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Castle of Illusion: Starring Mickey Mouse

Castle of Illusion: Starring Mickey Mouse

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Dos décadas más tarde, vuelve Mickey con el mismo objetivo que tenía en uno de los mejores plataformas de la época 16 bits: salvar a su amada de las garras de una malvada y fea bruja. Ha pasado el tiempo y han cambiado cosas en esta reinterpretación para PSN, XBLA y PC ya disponible por algo menos de 15 euros.

Castle of Illusion es uno de esos juegos que marcó a una generación de jugadores. Cuando los plataformas 2D eran un referente en las consolas 16 bits, Mickey Mouse fue capaz de protagonizar un videojuego encantador y divertido a partes iguales. El buen recuerdo de esa experiencia, tanto en Master System como sobre todo en su versión para Mega Drive, sigue presente a día de hoy. Por eso, cuando se anunció un remake de dicho título de la mano de Sega y Disney, los focos de atención apuntaron directamente al icono de la factoría de Walt Disney. Con algo de miedo, porque no decirlo, teniendo en cuenta como han acabado algunos otros remakes de títulos imprescindibles de la década de los noventa. Uno de los últimos ejemplos, Flashback.

Mickey ya intentó repetir el éxito de Castle of Illusion hace algún tiempo con un plataformas 2D que apareció en Nintendo 3DS y que resultó estar muy lejos delo que se podía esperar de una secuela espiritual. Los desarrolladores estaban al corriente de dicha situación y bajo esa premisa se empezó a trabajar en este remake que desde ayer miércoles está disponible para descarga en Playstation Network y en Xbox Live Arcade. Algo menos de 400 megas de peso, un precio que se acerca a los 15 euros y una experiencia que intenta actualizar ese encantador plataformas en el que Mickey Mouse tenía que rescatar a Minnie de las garras de una malvada bruja.

Desde el castillo accederemos a diversas puertas donde está cada uno de los mundos.
Desde el castillo accederemos a diversas puertas donde está cada uno de los mundos.

El argumento se mantiene intacto en esta nueva visión del juego de hace un par de décadas, aunque han cambiado diversas cosas y más que un remake del título original la sensación es estar ante una reinterpretación del Castle of Illusion de antaño. Dicho de otra manera: no estamos ante unos niveles estructurados de la misma manera ni en diseño ni en reto ni en organización de los enemigos. Hay una apuesta importante en el desarrollo del juego que va más allá de trasladar con acierto el juego de las consolas de Sega, y eso cuenta con cosas positivas pero también negativas. La experiencia general queda alejada de lo que era el Castle of Illusion original. Y no se trata de un tema de nostalgia o de recuerdos, sino de una realidad tozuda: un servidor se puso no hace demasiado con el juego original, y mantenía intactas muchas de sus virtudes que no están presentes en el título actual. Eso, y no “el recuerdo”, demuestran que este Castle of Illusion no es lo mismo que antes.

Empezamos a controlar a Mickey dentro del castillo de la bruja que ha raptado a Minnie, y desde ese punto central tenemos que ir entrando a diversas puertas para superar los cinco mundos con los que cuenta. A pesar que la presentación puede recordar a juegos como Mario 64, para nada existe una libertad de movimientos y de elección de niveles como dicho juego de Nintendo. Aquí no podemos ir a un segundo mundo sin la gema del primero, aunque tengamos el número de gemas pequeñas que se nos piden. En total hay 800 gemas repartidas por cada una de las fases (hay tres por mundo, dos plataformeras y un nivel contra un jefe final) y con la mitad de ellas desbloqueamos todos los mundos y podemos acceder a la batalla final contra la bruja. Eso sí, superada una fase, luego se puede rejugar para intentar completarla con todos los objetos que esconde (gemas, naipes y chilis para en el caso de los dos últimos elementos ganar extras como nuevos trajes) o hacer su modalidad contrarreloj. En total, en unas dos horas se puede haber conseguido de 500 a 600 gemas y haber terminado el juego. Algo más si queremos el 100%, pero no demasiado.

Los jefes finales siguen ciertos patrones. Solo hay que esperar a que fallen y queden aturdidos.
Los jefes finales siguen ciertos patrones. Solo hay que esperar a que fallen y queden aturdidos.

Los niveles cuentan con una estructura de plataformas 2D en medio de un mundo tridimensional que ofrecen diversos guiños a los jugadores en la ambientación –fases que recuerdan el título original-, en la presencia de enemigos que ya estaban en su momento, como la letra A moviéndose por el escenario, algunos bichos clásicos del bosque o soldados vestidos de rojo y su imprescindible sombrero largo y negro. Los niveles transmiten la sensación de volver a esos mundos del Castle of Illusion original, aunque tienen su propio diseño. Como plataformas, no se ha querido tocar la esencia y contamos con la posibilidad de saltar para golpear a los enemigos y de lanzar objetos como una manzana u otros para acabar con ellos y con algunos obstáculos rompibles. Es, básicamente, un intento de calcar la misma experiencia jugable en un entorno familiar pero con elementos del Siglo XXI.

Una de las propuestas más destacadas es el hecho de mezclar entornos tridimensionales con fases 2D. La gran mayoría de momentos estamos en un plataformas bidimensional en el que eso sí nos pueden atacar plantas lanzando ataques desde “el fondo” del escenario; pero además de esto también cuenta con niveles en 3D en los que nos moveremos con total libertad. Ya sea para escapar de una bola gigante que nos persigue por un camino que apunta al jugador, para saltar de plataformas en plataformas como si fuera Super Mario 64 o para acabar con enemigos finales que se mueven en espacios circulares y con profundidad. Las transiciones y estos tramos están bien resueltos y no son para nada un lastre en la experiencia.

Este es uno de los momentos de plataformas más intenso que tiene el juego. Lástima que no haya muchos más.
Este es uno de los momentos de plataformas más intenso que tiene el juego. Lástima que no haya muchos más.

Lo que afecta realmente a la experiencia es el hecho de estar ante un videojuego que dura un suspiro. Dos fases de plataformas y un jefe por mundo sabe a muy poco, y aunque es cierto que el diseño de niveles hace que no sean “lineales” y podamos perdernos en algún momento porque tenemos que hacer alguna secuencia –no demasiado complicada, como acabar ciertos caminos de un laberinto, pasar por un lugar concreto de un corriente de agua, etc.-, la realidad es que hay fases demasiado irregulares –empezando por todas las acuáticas- y la experiencia es bastante sencilla de completar. Salvo por pequeños momentos que nos harán morir de forma irremediable. Hay momentos que ni la habilidad ni los reflejos nos salvarán de una muerte segura,  y eso más que un buen diseño es una trampa del juego. Situaciones en las que es imposible saber qué pasará hasta ver cómo nos han matado (plataformas que desaparecen si les saltamos encima y nos hacen caer al vacío, ataques de enemigos que no vemos venir porque la cámara está tremendamente cercana a nosotros) hacen que algunas de las pocas muertes que sufriremos sean injustas. Por el contrario, y es justo señalarlo, tiene algunos momentos que son plataformas Old School total que se agradecen, aunque sean pocos.

Como injusto es que un control preciso como el que tenía el Castle of Illusion original se haya trastocado en esta entrega. Este Remake cuenta con un control de Mickey que se nos hará impreciso en muchos momentos, ya que tiene algunos movimientos que son difíciles de controlar a la hora de calcular el momento de saltar –si vamos un milisegundo tarde, a lo mejor no salta y cae al vacío- o también a la hora de frenar después de estar en movimiento. La sensación es que tiene un margen de error elevado una vez dejamos de darle a la cruceta o al stick analógico, y eso cuando tenemos que hacer momentos de plataformas que van rompiéndose y tenemos que ir a toda velocidad es también un contratiempo.

A nivel audiovisual el juego ha sabido trasladar el encanto de la entrega original.
A nivel audiovisual el juego ha sabido trasladar el encanto de la entrega original.

Los jefes finales pasan sin pena ni gloria una vez conocemos sus patrones, y seguramente solo el último gran jefe antes de rescatar a Minnie es el que más complicado nos lo pondrá. Tienen una serie de vidas que tenemos que ir quitándoles esperando a que queden aturdidos tras hacer sus ataques y saltándoles encima. El diseño de alguno de ellos al principio es de lo más destacado. Por nuestra parte, Mickey tiene también diversos puntos de vida –puede regenerarlos con estrellas que hay en los escenarios- por lo que podemos llegar a recibir hasta cinco golpes antes de morir, otra manera de facilitar las cosas al jugador.

A nivel audiovisual, eso sí, Castle of Illusion se muestra encantador y muy bello. El título tiene algunos fallos que se ven rápidamente, sobre todo en algunas texturas y ciertos jaggies que están de más, pero en general se ha hecho un trabajo de lo más interesante para recrear algunos elementos del título original con las herramientas actuales. Mundos coloridos y vivos tanto a primera línea como en los fondos, un Mickey Mouse bien construido  y visualmente atractivo en escenas de vídeo, en momentos 2D y en momentos 3D, enemigos y localizaciones que están muy bien realizadas –como el nivel que mezcla la biblioteca y el mundo de dulces- y una banda sonora orquestada que acompaña perfectamente y que tiene ciertas melodías que son todo un guiño al jugador clásico de plataformas.

Los niveles son en su gran parte 2D pero en medio de entornos tridimensionales bien cuidados.
Los niveles son en su gran parte 2D pero en medio de entornos tridimensionales bien cuidados.

Conclusión: 

Castle of Illusion está lejos de la experiencia del título original que pudimos disfrutar en su momento en Mega Drive y en Master System. Y no, no se trata de un tema de nostalgia o de pensar que los recuerdos de hace más de veinte años son más bonitos de lo que era dicho juego en realidad. Porque a día de hoy, si alguien se pone a disfrutar del título original se encontrará un juego que además de seguir desprendiendo magia con esos sprites y esas melodías, es sólido, desafiante –más que el actual, eso seguro- y bien ejecutado como plataformas 2D a pesar de ser básico en mecánicas. Este remake o reinterpretación mantiene algunos elementos inalterables, como el buen hacer  a nivel audiovisual y algunas zonas de corte clásico donde con tan solo saltar de un lado para otro usando a los enemigos para rebotar en ellos y llegar a un lugar concreto antes de que desaparezcan las plataformas es una gozada. Pero más allá de esto, la experiencia es demasiado irregular. Niveles que no están a la altura –la mayoría de los acuáticos, algunos jefes finales poco inspirados-, un control de Mickey algo impreciso y el hecho de durar un suspiro hacen que este Castle of Illusion evoque recuerdos entrañables del pasado, pero también una sensación de que “no es lo mismo”. Y no, no lo es.

Lo MejorLo Peor
A nivel audiovisual desprende mucho encanto
Dura un suspiro
Ciertos guiños y momentos que evocan recuerdos de la entrega original
El control de Mickey es algo impreciso
Buena integración de las fases tridimensionales
Demasiado irregular, con fases que no están a la altura
Algunas "trampas" de diseño que nos harán morir sin que nuestra habilidad y reflejos puedan hacer nada
El precio (casi 15 euros en alguna versión) podría haberse ajustado algo más

Puntuación

Correcto
No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.
Cómpralo si te gusta el género y te gusta tenerlos todos.
Jugabilidad

Saltar y lanzar objetos, con esta sencilla premisa directa del título original tenemos un plataformas 2D en el que se integran bien fases tridimensionales. El problema es que dura demasiado poco (un par de horas), que es excesivamente sencillo y demasiado irregular, con fases y jefes finales que no están a la altura. Además que Mickey no tiene un control excesivamente preciso

Gráficos

Es encantador. Cierto que tiene algunos errores de estar poco pulido en detalles como alguna textura pixelada o algún jaggie que despunta, pero se ha sabido transmitir la magia del original en entornos tridimensionales, con personajes bien recreados -sobre todo Mickey- y algunos efectos de luces interesantes en medio de escenarios vivos y llenos de detalles.

Sonido

La banda sonora acompaña perfectamente y tiene algunas melodías que muchos jugadores clásicos agradecerán. Además, hay un narrador en inglés que va explicando las hazañas de Mickey Mouse con encanto.

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6,5
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Desarrolla: 
SEGA
Género: 
Plataformas
Lanzamiento: 
04/09/2013
Voces: 
Inglés
Texto: 
Español
Plataforma: 
PC
También en:
360 IPD IPH PS3
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