Guitar Hero III: Legends of Rock
Llevamos casi dos años disfrutando enormemente de la serie Guitar Hero, antes en manos de Harmonix y ahora, por primera vez, en las de Neversoft. En este periodo de tiempo, y tras muchas partidas en la redacción de esta revista, residía en nosotros un cierto sentimiento de inquietud por saber que rumbo se le iba a dar a la hasta ahora exitosa carrera de la saga. Tras la ampliación que supuso Rock de los 80, gustando a unos y disgustando a otros tantos, es hora de comprobar lo que da de si esta tercera parte, cargada de novedades en todos los frentes.
La principal es la mano encargada del proyecto, un grupo veterano en el mundo de los videojuegos, y cuya influencia se deja notar en casi todos los aspectos. Aun así, no se llega a perder la identidad de las anteriores entregas, lo cual es señal de la intención del grupo de desarrolladores por continuar con la buena línea que hasta ahora se había llevado por parte de sus predecesores. Con Rock Band, la competencia más clara, en el horizonte, es hora de que Guitar Hero III salte al escenario de para deleitarnos con la potencia que alberga en su interior.
Tal y como mencionábamos, las novedades son muchas y están diseminadas entre la mayoría de apartados. La principal, y como cada nueva entrega exige, es la total renovación de la banda sonora, que llega hasta nosotros con una calidad fuera de toda duda. Aunque hablaremos de ello posteriormente, es quizá en esta tercera entrega donde se ha logrado la mejor conjunción de grupos míticos y grandes temas, contando además con un enorme número de versiones originales de las canciones.
Para disfrutar todas estas piezas contamos ahora con un modo carrera cooperativo, así como posibilidades de juego online y el esperado modo batalla. Por si fuera poco, algunos genios de la guitarra nos visitarán durante la aventura, retándonos a superarles en explosivos duelos. Si sois de los que buscabais nuevos desafíos para vuestros dedos, en Guitar Hero III vais a encontrar el mayor nivel de dificultad de toda la saga, y además con bastante diferencia respecto a los anteriores episodios. Dominar el juego nos ha hecho sudar, y os garantizamos que también os lo hará pasar mal en muchos de los temas de los modos difícil y experto.
Gráficos
La versión de PC se mueve muy cercana a la de Xbox360, aunque sin llegar a la calidad visual de esta última. El potente equipo que se requiere para jugar no se llega a entender del todo, ya que se podría haber alcanzado un compromiso lógico entre potencia y calidad visual. Por ello, los requisitos mínimos hablan de 2GB de Ram si queremos que funcione medianamente bien. En la práctica, se han relajado un poco estos requerimientos, por lo que el juego correrá sin problemas en ordenadores de gama media o alta. Entrando en dicho apartado, los diversos músicos que podremos elegir hacen gala de un repertorio de movimientos variado y convincente, fruto de una concienzuda captura de movimiento. Destaca en el caso de los cantantes la sincronización labial, que si bien no es perfecta, se acerca bastante a los movimientos correspondientes con la letra.
La plantilla de guitarristas de anteriores juegos ve ampliado su número con un buen número de incorporaciones, existiendo nuevamente la posibilidad de vestirlos con diferentes atuendos, guitarras y acabados para las mismas. Algunas combinaciones son extremadamente llamativas, como vestir a Lars Umlaut con el traje de vikingo, todo un show sobre el escenario. Negativamente podemos reseñar los forzados movimientos del batería, extremadamente rígidos sobre todo en la consola de Sony, así como el hecho de mantener todavía los modelos del bajista y los cantantes desde el primer Guitar Hero. Se echa en falta un poco más de imaginación en este aspecto.

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