King Arthur II
Sin lugar a dudas, este siglo XXI ha venido marcado por el auge de la fantasía. La adaptación al cine de El Señor de los Anillos y el próximo estreno de El Hobbit, las peripecias de los estudiantes de Hogwarts y el final de la confrontación contra Voldemort, el alzamiento de Canción de Hielo y Fuego para hacerse con un importante hueco dentro del género, o las enésimas revisiones sobre Merlín y el reino de Camelot. Y de estos últimos hablaremos hoy, porque el mito de Arturo y sus caballeros sigue siendo una magnífica fuente de inspiración en nuestros días. Un compendio de leyendas, a mitad de camino entre lo posible y lo irreal, y que nos siguen entusiasmando como el primer día.

Porque, más allá de las guerras y de la conquista, las Leyendas Artúricas son historias de aventuras. Y el error de los muchos que habían tratado recrear las hazañas de los caballeros de Camelot, había sido precisamente ese: olvidar que las gestas de los caballeros trascendían mucho más de los campos de batalla. No es que Neocore Games haya sido pionera en administrar este sistema de aventuras integrado en un juego de otro género, fue algo que ya habíamos podido disfrutar en títulos como Space Rangers, o que supone un aspecto principal de la mecánica de King of Dragon Pass, pero dotar de ese trasfondo a las aventuras de Arturo fue un acierto sobresaliente. Tras el buen hacer de la primera entrega, y sus correspondientes ampliaciones, la licencia era susceptible de recibir una segunda edición. Así, habiendo pasado menos de dos años desde su primer juego, King Arthur II: The Role-Playing Wargame ve la luz.
La principal idea que hay que mantener al encontrarnos con el juego, es que Neocore Games ha sabido asentar las características principales de su primera entrega. No se han dedicado a editar de nuevo la idea de partida, y el tiempo se ha gsatado en procurar una mejora de los apartados que más carencias presentaban. Sin embargo, las leyendas tienden a agotarse, y uno tiene que recurrir a la inventiva rápidamente. Una vez se ha explotado todo lo conocido sobre Arturo, Merlín y Camelot, solamente quedan dos opciones: profundizar en los hechos anteriores a los narrados en el primer juego, creando una precuela, o echar mano a la imaginación para sacarse una continuación de la manga. La compañía ha optado por la segunda opción, en lo que podría ser considerado un sacrilegio para los más puristas lectores de Chrétien de Troyes o Sir Thomas Malory, al presentarnos a un hipotético hijo del monarca: William Pendragon.
La campaña principal, precedida por un prólogo protagonizado por un antiguo legionario de Roma, nos muestra a un Arturo enfermizo y moribundo, que delega en su primogénito todas las funciones del reino. Esta introducción se realiza mezclando las imágenes y cinemáticas con una serie de elecciones que servirán para forjar el carácter de nuestro futuro héroe: desde el tipo de personaje que será hasta sus principales creencias y doctrinas. Ya casi no quedan restos de aquella época de leyendas en las que nuestro padre unificó y gobernó sobre estas tierras, pero los pocos remanentes que aún existen son extraños y excesivamente poderosos. Así, nos embarcamos en una misión para mantener la unidad de las provincias que aún nos son afines, mientras buscamos una cura para que el Rey recupere la vitalidad.
![]() | santist Jue, 01/03/2012 - 14:10 Una buena opción para los amantes de la estrategia. No os defraudará. |

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