El cierre de Lucas Arts por parte de Disney es una
decisión empresarial lógica –el estudio no producía la rentabilidad deseada–
por más que duela a los millones de fans seguidores del trabajo de la firma y
de series como Monkey Island, cuyo futuro es poco alentador y difícilmente pasa
por las manos de su creador, Ron Gilbert.
Pero, en ocasiones, los milagros pueden llegar a
convertirse en realidad. A Gilbert le quedan todavía ganas de retomar la licencia de Guybrush
Threepwood: ¿De qué herramientas dispone el diseñador para recuperar
la mítica aventura gráfica? ¿Sería posible acudir a un sistema de financiación
como Kickstarter para conseguirlo?
Jesús Fernández Acevedo, abogado especialista en
tecnología y videojuegos en CODE Abogados, cree que Gilbert “lo tendría
bastante crudo”: “Los contratos con desarrolladoras tipo Lucasfilm, Marvel o
Disney son muy abusivos en el sentido que si quieres desarrollar una propiedad
intelectual para ellos debes de cederle el alma”.

Monkey Island en su última remasterización.
El diseñador tuvo una oportunidad cuando comenzó a trabajar en la serie: “Lo
único que podía haber hecho era negociar un pacto de rescate en doble sentido:
primero, si Lucas en un tiempo determinado (pongamos 15 años), no saca ningún
juego de Monkey Island le tiene que permitir a Ron sacar uno, siempre y cuando
se lleve su porcentaje correspondiente”.
“Segundo”, continúa el abogado, “si Lucas es absorbido
por otro estudio (como le ha pasado con Disney), podría haber exigido haber
tenido derechos de tanteo preferentes, es decir, antes de que le ceda los
derechos a otra empresa el autor podría tener derecho antes q nadie a ofertar
por un tanto o con una negociación los derechos”.
No obstante, el especialista en propiedad intelectual advierte que “en la
práctica, hacer esto es muy difícil, ya que si no tienes dinero llevas las de
perder”. A la hora de proteger una propiedad intelectual para que no suceda lo
de Gilbert y Monkey Island, Fernández recomienda utilizar alguno de los
procedimientos citados y recuerda el caso de Marvel.
“Marvel vendió los derechos de sus comics en los 70
y 80 a múltiples estudios: Spiderman, Punisher y Ghost Rider a Columbia, X-Men,
Daredevil y Fantastic Four a Fox, Hulk a Universal. A la hora de crear Marvel
Studios, pudo recuperar algunos como Hulk, porque Universal no había realizado
las películas estipuladas”, explica.
“Yo la creé, debería ser su dueño”

Ron Gilbert durante la PAX.
En este sentido, el abogado señala que Fox “va a sacar corriendo nuevas películas de Los Cuatro
Fantásticos y Daredevil para no perder los derechos de explotación
cinematográfica, porque si no lo hacen antes de fin de año, volverían a Marvel
(ahora Disney) y los perderían”.
La pregunta del millón para muchos usuarios en esta
era de la financiación colectiva con plataformas como Kickstarter es si Ron
Gilbert podría utilizar esta vía para recuperar la licencia, algo que Fernández
ve posible y que compara con el caso de Veronica Mars, serie cancelada, creada
por Rob Thomas con Warner y ahora renacida como película.
“Warner canceló la serie hace años y el creador
después de años luchando por hacer una película ha conseguido una suma mayor
por Kickstarter que la que pedía el estudio, y van a hacer la película con el
dinero recaudado, pero porque Warner que posee los derechos ha aceptado”,
detalla.
Aunque en términos legales existe la posibilidad,
como seguidor del mundo de los videojuegos Fernández ve pocas probabilidades: “Por
mucho que se queje el Ron Gilbert, no le van a regalar la licencia. Él era
trabajador de Lucas y la empresa es la propietaria porque así lo tenían en
contrato y en esos conceptos le pagaban”.

Veronica Mars, de serie cancelada a película consumada gracias a Kickstarter.