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Memoria

The Dark Eye: Memoria

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El universo rolero de fantasía medieval oscura The Dark Eye regresa con una secuela que logra lo imposible: superar las cotas de belleza visual de un Chains of Satinav que era un cuadro en movimiento. Aventureros, despejad la mente, puesto que Memoria será un reto para la mente de dificultad considerablenn

Un Buen Año
El 2012 fue un año casi inmejorable para la Aventura Gráfica. Por un lado, implementando un esquema que se está poniendo de moda, Telltale daba en el clavo con su logrado The Walking Dead y su poderosa narrativa, merced a un guión estupendo, una narrativa con fuerza y una pareja protagonista ciertamente inolvidable para quién haya jugado a la primera temporada –inolvidable Clementine. Por otro, lo tradicional, el Point & Click de toda la vida ratón mediante, nos dejó muestras como el vitalista y delicioso Botanicula, la experiencia que era Dear Esther, la gran Péndulo regresando con fuerza y con un New York Crimes cuya jugabilidad lograba enlazar el clasicismo con las nuevas apuestas táctiles, Zerzura, el Damien de Lucius. Y la veterana Jane Jensen de Gabriel Knight como consultora de la trama en el primer episodio de Cognition: An Erica Reed Thriller.

Pero si hay que hablar de un estudio, si tenemos que escoger a una de estas, Daedalic Entertainment será siempre uno de los nombres más destacados en las apuestas. Después de maravillas visuales como The Whispered World o A New Beginning, el estudio alemán nos insufló una dosis de carcajadas constantes en la descacharrante Deponia –meritazo también para FX Interactive por lograr prácticamente el mejor doblaje del pasado 2012- y en su segunda entrega, que multiplicaba las dosis de todo: De humor, de personajes principales –eso lo triplicaba mejor dicho, y los que hayan jugado sabrán a lo que nos referimos-, de situaciones delirantes y de incorrección política con el rey de las piruletas Rufus. Pero también, demostrando su versatilidad, Daedalic se atrevió a contarnos una historia clásica en The Dark Eye: Chains of Satinav, candidato 2012 a uno de los aspectos visuales más bellos del año pasado que prácticamente era un lienzo tras otro en movimiento con pasión y gusto por el detalle realmente encomiables.

Geron y Nuri
Geron y Nuri

Das Schwarze Auge
Los jugadores del rol tradicional que lleven en esto tanto tiempo como para saber lo que era borrar y reescribir constantemente en una ficha de papel, seguro que entre Cyberpunk y Advanced Dungeons & Dragons, entre Warhammer y Vampiros: La Mascarada, oyeron hablar de The Dark Eye, el más popular RPG de Alemania; capaz de batir en ventas al pionero D&D de Gary Gigax y que seguro más de uno lo conoció por el nombre Realms of Arkania. Desde su publicación en 1984 hasta ahora, la mitología de su universo propio no ha hecho más que crecer y crecer y crecer, estableciendo unos pilares de los que Chains of Satinav, el videojuego más reciente que ha salido de las tierras de Aventuria, se alimentó el año pasado de forma directa. Demostrando un nivel de respeto considerable, y no pagando meramente una licencia para corromperla como hacen muchos, los alemanes de Daedalic Entertaiment hicieron suya la creación del reverenciado Ulrich Kiesow, escogiendo razas, entornos, lugares e historias del universo del Ojo Oscuro para brindarnos la que fue siguiente joya en el terreno de las aventuras gráficas tras Deponia.

Una historia que de un viaje mágico, una cruzada épica que, como suele ser habitual por estos lares del rol, comenzaba con un personaje marcado por un estigma que es más de lo que la aldea en la que vive quería hacerle creer que es. Con un desarrollo clásico en cuanto al esquema Point & Click y una factura visual bellísima, The Dark Eye introdujo un componente extra a la jugabilidad en forma de poderes que enriquecían a los puzles de la aventura, aunque su uso se prodigó sobre todo en la parte final. Ahora toca regresar a ese ambiente de fantasía medieval sucia y oscura, con una una secuela directa de Chains of Satinav llamada Memoria,  que su planteamiento llega a convertir también prácticamente en precuela al mismo tiempo. Para no arruinar la experiencia a aquellos aventureros que aún no jugaron a The Dark Eye, simplemente decir que algo le sucede a uno de los personajes al final de la aventura. Y el juego comienza con Geron, el cazador de pájaros, adentrándose en un oscuro bosque del reino de Andergast en busca de una solución para resolver la situación un año después de lo acaecido en Satinav.

Una tumba perdida y colosos de piedra, ejemplo de la variedad de escenarios que visitaremos
Una tumba perdida y colosos de piedra, ejemplo de la variedad de escenarios que visitaremos

Throwback
Lo que nos encontramos es a un viajero y su hija instalados en una cómoda tienda en un claro, lo que nos da ya una primera oportunidad de calentar resolviendo un sencillo puzle de entrenamiento básico. Este nómada NPC de la región de Fasara es el que posee la clave que necesitamos para resolver el problema que atañe al personaje del primer juego que mencionábamos antes. Pero para obtenerla, primero tenemos que demostrar nuestra valía, ya que la respuesta se encuentra en el pasado, concretamente 450 años atrás. Padre e hija sueñan lo mismo cada noche: con una mujer, una princesa de nombre Sadja, y la Oscuridad que sobre el mundo se abatió buscando el fin de este. Resolver el enigma de ese sueño será resolver la pista que nos ayudará.

La acción salta, tras los títulos de crédito principales, al pasado. Y como no podía ser de otra forma, en plena quest rolera: Estamos en un reino en ruinas y ya olvidado, donde un grupo de cuatro personajes –al quinto lo hallamos muerto y empalado con una lanza- entre los que no faltan mago, guerrero y bárbaro, intenta desentrañar los misterios de la tumba de Mughal, defendida por colosos de piedra, para obtener acceso a un ítem mágico, la Máscara de Malakkar, que permitirá conjugar la Armada Sagrada de Rasthul Wall y terminar así con el mal que sobre Sadja y el reino se cierne.Y aquí comienza en sí Memoria, con el grupo intentando lograr el acceso a la Tumba mientras el mago prueba hechizos para entrar –la comparación con la Comunidad del Anillo intentando entrar en las Minas de Moria es inevitable, a la par que con la clásica campaña que un Dungeon Master nos iría leyendo desde su pantalla.

The Dark Eye: Memoria (PC) Captura de pantalla

Y es que, huyendo de tópicos y cliches de la Espada y la Brujería tan dados a estas historias, Daedalic concibe una trama argumental cuya narrativa se mueve en dos arcos temporales que ayudan a diversificar el avance narrativo, saltando sabiamente de personaje para que las historias de Geron y Sadja, diferenciadas tanto en temática como en objetivos, se complementen. El antiguo cazador de pájaros solamente quiere reparar lo que sucedió al final de Chains of Satinav, y su meta en el fondo es bien sencilla a la par que sentimental. Sadja, princesa orgullosa, busca entrar en batalla en la gran guerra sucedida 450 años antes de los sucesos de Geron, para salvar el mundo a cualquier precio, para derrotar a sus enemigos y para “que mi nombre sea recordado”. No es imprescindible haberse pasado Chains of Satinav, pero sí más que recomendable para disfrutar al máximo de la historia, y que la parte de Sajda resulte más interesante todavía.

 

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8,6
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Desarrolla: 
Daedalic Entertainment
Género: 
Aventura gráfica
Lanzamiento: 
30/08/2013
Voces: 
Inglés
Texto: 
Inglés
Plataforma: 
PC
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