Skip to main content
Publicidad
The Elder Scrolls Online

The Elder Scrolls Online

review_game
| |

The Elder Scrolls da el esperado salto al universo online con un juego que busca fusionar los mejores elementos del MMO con aquellos propios de la gran saga de Bethesda. El resultado es un juego con una gran ejecución que tiene cosas que decir en el género.

The Elder Scrolls Online no ha tenido un camino fácil hasta llegar a su lanzamiento. No es que haya tenido complicaciones en su desarrollo, sino que ha experimentado ciertas dificultades de imagen pública por ser el juego que es y por intentar lo que está intentando. Incontables periodistas y usuarios han preguntado durante años a los responsables de la saga si pensaban entrar en el terreno online, y la respuesta era invariablemente la misma: ellos hacen lo que saben hacer y no se van a lanzar a la piscina para crear algo que está fuera de su campo de experiencia. Claro que una cosa es Bethesda, y otra diferente es Zenimax, y mientras oficialmente se decía eso se formaba el proyecto que abriría las puertas de Tamriel al universo online. Era una oportunidad demasiado golosa como para dejarla escapar, pero llega en un clima ciertamente difícil para el género. Cuando hace unos años se realizaban esas preguntas, los juegos masivos online eran poco menos que El Dorado para el videojuego, que veía en ellos una oportunidad de crear productos capaces de arrojar beneficios constantes y duraderos gracias al modelo de suscripción. Pero el mundo actual es otro muy diferente, uno en el que ni siquiera mega-producciones como The Old Republic pueden mantener un sistema de suscripción obligatorio, en el que referentes como Guild Wars 2 nacen sin suscripciones y en el que futuros candidatos como Everquest Next nacerán con el F2P por bandera.

Además de esto, TESO ha sufrido también en cuanto a percepción pública por un fenómeno muy de nuestro tiempo: pobres impresiones en las primeras betas. Al contrario de lo que muchos piensan, una beta no es una demo ni algo representativo todavía del juego final -o no debería serlo al menos-. La beta es precisamente para testear contenido, enorme en un MMO, y perfilar bien las cosas. Es muy habitual en el videojuego escuchar historias sobre juegos en desarrollo que parecían un desastre hasta pocas semanas de llegar a su versión final, momento en el que, como por arte de magia, las piezas comienzan a encajar a la perfección. El problema es que hoy en día, con una beta abierta, ese proceso no se queda en el seno del estudio sino que es presenciado y experimentado por miles de jugadores en todo el mundo, alguno siempre dispuesto a romper cláusulas de confidencialidad para ser el primero en mostrar algo. Y lo cierto, es que los primeros pasos con público del juego eran muy, muy verdes, pero por el hecho de que era una beta real y no un instrumento de promoción. El sacrificio por contar con feedback y poder probar todos los elementos del juego fue una corriente de negatividad fruto de los primeros vídeos e impresiones filtrados, algo que también ha perseguido al juego durante su fase final.

The Elder Scrolls Online (PC) Captura de pantalla

Con todo esto sobre la mesa, es agradable poder decir, sin género de dudas, que el juego de Zenimax Online es un estupendo MMO que consigue fusionar elementos propios del género con otros elementos propios de The Elder Scrolls, resultando en un juego que tiene bastante de lo mejor de ambos mundos. Como juego masivo online cuenta con el dinamismo de cientos de jugadores compartiendo el espacio, cuenta con una cantidad de contenido masivo, mazmorras para compartir con un grupo, un PVP interesante y una cierta economía de mercado más interesante que la de un juego monojugador; por su parte, de The Elder Scrolls ha heredado un sistema de desarrollo de personaje único, un sistema de crafting mucho más interesante que lo que solemos ver en el género, un sistema de misiones realmente destacable y un cierto enfoque a la exploración que se combina con una sorprendente invitación a tomarse las cosas con algo más de calma que en otros exponentes del género.

Para los que no hayan seguido el proyecto, el juego se sitúa en un pasado lejano respecto a los The Elder Scrolls que conocemos, en una situación de conflicto en Tamriel. El trono del emperador en Cyrodill está vacante, el Amuleto de los Reyes ha desaparecido y la protección existente entre Mundus, el mundo real, y los reinos daedricos se desgarra, poniendo a la humanidad en un grave e insospechado peligro. Por si fuera poco, mientras oscuros intereses empiezan a mover sus fichas por todo el continente, un conflicto más terrenal amenaza también con fracturar a los mortales, demasiado ocupados para ver la amenaza que se les cierne. Al no haber nadie en el trono, tres grandes alianzas se han formado con el objetivo de defender sus intereses y de asegurarse que sus rivales no se impongan. En concreto, los bandos son tres: Aldmeri Dominion (formado por Altmer, Bosmer y Khajit); Daggerfall Covenant (formado por Bretones, Orcos y Redguards); y Ebonheart Pact (compuesto por Argonianos, Dunmer y Nords). Aquellos con la edición Imperial o que reservaron el juego tienen el lujo de poder elegir cualquiera de las razas en cualquiera de las facciones, también es posible explorar el contenido de las otras facciones, aunque para eso hay que llegar a nivel 50 y alcanzar el nivel de Veterano -y eso sólo desbloqueará una segunda facción, hay que subir en el escalafón de Veterano para poder acceder a todas las regiones y líneas de quests disponibles, lo que da para muchas, muchísimas horas.

The Elder Scrolls Online (PC) Captura de pantalla

Cada una de las alianzas está bien documentada y responde a diferentes motivos que son explorados dentro del juego, ya sea en forma de libros o en las propias misiones. Por su puesto hay una parte de cercanía geográfica, ya que las tres facciones ocupan grandes porciones cercanas en puntos distintos de Tamriel, por lo que estratégicamente tiene sentido. Los Aldmeri fueron una iniciativa de los Altos Elfos, que consideraban que las razas jóvenes están a punto de conducir a Tamriel al desastre y que ha llegado el momento de poner “orden en casa” para lo que se aliaron con sus “primos” los Elfos del Bosque y los Khajiit, que habían superado una grave crisis con la fiebres Knahaten gracias a los elfos. Daggerfall Covenant es una potente alianza que sin embargo es bastante frágil: Bretones, Redguards y Orcos forman una extraordinaria fuerza de combate unida en torno al poder comercial y diplomático del Alto Rey Emeric, pero los malabares para mantener esta alianza son significativos y las tensiones numerosas, tales como veremos en las misiones de esta facción. Por último Ebonheart es una alianza con un orgulloso pasado histórico: Nords, Elfos Oscuros y Argonianos fueron el escudo de Tamriel frente al aparentemente todopoderoso ejército Akavari, por lo que es una alianza sólida de tres razas acostumbradas a vivir en lugares extremos y con un fuerte sentido de la independencia. Como era de esperar, el lore de estas facciones está muy desarrollado y resulta curioso, e incluso divertido, repasar notas de cómo es la convivencia entre estas razas. Por ejemplo, hay un documento de divulgación entre los Altos Elfos en los que se trata de educar a la sociedad en las reglas de etiqueta para tratar con sus aliados, incluyendo cosas como: no llamar a los Khajiit “gatos”, ni “felinos”, ni tocarles la cola “sin su permiso”; también se prohíbe terminantemente preguntar a un Elfo del Bosque qué hacen con sus muertos -por razones bastante obvias si estás familiarizado con las creencias de los Bosmer-.

Abordaremos el contenido de Veterano más adelante. Cada raza tiene sus propias ventajas y habilidades pasivas que se pueden desarrollar, aunque el objetivo es que no haya desequilibrios y sí pequeñas ventajas. Por ejemplos, los elfos oscuros son naturalmente ambidiestros, lo que significa que suben más rápido su nivel manejando dos armas, mientras que los Bosmer, conocidos por su habilidad con el arco, subirán de nivel más rápido en las habilidades con esa arma. Hay matices que se pueden desarrollar con experiencia -por ejemplo, los Dunmer pueden conseguir una mayor capacidad de salud y energía, mientras que los Bosmer pueden desarrollar un extra en la regeneración de energía. En principio no deberían ser cosas que afecten al equilibrio del juego, sino elementos que den sabor propio a cada raza. Desde el punto de vista del crafting, cada raza cuenta con su propio estilo para crear armas y armaduras, pero esos estilos pueden ser aprendidos por otras razas, así que no es algo exclusivo de las mismas.

The Elder Scrolls Online (PC) Captura de pantalla

Con esa información en la mente y habiendo elegido lo básico en cuanto a razas, facciones y sexo, podemos empezar a modelar nuestro personaje en detalle. TESO viene de unos juegos con tradición de editores de personaje potentes, por lo que abraza una filosofía de permitir mucha libertad para modificar cuerpo y cara, incluyendo elementos como la edad, grosor de brazos y piernas, torso, caderas, multitud de detalles en el rostro, tatuajes, cicatrices y un largo etcétera. No llega a ofrecer la cantidad de detalle de Skyrim -y de momento no hemos visto aberraciones de la naturaleza como algunos personajes creados con el editor de Bethesda-, pero está a un nivel alto dentro de los MMO. También es posible seleccionar varias voces que hagan de nuestros gritos y sonidos de combate. En definitiva, un editor que satisface expectativas y nos deja un amplio margen de juego. Una vez creado un personaje a medida, podemos meternos en el interesante tema de las clases.

AnteriorSiguiente
Regístrate o haz login para hacer un comentario
8,7
Regístrate o haz login para votar
publicidad
Desarrolla: 
ZeniMax Online Studios
Género: 
Acción, Rol
Subgéneros: 
Juego masivo multijugador
Lanzamiento: 
04/04/2014
Voces: 
Inglés
Texto: 
Inglés
Plataforma: 
PC
También en:
OSX PS4 XBO
+16Juego onlineViolencia

Añadir a mis juegos

publicidad

Metacritic

Más en la web

publicidad
Publicidad