Drakensang: The Dark Eye
Desarrollando un personaje a medida
Siguiendo en esta línea, el sistema de reglas utilizado es tremendamente completo, aunque capaz de asustar a simple vista a aquellos menos habituados. Contamos con una ficha de personaje que tiene multitud de atributos, además de con los mencionados talentos, habilidades especiales, conjuros y artesanías. Ascender de nivel de personaje no será lo que marque cuando podemos mejorar nuestras capacidades, ya que iremos obteniendo puntos de experiencia según nuestro personaje vaya realizando acciones de relevancia. Cada mejora de una capacidad nos requerirá un cierto número de puntos de experiencia, que se pueden invertir en cualquier momento. Así, no será necesario esperar hasta la siguiente subida de nivel para recibir los beneficios de nuestro progreso.
Un aspecto interesante es que estos puntos de mejora serán los mismos tanto para aprender nuevas habilidades como para mejorar nuestras habilidades en el manejo de la espada o en la creación de pociones. Así, resulta factible utilizar las diferentes evoluciones para confeccionar un personaje centrado en disciplinas muy concretas de conocimiento, lo que dota al juego de un carácter muy personal. Acertadamente, y como decíamos antes, las opciones para utilizar nuestro potencial son muy variadas, contando con multitud de lugares en los que crear objetos, cientos de arbustos de los que extraer bayas y miles de animales de los que podremos obtener componentes para alquimia o creación de arcos. El conjunto de combinaciones posibles es elevadísimo, lo que sumado al gran número de personajes que podemos encontrar hace que las combinaciones sean muchas y muy interesantes.
Incluso los talentos sociales, que a menudo son pasados por alto, tienen su efecto en Drakensang. Como en los grandes del género, se nos ofrecerán diálogos nuevos si contamos con labia o capacidades seductoras, y se nos penalizará en caso de que nuestra presencia no sea lo más adecuada a la hora de convencer a un interlocutor. Para representar esto, los personajes de clases menos orientadas a la interacción social poseerán penalizadores que las convertirán en las menos adecuadas para dar la cara por el grupo. Esta base jugable funciona de forma sólida, aunque llegar a conocer el efecto de cada atributo o su influencia real en nuestro personaje requiere un estudio concienzudo, no apto para todos los perfiles de jugador.
De forma acertada, Radon Labs ha integrado una serie de ventanas con información que irán apareciendo según jugamos nuestras primeras partidas. Pese a basarse completamente en texto y no ser demasiado amigables, ayudan a comprender las bases de la interacción entre jugador y juego y a realizar las diferentes acciones que podemos llevar a cabo. Para facilitar más la labor, el control resulta bastante directo, ya que se ha mapeado una acción por defecto para cada elemento en el botón principal del ratón. De esta forma, haciendo un único clic sobre un enemigo, lo atacaremos. Del mismo modo, con un único clic sobre un animal muerto, utilizaremos nuestro talento de supervivencia para obtener materiales, y sobre un cofre intentaremos abrirlo de forma normal. El botón derecho ofrece un menú de acciones circular, muy al estilo Neverwinter Nights, en el que contaremos con otras opciones, como forzar la cerradura en el caso del cofre.
Este control directo se acentúa con el hecho de poder desplazar a nuestro personaje con el clásico WASD, además de con el desplazamiento basado en ratón. Una vez en acción, el hecho de poder pausar permite tomarse las cosas con bastante calma, sin que por ello Drakensang sea un juego sencillo. Habrá que estar muy al tanto de la vitalidad de nuestros personajes, que puede verse afectada por varias condiciones, como heridas graves, que habrá que tratar con bálsamos y vendas para que no incapaciten a nuestros héroes. La gran variedad de acciones por personaje y el enorme número de elementos con los que interactuar nos llevarán a pasar bastante tiempo explorando las posibilidades que se nos ofrecen a la hora de gestionar nuestro personaje, su inventario y su completo arsenal de objetos y habilidades.









