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Deception IV: Blood Ties

Deception IV: Blood Ties

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Casi una década después de convertir a una inocente princesa en sádica torturadora en el Trapt de PlayStation 2, Tecmo recupera su particular serie de estrategia y acción con una cuarta entrega en la que el sadismo y la comicidad se dan la mano por vía de la hija del Diablo. Cuidado dónde pisáis, cazadores de brujas…

“…Pero si alguno se atreviere a hacen tal cosa, Dios no lo quiera, hacedle saber que sobre él caerá la ira de Dios todopoderoso, y de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo…”, Malleus Maleficarum, el Martillo de las Brujas, 1448.

La Doncella del Carroñero
Deception IV: Blood Ties (PS3) IlustraciónLa violencia siempre ha sido una constante en los videojuegos, y a veces tristemente una herramienta de publicidad –Carmageddon, Manhunt, Mortal Kombat, The Punisher, Soldier of Fortune- con la que apelar a un instinto primario de destrucción que todos llevamos dentro. La hemos tenido en todos los géneros, desde el FPS hasta la Aventura Gráfica, desde las Plataformas hasta la Conducción. Se ha tratado de manera hiperrealista –Manhunt-, se le ha dado aire estilizado y estética de comic +18 -las obras de Suda51 por ejemplo-, la han convertido en violencia slapstick para todos los públicos. Pero en la 5ª Generación, en la época de PlayStation 1, Tecmo decidió usarla de forma distinta a como hasta entonces,  apelando más instintivamente al usuario para ejecutar actos en vez de bañarlo directamente en la sangre de enemigos que merecen la muerte. Y para ello creó una serie de culto llamada Deception, que hasta el momento lleva cinco entregas: Tres en PSOne, una en PlayStation 2, y la que ahora nos ocupa para PlayStation 3 y PS Vita.

Siempre con tramas de personajes amorales deseosos de poder y/u obligados a ejecutar actos terribles para poder salvarse de aquellos que los persiguen, Deception nunca ha contado historias de héroes que merecen serlo o princesas inocentes, sino de personas que eligen o se ven obligadas a elegir el camino de la tortura para salvarse o perecer. Y desde 1996, el ADN de la serie no ha mutado en lo más mínimo en su configuración básica, proponiéndonos convertirnos en santos inquisidores; en jueces, jurado y verdugos; en Parcas que dictan una sentencia sádica y visceral a través de una jugabilidad que consiste en poner trampas y activarlas en el momento más adecuado para organizar la mayor sangría posible. En pocas palabras, somos una especie de Santa Inquisición virtual en un relato ambientado en una época oscura entre lo medieval y lo fantástico. Y cada uno y una de los enemigos se convierte en una oportunidad de impartir una ley del Talión auto-justificada para nuestro personaje. Deception IV: Blood Ties no iba a ser menos. Y con tal de dejar bien claro cuál es nuestro papel, basta la declaración de intenciones de nuestra Torquemada de turno y su filiación.

Laegrinna, nuestro personaje, y sus sirvientas
Laegrinna, nuestro personaje, y sus sirvientas

De nuevo en una ambientación fantástico-medieval a medio camino entre la Baja Edad Media y la Espada y Brujería, Blood Ties nos pone en la piel de Laegrinna, ‘hija’ del Diablo hecha de un fragmento vivo de su alma que llega al reino del hombre acompañada de tres acólitas sirvientas, Veruza, la más sádica a la hora de matar; Caelea, la que más disfruta elaborando complejas muertes; y Lilia, infantil y deseosa de humillar a los rivales cuanto más posible antes de ajusticiarlos. La trama en esencia consiste en recuperar los fragmentos de un ítem que, una vez reconstruido, permitirá al Demonio que fue desterrado volver y dar rienda suelta a su venganza contra todos los reinos. La narración de Deception es similar a otros como Atelier Ayesha, con escenas anime para su presentación, y conversaciones con fondos y avatares con movimiento dobladas y en su idioma original japonés, con subtitulos en ingles como único idioma, como el grueso de la herramienta narrativa.

La Dama de Hierro
Como suele ser habitual en juegos nipones, Deception IV mezcla en una trama contada a golpe de diálogos elementos dramáticos con revelaciones incluidas con otros de heroísmo, de honor y también destellos de humor ocasionales para aliviar la tensión, aunque siempre, a pesar de matar a enemigos poniéndoles una piel de plátano y tirándoles una calabaza gigante, buscando la seriedad en una historia que algunos directamente se la saltarán buscando ir sin demora a la gracia del asunto: La parte jugable. Justita, correcta y pasable, lo mejor de la historia es la propuesta en sí, que nos convierte en la hija del Diablo: No tenemos remordimientos ni nos redimimos ni dudamos. Matamos y punto. Y matamos a soldados que vienen a desterrar el mal, a cazadores, mercenarios y hasta pobres civiles que nos tiran encima y que solo lloran y golpean mal y al aire –sin piedad con ellos, no olvidemos a quién manejamos. Y encima los ejecutamos sin honor, de la forma más visceral posible, y siempre impasibles. Y, por qué no reconocerlo, con cierto regusto sádico por lo que hacemos, atrayendo a los enemigos a su final y contemplando con placer cómo los dispositivos de tortura empleados se combinan para crear un sádico combo que nos sale a la perfección.

Deception IV: Blood Ties (PS3) Captura de pantallaDeception IV: Blood Ties (PS3) Captura de pantallaDeception IV: Blood Ties (PS3) Captura de pantalla

Porque básicamente, de esto va todo el juego, de poner trampas y saber cuándo usarlas. La duración fue un punto criticado en la Campaña de la anterior entrega de PS2, algo que Blood Ties compensa siendo más largo que este, con un modo Historia que de por sí nos puede durar 9-10 horas y además trae un arsenal de modos para extender su duración, que dependerá sobremanera de nuestra habilidad. Dependiendo de la dificultad y el grado de maestría que hemos alcanzado podemos pasarnos las usuales 3 oleadas de enemigos por capítulo –tiene 12 en total- en 20 minutos, o quedarnos atascados 60. Como si de un JRPG se tratase, en caso de atorarnos s en una parte en específico siempre podemos recurrir a las misiones paralelas o al modo Libre, que básicamente es una arena de combate con el enemigo que escojamos, y usar estos dos modos para ‘levelear’, ganar puntos, obtener mejores trampas y saltar de nuevo al modo Historia con un personaje mejorado.

Deception IV: Blood Ties (PS3) IlustraciónJunto a la campaña, compuesta por 12 capítulos, 4 escenarios diferentes y con hasta 4 endings posibles, tenemos 100 misiones paralelas que cumplir de dificultad considerablemente creciente y muchas recompensas, un modo Libre con el que enfrentarnos a los enemigos que escojamos e ideal para ganar puntos extra, un modo de Creación para construirnos nuestros propios niveles y subirlos, y la posibilidad de bajarnos misiones que haya hecho la comunidad de usuarios. A esto le añadimos que nuestras tres acólitas nos piden constantemente en el modo Historia que realicemos distintas tareas –matar a un soldado en la Capilla del Castillo usando Electrocución, golpear a otro en el aire-, por lo que sacarse el 100% del juego duplica la duración. Para los que sean neófitos en esta serie, es obligatorio pasar por el tutorial para entrar en la Campaña con una idea del estilo de juego que la saga exhibe y un conocimiento básico de la jugabilidad y controles, ya que de lo contrario es fácil perderse nada más comenzar a pesar de los tutoriales de nuestras sirvientas, ya que tenemos un personaje que no golpea jamás de forma directa, sino siempre indirectamente, lo que implica hacernos a un gameplay distinto a lo habitual en un juego de acción en Tercera Persona como es este.

Cuidado, nuestras propias trampas pueden dañarnos
Cuidado, nuestras propias trampas pueden dañarnos

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Desarrolla: 
Tecmo
Género: 
Acción, Estrategia, Rol
Subgéneros: 
Tiempo real
Lanzamiento: 
28/03/2014
Plataforma: 
PS3
También en:
PSV
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