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Democracy 3

Democracy 3
Democracy 3
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Democracy 3 nos pone en una situación que algunos desearían ahora mismo, y de la otros rehuirían sin mirar atrás: La de Presidente de un gobierno, con capacidad plena para tomar las decisiones que marquen el futuro de una nación. En estos tiempos en los que casi todos nos hemos sentado alguna vez para tratar de arreglar el país, compartiendo opiniones y propuestas con nuestros círculos de amigos... ¿Por qué no tener la posibilidad -virtual- de llevar a cabo nuestras ideas? La tercera entrega del simulador político de Positech Games os servirá la oportunidad en bandeja.

El primer Democracy llegó a PC en 2005, con un planteamiento bastante original y familiar.  Bajo la premisa de tomar el papel de Presidente -o Primer Ministro- de una nación, el simulador nos colocaba a los mandos de un gobierno y nos invitaba a hacer frente a los retos del día a día. La propuesta tuvo bastante éxito, y en 2007 se lanzó una segunda entrega que presentaba una ligera diferencia: En lugar de utilizar países reales, sus nombres eran ficticios. A pesar de que muchos pueden pensar que la política no es un tema que interese a los jóvenes de hoy, y puede que tampoco a los que ocupan gran parte de su tiempo con los videojuegos, los dos títulos acumularon un reconocimiento sobresaliente para provenir de una compañía independiente. De hecho, su relevancia traspasó los límites del ocio electrónico, para convertirse en una herramienta utilizada en muchas escuelas norteamericanas con el fin de explicar a los alumnos algunos aspectos de la política nacional. Ahora, 6 años después de su última versión, Democracy 3 llega a nuestros equipos tratando de repetir fórmula... en una coyuntura en la que muchos desearían tener en sus manos el poder virtual que se nos otorgar en este videojuego.

analisis_democracy3_06.jpg Captura de pantalla

Democracy 3 nos permite escoger entre 6 naciones: Estados Unidos, Canadá, Australia, Reino Unido, Francia o Alemania. Cada una de ellas parte de una situación inicial distinta, y tiene unas características políticas diferentes. Los años de mandato varían de unas a otras, así como el tiempo máximo que un mismo dirigente puede ocupar el máximo cargo del Estado. Estos parámetros pueden modificarse desde la pantalla de introducción a la partida, donde también podremos cambiar los nombres de los dos principales partidos políticos -sí, siempre se tratará de un sistema bipartidista- o la ocurrencia de catástrofes en territorio nacional. Una vez escogidos estos términos, Democracy 3 nos colocará al frente del recién escogido gobierno, con todo un mandato por delante para cumplir un único objetivo: Tomar las decisiones necesarias para que la opinión de los votantes sea satisfactoria, y poder resultar reelegidos en los siguientes comicios. Una tarea que se muestra mucho más complicada de lo que podríamos imaginar, y que nos obligará a lidiar con todo tipo de eventos y sucesos en los que cada decisión que tomemos nos podrá afectar positiva o negativamente. Porque nunca llueve a gusto de todos.

Al tratarse de un juego de simulación, Democracy 3 basa su mecánica en el manejo de recursos. En el caso concreto que nos ocupa, estos son 4 los aspectos importantes presentes durante toda la partida: Poder Político, Ingresos, Gastos y Deuda. A su vez, hay 6 variables principales a tener en cuenta para el desarrollo de nuestra nación: Crecimiento, Salud, Educación, Desempleo, Criminalidad y Pobreza.  Tendremos que controlar estos 10 elementos si queremos tener éxito liderando al Gobierno, pero es una tarea más complicada de lo que parece a simple vista. Inicialmente, nuestra capacidad real reside en el Poder Político. Este elemento, que se obtiene cada turno, es el que debemos gastar para realizar a cabo cualquier acción en el juego: Introducir una nueva política, modificar una existente o anularla, retirar del cargo a un ministro o reorganizar todo el gabinete al completo... Al comienzo de una nueva fase -correspondiente a un trimestre- recibiremos Poder Político a través de nuestros ministros, en una cantidad menor o mayor según la lealtad de los mismos. De esta forma, un ministro desleal nos impedirá llevar a cabo acciones importantes, puesto que su falta de apoyo evitará que podamos tocar algunas de las políticas fundamentales o realmente relevantes.

analisis_democracy3_07.jpg Captura de pantalla

El resto de elementos, tanto económicos como de estado de la población, son variables que dependen a su vez de otras variables... que pueden verse afectadas por otras tantas variables. Ningún aspecto es realmente simple, puesto que su estado dependerá del estado de otros muchos elementos. Por poner un ejemplo, el Crecimiento dependerá de los ingresos mediante distintos Impuestos... que pueden depender del rendimiento de algunas políticas y la productividad empresarial, que a su vez se ve afectada por las condiciones laborales, salud, educación o nivel tecnológico en nuestra nación. Esto se traduce en un efecto mariposa que abarca prácticamente todos los elementos del país, en el que cada pequeña decisión se extiende a lo largo de un entramado de variables para terminar afectando en aspectos que podríamos no haber tenido en cuenta. Por poner otro ejemplo: Si aumentamos la tasa sobre los carburantes para reducir la contaminación, podremos terminar afectando a la productividad y al poder adquisitivo de los habitantes de nuestro país... lo que puede desembocar en una reducción en el nivel de salud o en el de educación, y hasta terminar aumentando la tasa de desempleo.

Las políticas son las distintas iniciativas activas en el gobierno, que pueden ser nuevas leyes o decretos, presupuestos, subvenciones, tasas o impuestos, ... Afectarán a otras políticas o a alguna de las variables fundamentales de la nación. Cada política se distribuyen, a su vez, en una de estas 7 categorías: Servicios Públicos, Impuestos, Bienestar, Transporte, Ley y Orden, Política Exterior y Economía. Estas son, también, las distintas carteras de las que dispone nuestro gabinete de Ministros. Al comienzo de la partida, nuestro equipo estará formado, pero según avancemos podremos ir sustituyendo cargos si lo necesitamos... a cambio de Poder Político. Como hemos dicho anteriormente, el Poder al principio de cada turno -un trimestre del año- depende de la lealtad de nuestros ministros, por lo que destituir a uno desleal para colocar a otro más afín en su puesto puede ser una buena idea. Las políticas pueden variarse mediante una barra deslizante, en la que tendremos la posibilidad de aumentar o disminuir el presupuesto para llevar a cabo dicha política. Además, esta variación no se limita a la política que alteramos, porque se extiende a todas las que dependen de la misma, como os contábamos anteriormente.

analisis_democracy3_10.jpg Captura de pantalla

En el caso de las políticas más importantes o polémicas, el coste en Poder Político para alterarla es mucho más alto que el de las leyes con menos repercusión. De igual manera, el coste no es el mismo si queremos aumentar o disminuir un impuesto o una subvención, ni para llevar a cabo una nueva política o eliminar una existente. En términos reales, la mecánica nos indica que no tiene iguales consecuencias la disminución del IVA que la reducción del presupuesto para investigación, o la legalización de la marihuana que el aumento del presupuesto para Viviendas de Protección Oficial. De hecho, la influencia de cada política en las distintas variables tampoco es igual, y la dependencia en mayor para unas que en otras. Esto limita nuestro rango de acción para cada trimestre, y en caso de necesidad nos veremos obligados a elegir qué necesitamos tocar con mayor urgencia. Pero si este entramado nos parece poco, hay un último aspecto que debemos controlar a la hora de tomar decisiones, y es la opinión de los votantes. Porque cada política no solamente afecta a las demás, y también aumentará o disminuirá la afinidad del gobierno con ciertas ideologías como capitalismo, socialismo, liberalismo, ecologismo, ...

¿Por qué es importante esta última puntualización? Porque Democracy 3 divide a los votantes de nuestro país en varias categorías, en función de sus ideologías políticas, estatus social, nivel de estudios o sector profesional. Existen 21 grupos distintos, contando religiosos, autónomos, ricos, pobres, clase media, jubilados, ... Además, y para aumentar aún más la complejidad, cada votante individual no responde únicamente a uno de estos grupos de población, si no que recibe mayor o menor influencia de varios de los mismos. La importancia de esta división en los votantes reside en la reacción ante las decisiones que tomemos: Cada sector de los habitantes responderá de forma distinta a nuestras políticas, de manera que su opinión sobre el actual gobierno aumentará o disminuirá. Si tenemos en cuenta que cada votante pertenece a distintos grupos con distinto grado de influencia, llegamos a la conclusión de que el alcance de nuestras acciones es algo más que complejo que la búsqueda de un elemento que pueda contentar a todos. Casi no importa que tipo de política sigamos: Ya os adelantamos que es completamente imposible tener contentos a todos los ciudadanos del país.

analisis_democracy3_08.jpg Captura de pantalla

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cuantico
Lun, 21/10/2013 - 15:06
muy parecido al 1º juego, y con los mismos problemas, en primer lugar, aunque a mucha gente esto no le importe, que esté en inglés. la mala interfaz, que sea un juego que te obligue a poner el spotify porque la musica es pfffff.
7
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Desarrolla: 
Positech
Género: 
Estrategia, Simulación
Lanzamiento: 
14/10/2013
Texto: 
Inglés
Plataforma: 
PC
También en:
OSX
+12

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