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Port Royale 3

Port Royale 3: Piratas y Mercaderes
Port Royale 3: Piratas y Mercaderes
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Kalypso Media nos invita a viajar a las costas del mar Caribe, pero no para hacer turismo o pasar los días bebiendo mojitos en un "todo-incluido". Nuestra única bebida será la que podamos saquear de los navíos mercantes, o bien la que podamos pagar con el beneficio de nuestras transacciones comerciales. Porque Port Royale 3: Piratas y Mercaderes es la tercera entrega de la famosa saga de simulación económica, con casi 10 años en el mercado. Acompáñanos de vuelta a los mares plagados de piratas y corsarios, abordando barcos europeos repletos de las mayores riquezas del Nuevo Mundo.

Hace casi diez años, la desaparecida Ascaron Entertainment presentaba la primera entrega de Port Royale. Con el sobrenombre de Oro, Poder y Piratas, la compañía alemana nos presentaba un 'sand-box' que nos trasladaba a aguas caribeñas, durante los siglos XVI y XVII. En dicha época, 4 naciones compiten por el control de los recursos y riquezas del Nuevo Continente. A un lado, los españoles, amos y señores de gran parte del Caribe. Por el otro, franceses, ingleses y holandeses que tratan de aumentar su influencia en las islas y en el continente, para reducir el poder de España. El juego nos permitiría elegir el tipo de vida que queríamos llevar, hasta el punto de convertirnos en alguno de los corsarios y piratas más famosos de los siete mares. Port Royale 2: Imperio y Piratas, llegaría solamente un año más tarde, imitando el mismo estilo de juego pero añadiendo unas pocas mejoras. Después, Ascaron Entertainment entraría en bancarrota, y la licencia quedo en suspenso hasta nuestros días. Los encargados de recoger el testigo, han sido Kalypso Media y Gaming Mind Studios. Aunque el nombre del último equipo aún no se haya grabado en todas las mentes de los jugadores, nos encontramos ante los responsables de recuperar un título con más de una similitud: Patrician IV. En común, el hecho de que Kalypso Media se hiciese con los derechos de ambos productos, que su productor original fuese Ascaron, que las dos series cuenten con el comercio marítimo como tema principal y, evidentemente, que las dos habían quedado en el limbo de las continuaciones sin desarrollar. Es posible que, este parecido tan razonable de por medio, sea suficiente para hacernos una idea de lo que el nuevo grupo de desarrolladores es capaz de lograr. Y aunque en estas fechas desembarca en nuestras tiendas, Port Royale 3 ha sido puesto ya a la venta en Alemania y Reino Unido, meses atrás. Hoy, vamos a echar un vistazo al contenido que otros países ya han venido disfrutando.

2012-09-03_00001.jpg Captura de pantalla

En primer lugar, el juego de Kalypso Media nos ofrece 3 tipos de partidas: campaña, modo libre y online. La primera, a su vez, se divide en dos posibilidades, según si queremos vivir la experiencia de convertirnos en mercader o en aventurero. Los dos modos siguientes no tienen en cuenta esta elección, y es que la libertad de decisión en Port Royale es el verdadero indicativo del tipo de vida que deseamos seguir. Sin embargo, las fases de campaña tienen una utilidad distinta a la de narrar un hilo argumental, ya que se trata de dos complejos tutoriales en los que aprenderemos los entresijos de la economía, el comercio y la producción de bienes o, por el contrario, la navegación, el saqueo y el combate naval. En principio, una línea no anula la otra, pero el conjunto de objetivos de cada campaña va orientado en la dirección que se haya escogido. Al ir cumpliendo los requisitos que nos exige la historia, ganaremos recompensas y se nos indicarán nuevas tareas que cumplir. En cualquier caso, el funcionamiento del juego es idéntico en cualquiera de los modos indicados, por lo que no tendremos demasiados problemas para movernos entre ellos. Por lo tanto, el primer paso será crear nuestro propio personaje, y aquí nos encontramos con que las opciones de personalización son escasas, pues se reducen al nombre y a la bandera. En el caso de las partidas libres, podremos escoger criterios para el mundo en el que jugaremos, personalizando ligeramente el mundo de juego en cuanto a funcionalidad, pero no en aspecto. Así, las producciones en cada villa pueden ser las tradicionales e históricas, o bien completamente aleatorias. También podremos escoger el año en el que comienza la partida, la dificultad y la cantidad de posesiones de ultramar pertenecientes a cada una de las 4 naciones con representación en el juego: España, Francia, Inglaterra y Holanda. Una vez definidos estos términos, iniciaremos nuestras andanzas como navegante en una ciudad del Caribe a nuestra elección, con una única embarcación como emblema.

A pesar de la multitud de opciones existentes en el juego, y su perspectiva hacia un final abierto, el objetivo puede reducirse a una única meta: Conseguir toda la riqueza que nos sea posible. De hecho, conforme vayamos alcanzando ciertos grados de riqueza nuestro personaje avanzará rangos en la escala de los navegantes. Por un lado, estos grados son un requisito indispensable para acceder a ciertas posibilidades que comienzan bloqueadas, como la adquisición de licencias para construir edificios en una ciudad, la posibilidad de reunirnos con los virreyes de las colonias o la aparición de ciertos navíos de mayor dimensión y mejor calidad. Nuestra única obligación, por lo tanto, es la de hacer dinero. Pero todo radica en cómo conseguirlo... O bien nos dedicamos al noble negocio del transporte de mercancías, comprando bienes baratos en un puerto para venderlos por un precio mayor en otro, o nos hacemos un nombre en la legendaria profesión de pirata mientras asaltamos barcos y atacamos ciudades. También es posible que combinemos un poco de las dos vertientes, dedicando esfuerzos en ambas direcciones. Solamente tenemos que comprender unas directrices básicas, adquiridas por herencia directa del sistema de juego presentado en versiones anteriores. En el mapa podremos observar una serie de ciudades, pertenecientes a una de las facciones existentes, y en cada una se producen ciertos recursos de algún tipo. Como los habitantes, y el propio trajín de la vida en la colonia, hacen necesaria la adquisición de otro tipo de bienes que solamente pueden encontrarse en otros puertos, el transporte marítimo es la única manera de suplir las necesidades existentes en cada una de las villas del mapa. Un producto se encarece cuando su cantidad sea escasa, y se abarata cuando existe demasiada oferta. Está premisa básica es suficiente para empezar a enriquecernos.

2012-09-03_00002.jpg Captura de pantalla

La navegación tiene lugar en un gran mapa de la zona, en el que aparecen señalados los puntos de interés. Evidentemente, el Caribe contiene muchas más colonias que las existentes nada más empezar la partida. Nuestro navegante solamente conocerá una pequeña cantidad de puertos, muy cercanos a la zona en la que comience su empresa. Sin embargo, siempre podemos dedicar un navío a la exploración del mapa, descubriendo nuevos lugares. Este hecho es importante, puesto que una mayor cantidad de destinos se traduce en más lugares que abastecer o en los que ser abastecidos, incluso con nuevos productos que apenas puedan encontrarse en la región inicial. A su vez, entraña nuevos peligros, puesto que no todos los barcos que observemos en el mapa pertenecerán a pacíficos marineros. Algunos serán barcos corsarios, con los que otras naciones querrán saquear los bienes que transportemos para nuestra bandera. La política juega un papel importante en Port Royale 3, y afecta a nuestra tarea durante muchos momentos del juego. Los cambios de alianzas, pactos y guerras entre España, Inglaterra, Francia y Holanda, nos traerán de cabeza a la hora de comerciar y elegir nuestros destinos. Los peligros pueden ser peores aún, puede que nos encontremos con naves piratas, sin juramento a nación alguna. Además, pueden producirse tormentas, que deriven en daños a los barcos que tengan que atravesarlas. Por otro lado, también es posible que nos encontremos con restos de naufragios que podamos recuperar, o incluso supervivientes que nos recompensarán en cuanto les dejemos a salvo en alguno de los puertos. Desde el mapa también podemos ver las diferentes rutas de comercio que hayamos establecido, y vigilar de forma directa la trayectoria de nuestros barcos y convoyes. Sin embargo, no toda la acción del juego transcurre en la carta de navegación, como veremos ahora mismo.

La otra pantalla de interés corresponde a las ciudades, accesible si hacemos clic sobre cualquiera de ellas. En principio, nos interesará movernos por nuestro puerto inicial, aunque más adelante iremos ampliando nuestra influencia en otros lugares, conforme realicemos tareas de comercio exitosas en los mismos. Las ciudades se caracterizan por una serie de construcciones fijas. En el palacio del virrey se tratan los temas burocráticos y políticos, y el maestro portuario nos permite formar y modificar convoyes. El astillero es el lugar indicado para comprar nuevas embarcaciones, y el arquitecto, para comprar licencias y levantar nuevos edificios propios. En el almacén se guardan nuestros productos, y podemos contratar un gestor para que compre y venda de manera local, como complemento a nuestra flota mercante. En la iglesia podemos realizar donativos, y en la taberna escuchar rumores sobre el Caribe. Además, existen viviendas, comercios, campos y plantaciones. Prácticamente todos los correspondientes a este último conjunto, pueden adquirirse por oro, en lugar de tener que levantarlos nosotros mismos. La ventaja de esta acción, es la de evitar la necesidad de trasladar a la colonia nuevos empleados, herramientas y materiales de construcción. Además, en muchos de estos edificios pueden aparecer misiones aleatorias indicadas con un icono sobre la construcción, como obtener cierto tipo de producto para la villa, o encontrar marineros perdidos en alta mar. En cuanto tengamos el rango de Navegante, se nos permitirá construir nuestros propios edificios, de forma que tendremos que suministrar los recursos necesarios, en caso de que el puerto no los tenga a mano. Esto nos lleva a un segundo estado en la carrera comercial, que es el de la producción de nuestros propios recursos para comerciar con ellos. Su coste será sustancialmente inferior al de compra en el mercado, y al venderlos obtendremos muchos más beneficios.

2012-09-03_00003.jpg Captura de pantalla

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elduke2000
Vie, 07/09/2012 - 10:35
Estos son los que me molan a mí
5,5
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Desarrolla: 
Gaming Minds Studios
Género: 
Estrategia
Subgéneros: 
Gestión
Lanzamiento: 
01/05/2012
Voces: 
Inglés
Texto: 
Español, Inglés
Plataforma: 
PC
También en:
360 PS3
+12

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