Legendary
Ese no es el caso de Legendary, su concepto de dificultad es arrojar al jugador una legión de monstruos de gran velocidad que te persiguen incansablemente, un armamento claramente insuficiente y unos controles imperfectos, por lo que mueres una y otra, y otra vez hasta que uno acaba por plantearse para qué está jugando a algo que claramente no le está divirtiendo, entreteniendo o siquiera sugiriendo que las cosas puedan ir a mejor. Con una estructura claramente lineal y unos gráficos competentes pero lejos de ser especiales, esas primeras horas por las calles de una Nueva York desmoronándose están lejos de ser una experiencia recomendable.
La progresión de la historia no ayuda, el juego falla a la hora de dar interés a su premisa inicial. Los monstruos son monstruos, viciosos y mitológicos, pero difícilmente interesantes más de su diseño visual o sus patrones de ataque , tan poco como el protagonista o como cualquiera que tenga la desgracia de cruzarse con él, ya que Legendary tiende a abusar de la técnica de "matar a los personajes a tu alrededor" para crear un sentido de pánico que no logra en ningún momento. No hay nada aterrador en las criaturas ni en el ambiente, aunque sí que se puede considerar "aterrador" el control utilizado.
Que a estas alturas un FPS se presente en escena con un control que sólo se puede calificar de torpe es poco menos que inconcebible. Cada juego en el género tiene sus propias manías y tendencias según su naturaleza a la hora de ofrecer controles. Unos lo hacen muy profundo y rico en posibilidades, otros lo hacen muy sensible y rápido en los giros, mientras que otros lo hacen deliberadamente un poco más pesado y lento, como sucede particularmente en muchos diseñados para consola. Pero girar en Legendary es un suplicio, muy lento y definitivamente demasiado cuando se compara con la velocidad de algunas de las criaturas que te acosan continuamente; ese es otro factor que se suma a una "dificultad" que es artificial y una molestia más que un reto.
En cuanto a mecánica, los diseñadores no se muestran muy inspirados pese al carácter mitológico del juego y la presencia de la caja de Pandora y el sello en el protagonista. Sólo se proporcionan una serie de armas genéricas de una eficacia discutible y sin nada de especial, ni siquiera alguna habilidad para usar en combate. Lo único de particular que se puede utilizar es el sello para recoger el "Animus" de las criaturas abatidas, lo que sirve para regenerar vida o para acumular energía que se puede lanzar para atontar a un enemigo o resolver algunos puzles bastante insulsos. Difícilmente es algo que despierte el asombro de del jugador y o peor es que a veces es hasta inútil, como en el comienzo, cuando la cantidad de enemigos y su ritmo de ataque hacen complicado siquiera poder usar el poder para recuperar vida.











