Naruto: Ultimate Ninja 3
Año tras año, en este caso bajo el sello de Atari, Naruto sigue haciendo acto de presencia en el mercado del videojuego nacional. Con un par de títulos bastante interesantes en preparación para Xbox 360 y PS3, ahora nos llega la nueva entrega de la serie que aterrizara en PlayStation 2 importada directamente de tierras niponas. Y es que este título se enmarca dentro de la serie Narutimate Hero y hace más de dos años que está disponible en el mercado Japonés, como os comentamos en nuestras impresiones con la versión original. Pese a ello, con el retraso que lleva la serie en nuestro país, la historia encaja bastante bien en la progresión del anime, aunque no del manga, mucho más avanzado en la trama.
Si sois aficionados a los juegos de Naruto para PS2, el contenido de este Ultimate Ninja 3 no debería sorprenderos en exceso. La principal novedad es que se ha avanzado hasta el bloque de episodios que narra el rescate de Sasuke, integrando toda la historia y sus personajes en el juego. Así, contaremos con los ninjas de la aldea del sonido, que llegarán como novedad para ayudar a completar una plantilla que supera los cuarenta héroes a elegir. En este sentido, hay que mencionar que aunque existen repeticiones como viene siendo habitual en la serie, la mayoría son personajes diferentes unos de otros, y además hay muchos rostros nuevos. La jugabilidad permanece intacta respecto a sus antecesores, basándose en los combates uno contra uno y ofreciendo modos alternativos para que no todo se limite a pelear sin descanso.
Gráficos
Si bien no toca el techo gráfico de PlayStation 2, Ultimate Ninja 3 aprovecha muy bien los recursos de la máquina de Sony. El cell-shading muestra un buen nivel y en pantalla los personajes se mueven de forma totalmente fluida. En muchos momentos consigue recordar verdaderamente a los combates del anime, aunque el apartado visual empieza a notar el peso de los años sobre la plataforma en la que se apoya. Pese a su veteranía, la consola consigue mover solventemente los enormes escenarios abiertos del modo exploración, mostrando una línea de dibujado lejana que deja ver los tejados de Konoha desde una distancia más que respetable.
El modelado de los personajes principales y secundarios está correctamente conseguido y se disimula correctamente su origen poligonal. Durante los combates, las colisiones son creíbles y la respuesta del control, instantánea. Sólo echamos de menos un mayor número de escenarios de juego, más aún cuando los que hay repiten participación desde el título anterior de la serie. También se echa en falta algo más de ambientación en las fases de exploración, así como una mejor gestión de la cámara automática. La baja calidad de este apartado nos obliga a estar posicionando la cámara detrás nuestra casi en cada salto que damos, siempre hablando del modo de movimiento libre.
El repertorio de efectos es muy variado y totalmente espectacular. Desde el aura de los personajes al recargar chakra hasta los destellos producidos por los ataques o los efectos de los proyectiles, todo este apartado está cargado de calidad. Hay infinidad de pequeños detalles que ayudan a darle al conjunto un acabado artístico muy logrado, siempre basándose en el sombreado cell-shading para darle un toque de dibujo animado muy exagerado con el uso de bordes resaltados de negro. Los menús, aunque simples, mantienen la esencia de la serie y tan solo destacaríamos negativamente la aparición de enormes cuadros de texto en medio del combate, cuando realizamos alguna técnica que todavía no conocíamos, ya que entorpecen la visión.

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