que el género de la lucha había perdido el beneplácito de los aficionados. En 2005 llegó The King of Fighters XI, juego que adolecía de poseer un apartado gráfico completamente desfasado en el que, a la hora de construir los sprites, se seguía reciclando material de entregas anteriores, al tiempo que los nuevos personajes se creaban a la misma resolución que los originales, es decir, a una definición proveniente de la era 16 bits cuando por aquel entonces nos encontrábamos cerca del ocaso de la generación de los 128. Ya entrando en la época actual, el género de la lucha versus vive una segunda juventud y cuenta con un nuevo referente: Street Fighter IV, con lo que Capcom vuelve a repetir la jugada que tantas alegrías le reportó en el pasado.

Compartir









