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God of War: Ascension

God of War: Ascensión

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Tras conocer su final, Sony nos contará el inicio del sanguinario Kratos en God of War: Ascensión, implementando un elemento habitual en estos tiempos pero novedoso en la saga como es el multijugador. Recemos a los Dioses para poder salir vivos, pues la ira de las Furias nos encadenará al DualShock 3

“Un pasado que deseas rectificar”
"Antes de que existieran los Titanes; antes de los Dioses del Olimpo, se libró una gran batalla. La ira de los Dioses Primordiales, los seres que crearon la propia Tierra, se desató por toda una eternidad... Y de esa ira, de esa guerra demente, nacieron las Furias: Ni Titanes ni Diosas; ni Mortales ni Sombras, las Furias no obedecían a nadie. Eran las guardianas del Honor. Las ejecutoras de los castigos. La ruina de los traidores. Cuando Zeus tomó el poder, vio que tenía poco que temer de las hermanas, pues sólo castigarían a quienes consideraban culpables. El primero de estos traidores fue Egeón Hecatónquiro. Cuando la criatura hizo un pacto con Zeus, y esta traicionó al rey de los Dioses, las Furias entraron en acción. Perseguieron implacables a Egeon, y tras capturarlo, lo torturaron sin piedad, porque la muerte era demasiado buena para este renegado. Egeon el Hecatónquiro fue un ejemplo para todos. Una advertencia para quienes osaran romper un pacto de sangre con un Dios".

Antes del dolor, antes de la furia, antes de enfrentarse al Dios al que consagró su vida y su muerte tras diez años de fiel servidumbre. Antes de atravesar una turba de enemigos que lo enfrentaron a desde simples humanos hasta confrontar a los Titanes y descuartizar a medio Olimpo. Antes de revelar el fin de su odisea. Indagar en el sangrante pasado supurante de uno de los iconos modernos del videojuego es lo que God of War Ascensión busca narrar en la nueva entrega de la franquicia exclusiva de los sistemas Sony, protagonizada por un espartano, EL ESPARTANO de los videojuegos: Kratos, el sanguinario; Kratos el cruel; Kratos el general de Esparta; Kratos, la bestia sin corazón; Kratos, el a posteriori conocido como el fantasma de su propia tierra por la que todo lo había dado, incluso la razón y el juicio.

Kratos, siempre perseguido por su pasado
Kratos, siempre perseguido por su pasado

La voz de la Titán Gaia, madre de todos los Titanes, nos ponía ya en antecedentes durante el teaser de God of War: Ascensión, al tiempo que nos mostraba los recuerdos más dolorosos de la vida del guerrero espartano, atado por la sangre derramada de los suyos. ¿Pero, derramada por quién?: “Muchos conocen la leyenda de Kratos. El mortal convertido en Dios que derribó los muros del Olimpo. Pero antes de eso hubo un tiempo en que a Kratos se le conocía como el Fantasma de Esparta. Un tiempo en que lo consumía algo distinto... Un tiempo en el que, a pesar de la locura que lo corroia, Kratos rompería el juramento hecho a un Dios injusto. Un Tiempo en el que perdería el vínculo de la sangre”.

Claramente una despedida de la serie en PlayStation 3, la acción de Ascensión arranca después de una cinemática visualmente estilizada, de una plasticidad artística bellísima que nos habla de los dioses primarios y el origen de las Furias, de su misión en una Tierra de Dioses y Hombres. Y lo hace con el espartano como no estamos acostumbrados a verlo: Arrodillado y encadenado como un paria por unos pecados que aquél que nunca haya jugado a la saga y ni el mismo personaje todavía conocen. El antaño general languidece en la prisión de las Furias a merced de sus castigos. Encadenado con sus propias espadas, Kratos es preso de estas por haberse atrevido a romper un pacto de sangre con un Dios, en este caso el vengativo Ares, cuando descubrió lo que le sucedió a su familia. Pero su mente lo rechaza, lo mantiene oculto, torturándolo con visiones del pasado que no comprende o no desea hacerlo en su totalidad. Los recuerdos se confunden, y lo que parece real se difumina mientras solamente una cosa lo mantiene atado a este mundo: el dolor, que le recuerda que aunque sea un simple mortal, sigue estando vivo.

Preso de las Furias, así comenzaremos la odisea del espartano
Preso de las Furias, así comenzaremos la odisea del espartano

“¡Ningún mortal me hara caer!”
La percepción de muchos usuarios ante este GoW es comprensible. ¿Por qué en vez de hacer avanzar la serie a nuevas cotas, Sony vuelve sobre sus pasos hacia el inicio? ¿Por qué narrar un comienzo cuando el final ya lo conocemos? Un final tan apabullante como cuasi definitivo y realmente acorde con un personaje cuyas guías han sido siempre la venganza, el dolor, la tragedia y la locura, y nunca la justicia, la honradez ni el heroísmo desinteresado. Ascensión es todo un ‘adios’ de Sony Santa Monica a PlayStation 3, sistema del que se han querido despedir con un título visualmente a la altura de la serie y uno de los mejores del catálogo del sistema, en un alarde gráfico de fotorrealismo, iluminación, texturas de enorme carga y fluidez. Desde el momento inicial en que termina la cinemática CG y aparece el rostro in-game de Kratos, comenzamos a percibir su calidad visual y su dinámica iluminación. Pero es tras su primera escena jugable en forma, como no podía ser de otra manera, de escena QTE interactiva –genial el punto de vista nuestro sangrando y recibiendo los arañazos de la Furia Megera como si de un prólogo de FPS se tratase- cuando Ascensión empieza a mostrar sus cartas en cuanto a ambición.

Y es que la más absoluta espectacularidad visual en forma de escenarios ondulantes y enemigos imposibles comienza apenas diez minutos despues empezar el juego, siendo un ejemplo de cómo empezar con un terremoto y seguir hacia arriba. Si el coloso de Rodas fue considerado en God of War II todo un ejemplo de cómo comenzar con fuerza a la vez que mostrar desde un inicio el dominio sobre la arquitectura de un sistema, y la ascensión al Monte Olimpo de GoW III duplicaba esa escala visual, los primeros niveles de Ascension son equiparables a estos, constituyendo un conjunto en el que destaca lo orgánico de las fases, con esa prisión viva que es Egeón el Hecatónquiro, el primero en romper un pacto de sangre con Zeus, que envió a las Furias a por él. Empezando donde lo hace la demo publicada, la primera hora de juego deja absorto, epatado constantemente ante el festín visual de sangre, scripts sabiamente implementados y constantes alardes de cámara. Lo malo, si hay que buscarle un ‘pero’, es que Ascensión  comienza de una manera tan poderosa que deja las cotas demasiado altas, debiendo de pasar un tiempo considerable hasta que volvamos a presenciar algo de una escala –que no furia- parecida, cosa que sucederá en un entorno nevado.

Las espadas del Caos, de nuevo en nuestras manos
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Desarrolla: 
SCE Santa Monica Studio
Género: 
Acción, Aventura
On-line: 
8 Jugadores
Lanzamiento: 
13/03/2013
Voces: 
Español
Texto: 
Español
Plataforma: 
PS3
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