Starcraft
Siii!!! Por fin está en nuestras manos el ansiado Starcraft. Meses y meses esperándolo, retrasos injustificados por parte de Blizzard, histeria colectiva que incluía hacer miles de cábalas sobre que unidades tendría, sus requerimientos y mil cosas mas, aquí lo tenemos. Pero... ¿me ha merecido la pena tanta espera? ¿De verdad es tal y como esperábamos?. Vamos a averiguarlo.
Bueno, la primera sorpresa es cuando vas a comprarlo a la tienda y te dicen el precio. "¿Has dicho 6.000?". "Que si, pesao', 6.000". En ese momento tu calculadora mental empieza a funcionar... 8.000-6.000=2.000. 2.000 pelas mas barato que la mayoría de los juegos. Luego coges la caja. Decorada con relieves, tiene como una carpeta que se abre... un lujo, vaya. Tras un paseíto en metro con unas ganas terribles de ver aquello, abres todo y metes el CD en la unidad. Una pantallita y le das apresuradamente a la opción de Instalar Starcraft. Tras grabarte 70 Mb en disco duro (Ouch! - Y no lleva pistas de audio)y pedirte un código bastante raro (¡¡Hasta que lo encontré!!), la opción de instalar se convierte en jugar. Con el corazón a 100, pulsas el botón de las narices y arranca el logotipo de Blizzard. Ves la intro en la que una cafetera volante es hecha pedazitos por un pedazo de rayo-ultra-super-mega-desintegrador. Muy bonito, pero lo que quiero es jugar. Le das a Single Player. Aquí puedes elegir tres Razas. Tras otros cuantos tramites entras en el juego. Nada mas empezar, te dan un tutorial sobre el manejo de las unidades, con lo que en un momento puedes empezar a repartir tiros. La guerra esta servida.

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