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Dragon Ball Z: Infinite World

Lo mismo ocurre cuando andamos tras el mono de Kaito y resbalamos una y cien veces con las cáscaras de plátanos regadas por el suelo. Es gracioso y divertido andar corriendo detrás del simio, tirarnos en plancha para cumplir una de las escenas más recordadas del anime, pero sencillamente la sensación que transmite a los mandos del pad no es satisfactoria. Todo es muy elemental y sencillo, además tampoco ofrece ningún reto ni en la dificultad Z, la más alta de cuantas encontramos y por la que tendremos que desembolsar algunos zenis para poder disfrutar de ella en cualquier momento. Y aunque estas escenas se justifican dentro de lo que cabe, por ejemplo al abandonar el planeta Vegeta antes de que su inminente destrucción, no aportan nada al argumento ni encajan en el panorama general del juego. Están ahí para añadir más variedad, pero poco más. No obstante la exploración sólo ocupa uno aparte dentro de las novedades y tampoco se puede considerar el más importante.

dragon_ball_z_infinite_world_ps2screenshots21062vs_pikkon_2_0.jpg Captura de pantalla

Más allá del Time Trial en 3D encontramos los minijuegos, que parten de cualquier premisa para ofrecernos la posibilidad de pasar un rato divertido disputando cualquier pequeña aventura que tenga relación con algún momento en particular de la serie. Así entrenar se convierte en una buena excusa para obligarnos a pulsar los botones del pad sucesivamente en el momento justo, o un pique entre hermanos una justificación de disputar una carrera aérea sobrevolando las nubes mientras traspasamos puntos de control a toda velocidad. Son sólo algunos ejemplos, a los que se añaden las fusiones -calcular el momento exacto en el que los dos dedos se juntan-, las prácticas de Ki disparando a objetos voladores, etcétera. No son nada del otro jueves ni tan variados como habríamos deseado, pero ofrecen un punto fresco para no aburrirnos entre los combates, que después de todo vuelven a ser la parte fundamental del juego.

dragon_ball_z_infinite_world_ps2screenshots21083other_mission_5_0.jpg Captura de pantalla

Un mundo infinito
Las fases de exploración y los minijuegos resultan ser un añadido interesante, pero poco más que eso, un extra del que disfrutar y con el que obtener dinero para poder acceder a mejores técnicas y personajes ocultos. Las escenas que narran el argumento son poco frecuentes, gozan de una calidad de la que poco se puede decir tras conocer sobradamente de lo que es capaz PlayStation 2, generalmente aparecen en los puntos trascendentales de la historia y sin los cuales no se podría comprender el por qué de los sucesos que tienen lugar. E incluso así, prácticamente todos los capítulos carecen de una introducción propiamente dicha, y simplemente aterrizamos en un nuevo tablero en el que aparecen reflejados los puntos en los que podemos disputar alguna misión. Goku se traslada de un punto a otro corriendo graciosamente, con Bulma a su derecha dando algunas indicaciones sobre el origen de los enfrentamientos o la supuesta dificultad de éstos.

dragon_ball_z_infinite_world_ps2screenshots21051attack_0.jpg Captura de pantalla

La apariencia de Dragon Mission es una mezcla entre e modo historia del primer y segundo Budokai, sencilla pero bastante efectiva, nada especial que merezca mención aparte. La primera vez que recorremos este modo de juego lo haremos obligatoriamente con Goku -salvo en dos o tres excepciones en las que combatimos con el Gohan adolescente-, por lo que sólo seremos testigos de las escenas en las que él haya tomado parte. La mayoría de los enemigos han caído a sus manos, pero es una buena forma de explicar por qué la etapa de Célula se puede terminar en apenas cuatro episodios. Cuando el argumento de Goku llega al final volvemos al principio para conocer la etapa Saiya desde el punto de vista de los personajes que tienen protagonismo en ella, es decir; Krillín, Yamcha, Piccolo, el pequeño Gohan y su duro entrenamiento, etcétera.

dragon_ball_z_infinite_world_ps2screenshots21061vs_janemba_0.jpg Captura de pantalla

No se trata de disputar las mismas misiones de Goku con otro personaje, sino de disfrutar de misiones nuevas que relatan con mayor profundidad lo que ocurría, por ejemplo, mientras Goku trataba de encontrar a Kaito a través de la gigantesca serpiente que podréis en las imágenes que adjuntamos con el texto. Así podemos presenciar cómo Krillin mantiene el tipo ante un poderosísimo Freezer y ponernos en la piel de los pequeños Goten y Trunks antes de plantarle cara al invencible Boo. Como venimos diciendo, los combates son parte fundamental en el juego y protagonizan prácticamente la mitad de la veintena de misiones disponibles por cada etapa, y pese a que se ha querido conservar el sistema de Budokai 3 -tanto en este sentido como en el gráfico, dicho sea de paso-, el resultado no es ni muchísimo menos tan recomendable.

dragon_ball_z_infinite_world_ps2screenshots21088snake_road_mission_3_0.jpg Captura de pantalla

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Desarrolla: 
Dimps
Género: 
Acción
Subgéneros: 
Arcade
Lanzamiento: 
05/12/2008
Voces: 
Inglés, Japonés
Texto: 
Español
Plataforma: 
+12

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