Jungla de Cristal: 25 Aniversario
Aprovechando tanto el 25 Aniversario de la serie como el estreno de su entrega más reciente, esta semana viajamos a una saga con nombre propio en el cine que también ha hecho varias incursiones en el sector de los videojuegos. Aseguraos que llevamos el Zippo en el bolsillo y la Beretta cargada, porque nos vamos a una jungla de cristal y acero de la mano del icónico John McClane
Bienvenidos a la Jungla
¿Qué hace especial a una película? ¿Es su argumento? ¿Su dirección? ¿Su historia? Y más
importante: ¿Qué convierte a un personaje de protagonista a la fuerza, de héroe
por obligación, en icono absoluto de un género fílmico? Quizás fue una suma de
todo y nada al mismo tiempo, el hecho de que las Action Movies de los 80 se
encontraban regidas por colosos musculares de pétrea mirada y brazo ejecutor
que mataban ejércitos enteros en una sola escena de acción (Acorralado Parte
II, Commando), lo que acabó convirtiendo al detective John McClane de la
policía de Nueva York en un referente absoluto del género, ya que a diferencia
de Rambo o el Chuck Norris de las Delta Force, el personaje para siempre
inmortalizado por un Bruce Willis en estado de gracia absoluta sangraba, sentía
el peso de los acontecimientos sobre sus hombros, lloraba de frustración y
solamente quería salvar a su mujer, no a un país ni a la humanidad al completo.
Creado parcialmente por el novelista Roderick Thorpe para su novela Nothing
Last Forever, lo irónico es que Jungla de Cristal comenzó siendo precisamente
una secuela del Commando de Arnold Schwarzenegger, con el personaje de Alyssa
Milano ya crecida y trabajando en un moderno edificio que se llenaba de
terroristas, al que acudía su padre para no dejar tiesto ni títere con cabeza.
El proyecto mutó, se modificó, y Die Hard pasó a ser algo más pequeño, con un
presupuesto más ínfimo, pero que en manos del genio John McTiernan –uno de los
mejores directores de acción de la Historia- se convirtió en todo un sleeper
tanto económico como de calidad.
Pillando a todos por sorpresa, lo cierto es que Die Hard no nos narraba nada nuevo que Delta Force o Domingo Sangriento no hubieran hecho ya en materia de escenarios acotados y terroristas pidiendo cosas. Pero fue la suma de sus elementos la que contribuyó a una cinta definitoria, pionera en esquemas que 25 años después siguen estando vigentes. Comenzando por un Bruce Willis que aportaba no solo ironía sino vulnerabilidad a esa especie de Cary Grant moderno en camiseta de tirantes que construía a golpetazo de risitas y miradas; siguiendo por el mejor villano que el género ha contemplado jamás, el frío aunque carismático Hans Gruber al que el british Alan Rickman dotó de un aplomo y una tranquilidad alejados de la sobreactuación que convertía cada frase en una amenaza siniestra. Luego teníamos al sargento Al Powell y su pasión por los Twinkies, la belleza lánguida de Bonnie Bedelia, el agente Johnson y el agente especial Johnson del FBI, o el terrorista Karl, interpretado por el efímero Alexander Godunov con una gracia de movimiento incluso cuando disparaba inaudita. Y no nos olvidemos del personaje principal tras John y Hans, que no es otro que la espectacular Torre Nakatomi con su característico diseño que visualizábamos bañada por el crepúsculo de L.A. Pero tenemos más, como la fotografía de Jan de Bont, el curioso y casi experimental score de Michael Kamen, o el suspense del guión de Steven E. de Souza –que posteriormente perpetró Street Fighter: The Movie. Escenas como el tiroteo que acaba con McClane sangrando por los pies, la visceral pelea con Karl o el tremendo set-piece final en la azotea se grabaron a fuego en el género y en las retinas de muchos de nosotros, niños por aquel entonces –que levanten la mano aquellos a quien Godunov les metió el susto de sus vidas cuando reapareció al final.
Con un presupuesto de apenas 28 millones de dólares y una taquilla de 140 millones, no es de extrañar que el Actioner del momento tuviese secuela. Y esta no se hizo esperar, estrenándose apenas dos años después La Jungla 2: Alerta Roja, secuela maldecida por muchos, defendida por otros, que ciertamente no eclipsa al original ni le llega a la altura, pero que Renny Harlin dirigió con oficio, con garra y con violencia, contando una historia en la que McClane ampliaba su campo de operaciones nada menos que al aeropuerto Dulles de Washington en plena semana de Navidad. Capos de la droga, militares renegados, capitanes de policía chusqueros de esos que odian al prota pero luego se convierten en colegas, y una trama en la que Willis tenía que hallar la forma de que el avión de su mujer aterrizase, dieron lugar a una ágil cinta que solamente pretendía divertir. Y que 23 años después sigue haciéndolo. Harlin elevó las cotas de acción, tiroteos y violencia gratuita hasta límites gore con estalactitas clavadas en los ojos y gargantas seccionadas, regalándonos set pieces como el tiroteo en el pasillo en el que McClane se carga a un grupo entero cual Chow Yun Fat en una cinta de John Woo –al primero que se carga es al futuro T-1000 de Terminator 2- o una pelea en el ala de un 747 que termina con el personaje soltando su frase lapidaria en el uso más épico que se le ha dado en la saga mientras la emoción del público en el cine ardía como la gasolina sobre la nieve de esa escena.
Cinco años de silencio después, John McTiernan regresó a la serie para darle al ya sargento su peor día en la vida en una entrega que claramente ya no se regía por el espíritu ochentero, sino que bebía del punto de inflexión que el Speed de Jan de Bont había hecho en la Acción. La clave ahora es abrir el escenario, e imprimirle mucha velocidad. De esta manera, en Jungla de Cristal La Venganza encontramos a John McClane en las últimas, hecho un guiñapo, solo y con resaca, que debe batirse contra nada menos que el hermano de Hans Gruber, encarnado por un Jeremy Irons que se lo pasaba estupendamente siendo el malo, a la par que un pequeño ejército europeo de renegados, teniendo como único apoyo al gran Samuel L. Jackson en uno de sus papeles más divertidos como el racista Zeus. La escala aumentaba en un verdadero delirio visual en el que la sangre salpica ya la pantalla y que escenas como el atraco al ritmo de Johnny Comes Marching Home, la matanza en el ascensor o la persecución del taxi no hicieron más que certificar la lección maestra que McTiernan estaba dando de cómo filmar planos con cámara al hombro y sin tanto travelling elegante en una cinta intensa como pocas. Y a partir de aquí, 12 años al futuro hasta el 2007, instante en que La Jungla 4.0 se estrena, mostrando a un McClane que se ve como un fósil de una época SD en plena era HD táctil de ordenadores. El choque entre el cine de acción actual y el clásico brindó secuencias geniales como el coche estrellándose contra el helicóptero, aunque al artesano de Len Wiseman se le fue la mano al colgar a Willis de un avión a reacción, certificando que la serie abrazaba ya un concepto más propio del comic, del videojuego, de clímax constante y ascendente. Por desgracia teníamos al peor malo de la serie, el sosainas de Timothy Olyphant que luego destrozaría al Agente 47, y una película cismática, porque en esencia era una Jungla, pero el rebajón en la cantidad de insultos e improperios y en la sangre, así como el excesivo CGI la aprisionaban demasiado para contentar al público actual, a diferencia de lo que Stallone hizo en la soberbia John Rambo. Al menos Willis soltaba su frase, sus gestos, su risita y su hija Lucy McClane demostraba ser un digno vástago de su padre, al que le basta una mirada para comunicarnos que está en un mundo tecnificado que no logra entender. Ahora, una vez puestos en antecedentes fílmicos, pasemos a ver qué ha dado de sí uno de los referentes del género de la acción cinematográfica en los videojuegos:
Die Hard
MS-DOS – 1989
Justo un año después de su estreno –en aquella época los títulos licenciados no seguían el férreo esquema actual de salir a la par que la película-, la primera incursión del poli irlandés McClane no fue curiosamente a través del típico juego de la época en plan plataformas 2D con elementos de acción, para nada. El debut de la serie se produjo en forma de un –para el momento- espectacular shooter en 3D con gráficos poligonales y un esquema jugable considerable siempre teniendo en cuenta que la 4ª Generación apenas había comenzado a llegar. Editado por una Activision que todavía no tenía el estatus de ahora y desarrollado por Dynamix –Cazafantasmas II-, el primer Die Hard virtual seguía el guión del film, comenzando con una intro visualmente risible vista ahora, pero que para aquellos que nos pilló de pequeños con el hype de la película –los que tuvimos éxito y pudimos colarnos dado su +18- todavía bien reciente, era verla de forma perfecta. Narrada a través de las clásicas pantallas estáticas, y en apenas 4 planos –todos sacados del film-, nos encontramos con imágenes de la Torre Nakatomi, del soberbio encuadre en travelling –aquí fijo- del coche de Hans Gruber y el camión de reparto que llevaba a los malos, de los invitados a la fiesta de la compañía del señor Takagi y del plano frontal de los villanos saliendo del camión, desembocando en la imagen promocional de John McClane corriendo con el rifle en las manos.
El primer detalle que saltaba a la vista era que el McClane que veíamos en la pantalla de título no se parecía en absoluto a Bruce Willis, sencillamente por un problema de licencias y cesión de imagen. Tras pulsar intro, comenzábamos directamente en un cuarto de baño, con una pistola, un inventario en pantalla, el típico contador de tiempo de la época, un rectángulo que no paraba de girar en la esquina superior izquierda y que nos avisaba de cuándo nos estaban pegando y la barra de vida. Y un personaje que tampoco iba vestido como su homónimo cinematográfico, sino con vaqueros y una camiseta cuasi rosa, dado los límites de su motor gráfico y la cantidad de colores que se podían poner en pantalla. Con el teclado podíamos movernos hacia delante y atrás y hacia los lados, como en un shooter tradicional; pulsando la tecla Shift al mismo tiempo girábamos de 45º en 45º, estando muy logrado el efecto de que la habitación y los elementos en ella como el mobiliario girasen al mismo tiempo. En cuanto a las acciones del personaje, podíamos golpear cuerpo a cuerpo con ataques de melée –aunque había que calcular bien la distancia con respecto al enemigo para no darle al aire-, protegernos, saltar, agacharnos e incluso mover el brazo al disparar para abarcar un ángulo de tiro mayor, claro que la distancia de cálculo de tiro no era demasiado acertada, pudiendo gastar 5 valiosas balas sin darle a uno de los terroristas siquiera.
Una vez abatidos, teníamos la opción de registrar los cadáveres, hallando cosas de la cinta como el encendedor Zippo –que usamos para iluminarnos el camino en los conductos de aire-, los cigarrillos de los enemigos –incluso los podemos fumar- y demás cosas. También podemos interactuar incluso con el escenario, como el botiquín en el cuarto de baño. Quitando el aspecto de Willis, lo cierto es que el resto de la licencia se dejaba ver en elementos como la pantalla de Game Over, en la que un pérfido Hans Gruber con el rostro de Alan Rickman se quejaba de lo fácil que era acabar con nosotros. Aunque la BSO era prácticamente inexistente quitando la intro y poco más, lo que solamente dejaba los efectos de disparo y puñetazos como única pista de audio. Conocido como Die Easy por lo relativamente fácil que era morir, siendo un título que a su dificultad hay que añadirle los requisitos que su perspectiva exigía a los usuarios, más acostumbrados a las 2D incluso en las recreativas.
![]() | darkvader1982 Lun, 25/02/2013 - 15:56 ya toca hacer un nuevo juego a la altura de las peliculas y a la altura de las nuevas consolas. Eso si, solo si van a hacer un buen juego y se lo toman en serio, de lo contrario, que ni se molesten en hacerlo. | ||||
![]() | Senegio Mar, 19/02/2013 - 10:30 Mc Klein jajajaja, ¿Eso es la nueva hamburguesa de Mc Donalds? Jajajaja, qué triste por dios. Vienen a trollear, a soltar spoilers (no entro si es verdad o no, porque estaría spoileando un poco de peli diga lo que diga). Yo la verdad es que no he jugado a ninguno de La Jungla de Cristal. Nunca me llamaron | ||||
![]() | Famicom2 Lun, 18/02/2013 - 11:56
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![]() | g_o_k_u Dom, 17/02/2013 - 13:03 Mi favorito, el maravilloso Trilogy de PSX. También hay una versión para TG16 que sólo salió en Japón.
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![]() | tomdark360 Dom, 17/02/2013 - 12:29 Os ha faltado comentar una versión de die hard para NES! El juego, en vista cenital, me mantuvo pegado en su día y no está nada mal. | ||||
![]() | haruhiiroc Dom, 17/02/2013 - 09:44 meri, cuanto te pagaron para q con el pretexto de hacer una revision de los juegos y las pelis de duro de matar promocionar su nueva cinta? a por cierto en la la nueva pelicula MUERE JOHN MCKLEIN | ||||
![]() | artuditu Sáb, 16/02/2013 - 19:54 El Die Hard Trilogy fue diversión pura en su momento, eran casi 3 juegos en uno, aunque era demasiado arcade y no tenía historia ni narrativa hay que entenderlo, salió 2 años antes que Metal Gear Solid nada menos.
El Die Hard Arcade era entretenido, pero visto hoy es demasiado genérico.
El Die Hard Trilogy 2 me lo compré y no me gustó la verdad, le di muy pocas oportunidades; el concepto de juego en ese momento era demasiado arcade, y quedaba desfasado en el año 2000 ya había juegos de acción narrativamente muy trabajados como Half Life, Sin, Kingpin, Soldier of Fortune...
El Nakatomi Plaza jugué a la demo unos minutos y no me gustó nada, pasé de él enseguida.
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![]() | SirRuso Sáb, 16/02/2013 - 17:50 https://www.youtube.com/watch?v=QRDf2av7KuA | ||||
![]() | VETO_11 Sáb, 16/02/2013 - 17:22 Que juegazo ese Die Hard Arcade (o Dynamite deka) de recreativa. Me lo pase infinidad de veces vaciando mis bolsillos, jajajaj. En saturn no lo he jugado, pero la reedicion de PS2 mantiene la esencia del original (y trae modo saturn)
Su secuela en recreativa y Dreamcast, Dynamite Cop, tambien es divertidisima, aunque sigue pecando de poca duracion.
Estos dos juegos hicieron que recientemente me hiciera con ambas consolas de sega solo por jugarlos de nuevo, jajajaj
Que recuerdos... | ||||
![]() | Jroniac Sáb, 16/02/2013 - 16:38 Que peliculas mas buenas, y que juegos mas malos XD. | ||||
![]() | urotsukido Sáb, 16/02/2013 - 14:41 Nunca jugué a ningún juego de la saga que estuviese a la altura de las películas. Pero tampoco me sorprende, ni siquiera A Good Day To Die está a la altura del resto, y mucho me temo que van a seguir con infinidad de productos. Que si La Jungla 6, que si más videojuegos...
Si de mi dependiese, dejaría la saga como está. | ||||
![]() | Crean De Bourivan Sáb, 16/02/2013 - 13:45 Desde luego que los mejores, al menos para mí, son el Die Hard Trilogy y el Die Hard Arcade. Buenos vicios en PSX y Saturn respectivamente.
También jugué al Die Hard en MS-DOS cuando salió, pero la verdad es que se podría decir que era un truñaquer de los buenos. ¿Espectacular? Quizá. Pero malo de cojones en jugabilidad.
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![]() | NAvAjA Sáb, 16/02/2013 - 11:30 Mención también al juego que protagonizó Bruce Willys para PSX APOCALYPSE: un juegazo de acción muy directa y muy cañero !
GAMEPLAY APOCALYPSE | ||||
![]() | NAvAjA Sáb, 16/02/2013 - 11:30 repeat | ||||

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