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Warlock 2: The Exiled

Warlock 2: The Exiled

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Warlock 2: The Exiled es la continuación de Warlock: Master of the Arcane. Un 4X de fantasía desarrollado por Ino-Co y editado por Paradox Interactive, que nos ofrece la posibilidad de controlar un imperio gobernado por un Gran Hechicero. Sea mediante el uso de la poderosa magia, la astucia diplomática o la estrategia bélica, nuestro objetivo será el de dominar este mundo fantástico... y los distintos planos que existen en él.

Warlock: Master of the Arcane llegó a nuestros equipos hace un par de años. Un juego entretenido y tremendamente adictivo que, sin embargo, se dejaba numerosas opciones en el tintero. Tampoco sus contenidos descargables, ya fuesen parte de una estrategia comercial planificada de antemano u originados por un honorable propósito de enmienda,  consiguieron corregir los principales defectos de este más que interesante 4X. Sus responsables vuelven a la carga con Warlock 2: The Exiled, en el que han intentado subsanar muchas de las carencias evidenciadas en su anterior trabajo. Si tenéis el juego de 2012 en mente -quizás alguno siga disputando turnos a día de hoy- la primera impresión de Warlock 2: The Exiled es una tremenda sensación de familiaridad. Ino-Co no ha tratado de re-inventar la rueda, cuando estaba perfectamente claro que en su producto anterior funcionaban algo más que las bases. En primer lugar, este nuevo Warlock nos ofrece dos modos de juegos distintos en esencia, pero con muy pocas diferencias a nivel de desarrollo y mecánica.

Warlock 2: The Exiled (PC) Captura de pantalla

El primero de ellos es el modo The Exiled, novedad de esta segunda entrega, que hace las veces de campaña. Se trata de un modo de desarrollo bastante abierto, si bien se guiando una trama argumental en la que nuestro objetivo es vengarnos de aquellos que nos exiliaron de Ardania. La segunda posibilidad es el modo Sand-box, para el que no existe guión alguno. A nivel práctico, jugar en un modo u otro no muestra diferencias evidentes más allá de la existencia de una historia de fondo. También podemos observar que el menú principal ya tiene accesos preparados para contenidos que aún no están disponibles, como nuevas campañas o mapas predeterminados. Porque este Warlock 2 incluye un completo editor con el que podremos crear nuevos elementos para el juego, o modificar los existentes. Mediante esta herramienta, accesible desde el propio juego, tendremos la posibilidad de inventarnos nuevas armas, hechizos, magos, campañas y misiones. Si queremos, podemos publicar dichos contenidos para que estén disponibles para otros usuarios.

Otra de las novedades en esta continuación, y a su vez una de las carencias más reseñadas para su entrega original, es la inclusión de un modo multijugador. Para acceder a este tipo de partidas, tenemos que identificarnos correctamente en la red de Paradox Interactive -un proceso habitual en las partidas online de los títulos editados por la compañía- para después poder crear y acceder a partidas con otros 3 amigos tomando el papel de los Grandes Magos rivales. De nuevo, a efectos de mecánica el juego no varía, siendo las variantes del juego aquellas que surjan de la propia estrategia de cada jugador. Ya sea cooperando contra el entorno y los Hechiceros controlados por la IA o combatiendo entre sí, todos contra todos o por equipos. Lo cierto es que este modo resulta especialmente atractivo, ya que la inteligencia artificial del juego sigue sin comportarse de una forma lo suficientemente lógica o astuta -como ya ocurriese con Warlock: Master of the Arcane- como para suponer un oponente verdaderamente serio.

Warlock 2: The Exiled (PC) Captura de pantalla

Warlock 2: The Exiled genera un mapa aleatorio para cada partida, en función de una serie de parámetros que podemos configurar antes del inicio de la misma. Desde el tamaño del mundo, hasta la hostilidad de los monstruos y ciudades independientes, pasando por la misma configuración del terreno -mayor presencia de continentes frente islas, o la existencia de una única y gigantesca masa de tierra- y la cantidad de rivales a los que nos enfrentaremos. Esto ayuda a que cada partida de este 4X difiera en cierta medida de las anteriores, favoreciendo las posibilidades de re-jugabilidad. Por último, escogeremos nuestro Gran Mago entre una docena de opciones distintas, sacadas de todos los arquetipos habituales en la fantasía heroica: el mago bondadoso, el mago malvado, el espectro o nigromante, el rey elfo, el chaman exótico, el rey rata, ... Si no nos gusta la configuración inicial de disciplinas y habilidades predefinidas para nuestro hechicero, podemos personalizar completamente este aspecto antes de empezar a jugar.

Cada personaje dispone de entrenamiento en una serie de disciplinas mágicas y conocimientos. A diferencia de Warlock: Master of the Arcane, los encantamientos ya no se encuentran dispersos sin mostrar una relación coherente, si no que se dividen en áreas que podemos desarrollar. Cada vez que investiguemos 4 encantamientos de una misma disciplina, desbloquearemos el acceso a una nueva serie de hechizos de nivel superior, pero siempre limitados a 4 conjuros por cada uno de los niveles de estas áreas. Esto nos permite desarrollar nuestro Gran Hechicero de una forma más coherente. Algunos de los elementos que podemos investigar en dichas disciplinas, no se trata de hechizos propiamente dichos, si no de habilidades que se aplicarán automáticamente a nuestro mago en cuanto acabemos su desarrollo. De esta manera, podemos adquirir ventajas a la hora de realizar acciones diplomáticas, o aumentar la tasa con la que aumentan los recursos de nuestro imperio.

Warlock 2: The Exiled (PC) Captura de pantalla

Los hechizos son variados y muy útiles en su mayoría. Existen más de 170 diferentes, que nos permitirán mejorar momentáneamente nuestras tropas, realizar ataques al enemigo, facilitar la labor en nuestras ciudades, invocar unidades especiales, sanar a nuestros soldados o alterar la misma faz de la tierra para crear campos más fértiles, elevar montañas donde antes había mar o crear yermos. La IA también usará hechizos y no es extraño que, antes de realizar un ataque contra un enemigo, lancen un proyectil de fuego u otro ataque mágico para debilitar a su oponente. Los hechizos disponibles en nuestro grimorio pueden ser, además, mejorados mediante glifos. Se trata de gemas que proporcionan efectos adicionales a los encantamientos que conocemos. Cada hechizo tiene un límite de glifos que pueden aplicarse simultáneamente, pero no pueden recuperarse una vez aplicados. Si decidimos mejorar un hechizo con una de estas piedras, quedará así para siempre. Y no se trata de un elemento demasiado fácil de conseguir.

Los recursos básicos que debemos controlar son 4: Oro, Alimento, Maná e Investigación. El primero sirve para comprar y pagar el mantenimiento de edificios y tropas. El alimento también se usa para el mantenimiento de algunas unidades, y como indicativo del crecimiento de población -que solamente puede producirse si este rendimiento es positivo. El maná será el coste a pagar de los hechizos que vayamos lanzando durante la partida, y la tasa de investigación marcará el ritmo de nuestra búsqueda por aprender nuevos hechizos y habilidades. Mientras que Oro y Maná se comportan como reservas, Alimento e Investigación funcionan únicamente como indicativos y no se van acumulando. Esto quiere decir que, una producción positiva en estos dos últimos recursos, no nos dejará un remanente para cuando lleguen "las vacas flacas". Un aspecto a tener en cuenta, pues cuando las condiciones empeoran y tenemos que pasar apuros, podemos empezar a sufrir rápidamente en muchos aspectos distintos.

Warlock 2: The Exiled (PC) Captura de pantalla

Estos recursos se van produciendo en cada ciudad, de forma independiente. Comenzaremos la partida en posesión de una, y con dos tropas -una de cuerpo a cuerpo y otra de ataque a distancia- aunque podemos ir anexionando más mediante la conquista o la construcción de nuevas urbes a manos de los colonos que entrenemos. Cada ciudad tiene un rango de influencia, que se marca claramente sobre el mapa hexagonal del juego, indicando los terrenos sobre los que se pueden construir edificios. Cada tipo de hexágono afectará, de una manera u otra, a los edificios que vayamos a construir allí y a la propia ciudad. Algunos terrenos son campos fértiles que mejoran nuestra producción de alimento, mientras que otros permiten que tengamos una mayor producción de oro o maná. También hay baldosas especiales, sobre las que se muestran elementos como piaras de cerdos, minas, campos de calabazas, puntos de concentración de magia, ... Sobre estos, pueden construirse edificios especiales con los que aprovechar mejor sus ventajas.

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Desarrolla: 
Ino-Co
Género: 
Estrategia
Subgéneros: 
Basado en turnos
Lanzamiento: 
10/04/2014
Plataforma: 
PC
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