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Aliens: Colonial Marines

Aliens: Marines Coloniales

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Después de cinco años tras su anuncio, los marines coloniales de Aliens llegan hoy a combatir la amenaza de los Xenomorfos en el nuevo título de la franquicia. Carguemos la unidad incineradora, porque nos vamos a la guerra de Hadley’s Hope y LV-426 con Gearbox y SEGA.

Horizonte de Eventos
“En el Espacio nadie puede oir tus gritos…” Con semejante máxima es como uno de los enemigos más carismáticos de la historia del cine se presentaba en sociedad en 1979. De la bizarra imaginación de HR Giger nos llegaba una Space Opera distinta a las Star Wars y Star Trek vistas en cine y TV. Ridley Scott no solo sentó los cánones del terror espacial, sino que al igual que Stanley Kubrick en la hipnótica 2001, Una Odisea del Espacio, hizo madurar a la Sci-Fi y la convirtió en adulta con su Alien, El 8º Pasajero. La historia del organismo xenomorfo concebido en una supurante vaina, transmitido por una alimaña viscosa y criado en el interior de un organismo –Alien 3 ha demostrado que no importa que sea humano- se convirtió en una serie con su propio universo, su propia mitología, transmutada además en fenómeno de masas a la par que éxito crítico y de público. Había nacido un sub-género, el terror espacial que verdaderamente daba terror –no como las producciones de Roger Corman-, y con él un villano irrepetible, imparable, el perfecto asesino sin remordimientos, pero encima con cerebro, capaz de adaptarse a todos los entornos y, llegado el caso, de morir provocando la muerte a su alrededor con esa sangre que es ácido puro.

¿De qué forma continuar semejante obra maestra? El listón estaba en la ionosfera para cualquiera que se atreviera a recoger el legado de Sir Scott. Pero he aquí que alguien, desoyendo todos los consejos y avisos, se hizo cargo. Tras demostrar de lo que era capaz con el thriller apocalíptico-Noir The Terminator, James Cameron se atrevió a seguir narrando historias de Xenomorfos, aunque de una forma tan arriesgada como brillante: Si Alien había sido una mezcla perfecta de Ciencia Ficción y Terror, su Aliens sería todo lo contrario. Sería pura acción, adrenalina visual constante en forma de mezcolanza entre la Sci-Fi y el género bélico, mostrando lo que muchos queríamos ver en pantalla en la piel de no solamente uno, sino de decenas de aliens atacando y muriendo sin remisión. ¿El resultado? Algo histórico en forma de nominación al Oscar para Sigourney Weaver por un papel de acción en el que la por siempre Ellen Ripley comenzaba perseguida por los fantasmas de LV-426 y terminaba comandando a esa panda de marines espaciales en una apología de sangre, frases lapidarias y momentos tan icónicos como la pelea final entre Ripley en el Mecha y la Reina Alien, quizás la cumbre del género y uno de los instantes del cine contemporáneo por excelencia.

movies-alien_00349571.jpg Captura de pantalla

LV-426
En el cine nunca más se volvió a ese territorio, a aquel planetoide de nombre LV-426 –el de Prometheus es LV-223-, siendo la tercera entrega de la serie fílmica ambientada en una cárcel, Fiorina 161, y la cuarta mucho más avanzada en el tiempo. Anunciado hace muchos años, tantos que incluso se pensó en salir para PlayStation 2, Aliens: Colonial Marines de SEGA al fin está entre nosotros. Y viene para devolvernos a ese planeta sin identificar en la primera Alien que en la secuela de Cameron ya contaba con una población de colonos y terraformadores llamada Hadley’s Hope, de la que solamente escaparon tres. El inicio de Colonial Marines es una transmisión del Cabo Hicks –voz y rasgos de Michael Biehn-, en la que informa que la escaramuza en busca de pistas que la corporación Weyland-Yutani organizó ha sido un auténtico baño de sangre roja y verde, de la que solamente han escapado él, dos mujeres –la teniente Ellen Ripley y la niña Newt- y un sintético, un androide de nombre Bishop medio destrozado. Todos ellos partieron en la nave USS Sulaco de la órbita de LV-426 y entraron en estado de criogenización. Pero algo ha pasado, ya que la Sulaco ha vuelto a esta misma orbita sobre el planetoide. ¿Por qué? ¿Quién o qué la ha traído? Teniendo en cuenta que Ripley ya está en la Fiorina 161 durante los hechos que transcurren en el juego, no se sabe cómo la nave ha vuelto por sí misma. Pero eso no es lo más extraño de todo.

La transmisión es interceptada por la USS Sephora, crucero con un cuerpo de marines coloniales a bordo que acuden 17 semanas después de la transmisión del mensaje de Hicks, por lo que la historia del juego se sitúa canónicamente en la franquicia de FOX como secuela oficial del Aliens de Cameron y en una órbita de tiempo no paralela pero casi a Alien 3. En la piel del cabo Christopher Winter, del batallón 118 y la unidad Rhino, nos uniremos a otros personajes NPCs como nuestro compañero O’Neal, otro modelo de androide Bishop –genial detalle de la voz y rasgos de Lance Henriksen- o el capitán Cruz, comenzando por entrar en la Sulaco y descubrir que está infestada de los xenormorfos de Giger, los cuales ya han convertido varias zonas de esta en su hábitat personal, con esa inconfundible arquitectura . No pasará mucho tiempo hasta que descendamos a LV-426, llegando a la colonia minera de Hadley’s Hope, aunque no seremos los únicos, ya que la Corporación no se quedará de brazos cruzados. Con una duración de alrededor de 5- 6 horas en nivel medio, aumentando o disminuyendo según la dificultad escogida –en Supercabronazo bastan apenas dos golpes/impactos para dejarnos sin armadura y otros dos para volarnos la vida, mientras que en Recluta el juego es muy permisivo-, Colonial Marines nos llevará de misión en misión de las 11 disponibles mientras tratamos de sobrevivir a enemigos tanto humanos como extraterrestres,al tiempo que recomponemos las piezas de lo que sucedió en Hadley’s Hope.

aliens_colonial_marines_08_0.jpg Captura de pantalla

Esto lo lograremos en base a los archivos de audio y video que iremos recogiendo/observando, mientras cumplimos misiones como liberar a rehenes, recabar datos almacenados en ordenadores para saber qué demonios ocurre, o asistir a todo un clásico en la forma de compañeros infestados con un alien a punto de reventarles el pecho. La historia, a pesar del escaso carisma de los personajes más allá de Hicks y Bishop –cómo se echa de menos el manejar a Ripley, algo que otros juegos como el atmosférico Alien Resurrection sí nos permitía-, tiene suficiente interés para mantener nuestra atención, con revelaciones y escenarios a recorrer que son todo  un regalo para el fan. Y aunque no es necesario conocer la historia de Aliens, está claro que el cuidado y fidedigno detalle puesto en crear una secuela fiel se pierde por completo si no se conoce para nada el material de referencia más allá de haber visionado el pasado verano Prometheus, siendo una parte importante, ya que en la jugable estamos ante un FPS que nos propone un esquema común en el que ir de A á B cumpliendo un objetivo mientras nos cruzamos con varios escuadrones aliens de los que debemos ocuparnos y habitaciones que limpiar.

Es precisamente en esta atención al detalle donde Aliens: Marines Coloniales encuentra una de sus mejores bazas, siendo una pena que el motor gráfico no lo apoye más. Desde los pasillos destrozados de la Sulaco –buen detalle el atravesar un largo pasillo en medio de esta y la Sephora que nos permite visualizar el espacio y la escala de ambas naves-, hasta cada una de las estancias de Hadley’s Hope y de los otros escenarios que no mencionaremos, pero que encantarán a los más Xenófilos, Gearbox ha puesto extremo cuidado hasta en elementos como las torretas sin munición que Hicks y los suyos pusieron cuando se atrincheraron en las instalaciones médicas, o el icónico vehículo militar parecido a un batmóvil blindado estilizado con la torreta de disparo abatible. Todo está tal y como Cameron lo dejó en el film, como los acontecimientos lo trataron, como la parte inferior seccionada de Bishop en la cubierta de despegue de la Sulaco o el agujero en el metal del ácido de la Reina Alien. La utillería en forma de armamento como el rifle de pulso o la unidad incineradora, o el sensor de movimiento y el ordenador de Bishop -trasplantados del film tal cual- se unen a detalles como verte a soldados pegados a las paredes por la segregación de los aliens y con el pecho ya reventado. Como objetivos secundarios tenemos la posibilidad de hacernos con armamento de la película como la escopeta del cabo Hicks que luego podremos usar, o las placas de los marines caídos en la Sulaco y Hadley’s Hope, en un toque de rejugabilidad de nostálgico sabor dentro del tono militar y militarista del juego.

Aliens: Colonial Marines (PC) Captura de pantalla

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Desarrolla: 
Gearbox Software
Género: 
Acción
Subgéneros: 
First Person Shooter
Lanzamiento: 
12/02/2013
Voces: 
Español
Texto: 
Español
Plataforma: 
PS3
También en:
360 PC WiiU
+18Lenguaje soezMiedoViolencia

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