Dragon Age II
Cuando los escritores de Bioware crearon Thedas, el mundo sobre el que se desarrolla Dragon Age, lo hicieron a conciencia, un trabajo de varios años en los que se dio forma a la historia, mitología, política, religión, cultura y otros muchos aspectos imprescindibles para darle identidad propia a un mundo. Es el trabajo más ambicioso del estudio en este punto concreto y se hizo pensando justamente en lo que Dragon Age 2 ofrece: grandes historias ligadas sólo por algunos lazos comunes, pero que podían ser independientes y mostrar diferentes aspectos de este universo, un plan a largo plazo en el que el jugador descubrirá las diferentes regiones de este mundo de magia y espada, enfrentándose a grandes amenazas por el camino y dejando su huella en la historia.
Esta es la historia de Hawke -el nombre es elección del jugador pero en el juego todo el mundo se refiere a él como Hawke, imitando el mismo truco narrativo con Shepard en Mass Effect-, campeón de Kirkwall, un héroe legendario en esa ciudad estado y algo más. Pero antes de conseguir su estatus de leyenda, el protagonista era sólo uno más de los refugiados provenientes de Ferelden durante la quinta plaga, uno de muchos que se agolpaban a las puertas de una ciudad áspera y ya saturada ¿como logró convertirse en el protagonista de las historias de taberna más increíbles y asombrosas? ¿cómo alguien de esa condición logró entrar en la élite nobiliaria de la ciudad? y por encima de todo ¿dónde está ahora, en el momento de más necesidad? Esta es la historia que se narra en este título, desarrollada a través de diez años y contada en boca del deslenguado Verric, compañero de armas del campeón y apresado por El Cántico para tratar de encontrar la localización de Hawke en la actualidad por razones que se van desvelando poco a poco a lo largo de la historia. Esa es también la justificación de algunas de las decisiones de diseño adoptadas en el juego en lo concerniete a opciones de creación del personaje, diseño de la historia, doblaje y algunas más: el tener a un personaje más predefinido, con una historia en la que el jugador participa con sus decisiones pero en la que no tiene tanta autoría como en Origins.
Para los que esperaban que Dragon Age 2 fuera una especie de continuación de lo que ofrecía Origins, con más historias de Ferelden u otra contienda con Archidemonios y la Plaga, se pueden sentir un poco desorientados. Las plagas son raras, ha habido sólo cinco en la historia de esta tierra contando la última, así que no tendría mucho sentido que fueran siempre el eje sobre el que se sostuviese un Dragon Age. Tampoco es que los habitantes de este mundo necesiten de una horda de demonios para lanzarse a las armas, la historia de cada una de las actuales regiones que componen esta tierra en la actualidad ha sido forjada a sangre y fuego, con revoluciones, guerras santas o guerras a secas. Quizás la sensación que quede al jugador con este título es la de estar ante una historia menos épica que la de su antecesor, pero también resulta muy interesante no estar siempre atrapado en la 'gran épica', llega un momento en que uno no se cree ya al héroe que vence contra todo pronóstico a un peligro imposible en la hora de mayor agonía. La historia de Dragon Age 2 es un quiebro a la de su predecesor, una nueva propuesta narrada en un tono distinto y con aires de 'preparación' para futuros y más grandes eventos, supone la oportunidad de conocer Thedas desde un perspectiva más distinta y cercana.
Es esa atención a la historia y a la narrativa la que ha llevado a Bioware a la posición que ocupa hoy en día en la industria, esa capacidad de conseguir que al jugador le importe el mundo y los personajes que lo habitan. Por encima de otras consideraciones, por encima de si otros aspectos que forman un juego, los títulos de esta compañía siempre triunfan por su capacidad de presentar situaciones y personajes memorables, conseguir hacer al usuario partícipe de ese mundo, creando lazos con su personaje, con los compañeros de viaje que le rodean e incluso con los habitantes que ruegan por su ayuda o le demandan el cumplimiento de misiones. La capacidad de generar esa sintonía con el mundo y sus gentes sigue siendo una de las principales armas del estudio canadiense. Una de las claves para conseguir ese efecto vuelve a ser la maestría con la que Bioware crea el grupo que forma parte de las andanzas del protagonista, cómo logra dotarles de vida propia, realzando o contrastando las decisiones que realiza el jugador a través de su papel como Hawke. Es una técnica que han desarrollado desde Baldur's Gate y que han ido perfeccionando durante el tiempo hasta el punto de que muy pocos consiguen obtener resultados siquiera parecidos, algo que se puede apreciar en la actual situación en la que la mayoría de juegos de rol o híbridos se desarrollan sin dinámica de grupo, con el jugador controlando a un solo protagonista contra el mundo.
Los personajes que acompañan a Hawke constituyen un grupo heterogéneo, muy diferentes en su forma de pensar y actuar, lo que facilita el ver el desarrollo del juego desde puntos de vista diferentes. Uno de ellos, Fenris, es un elfo esclavo de Tevinter, donde su amo lo transformó mediante un experimento con Lyrium para dotarle de habilidades sobrenaturales, tatuando su piel con el mineral mágico. El experimento resultó demasiado bien, hasta el punto de que Fenris logró hacerse tan poderoso que logró escapar, desarrollando además un intenso odio hacía la magia y una clara desconfianza hacía cualquier mago. Por otro lado está Anders, viejo conocido que ya se pudo ver en El Despertar, un mago poseído por un espíritu de la justicia en El Velo, lo que prácticamente le impide mirar hacía otro lado cuando los templarios cazan a magos rebeldes que no habían hecho nada para merecer su castigo excepto querer ser libres para vivir sus vidas.
![]() | Heihachirou Mié, 15/05/2013 - 12:57 Después de un año y algo en la estantería junto con su predecesor y la expansión, por fin los he podido jugar ambos.
Dragon Age: Origins tenía un problema que era la relativa lentitud de los combates; en la segunda parte es todo más espectacular y rápido.
Menudo truño, por favor.
Este juego tiene de rol lo que yo de torero: las tres putas respuestas genéricas te dan un margen minúsculo para la interpretación (si es que en los juegos actuales hay cabida para eso), el combate ha perdido profundidad a varios niveles en pos de la tan buscada espectacularidad (por qué ya no hay fuego amigo con los hechizos? vale que muchas veces te pisaras los huevos lanzando infierno o terremoto pero por lo menos le daba un mínimo de estrategia). Ahora simplemente es clickar a un enemigo e ir machacando las habilidades según vayan saliendo disponibles. El no poder personalizar a los compañeros me ha parecido una malísima decisión: básicamente te están obligando a que los personajes se desarrollen de una manera u otra, y si tienes preferencia por cierta clase o build, vas a tener que llevar personajes que lo complementen. Y luego, la limitación que hay para equipar a tu personaje. Que las armas vayan predefinidas por clase le quita mucho encanto.
En la parte narrativa... bueno, la historia no es para nada mala. Los personajes tienen su qué (Varric y Merrill FTW) aunque hay algunos puntos negros (Fenris, la nueva personalidad de Anders, Fenris, Isabela a ratos y Fenris), la profundización respecto a los Qunari, que con esos cuernos parecen Draenei, y los templarios como antagonistas hacen que sea un relato, quizás no tan épico como en Origins pero sí resultón. La banda sonora no está mal del todo, aunque se hecha de menos alguna melodía más memorable.
Ha ocurrido un poco como con Neverwinter Nights 1 y 2, aunque comparativamente la saga de la Edad del Dragón sale ganando. Neverwinter Nights 2 era una buena idea mal hecha, mientras que Dragon Age II es una mala idea hecha de puta madre xD
Veredicto? Un juego de rol genial para la generación Call of Duty/Battlefield. Los demás poco tenemos que hacer aquí. |
![]() | JudgeBeO Lun, 11/02/2013 - 17:26 " Es una técnica que han desarrollado desde Baldur's Gate y que han ido perfeccionando durante el tiempo hasta el punto de que muy pocos consiguen obtener resultados siquiera parecidos"
No estoy deacuerdo, ninguno juego ha llegado al nivel de narrativa de BG2, entre otras cosas, porque Black Isle no esta por en medio.
Tras este pequeño inciso, sere breve: El juego es bueno, mejor que muchas de las criticas que le han caido encima, eliminar partes tediosas, o aburridas de un juego, no es eliminar su profunidad. La profundida esta en una buena historia, una que no sea previsible como su antecesor, repleta de topicos, en unos personajes con vida, y, en un sistema de juego divertido y flexible.
Dragon Age 2 es mas rapido que Origins, (otro problema que tenia, el combate... a veces lento y limitado), personalmente (esto es subjetivo) me gusta que la idea no sea tan "epica" en un inicio como lo fue origins, eso le ayuda a no caer en topicos, las animaciones y la estetica estan bien logrados, especialmente en los magos, que se alejan de la tipica imagen de merlin, para coger una direccion algo mas "sucia y agresiva", en sus movimientos, en su forma de combatir.
Personalmente creo que Dragon Age 2 no se ha desmarcado tanto de Origins, si no, que ha intentado solventar estas partes que no eran todo lo buenas que podian ser enfocandose en la narrativa y en la jugabilidad. |

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