Virtua Tennis 2009
Las bondades del mando de Wii así como del nuevo accesorio Wiimotion Plus, pasan a ser punto de inflexión en la trayectoria de una saga de gran renombre, tanto en el terreno arcade como en el doméstico. ¿Ha resultado ser una revolución en la forma de control como en la fidelidad de representación de los movimientos? La respuesta es no del todo. El estudio detrás del proyecto y ya habituales en la franquicia Sumo Digital, reinventan el control con cierto conservadurismo y sin mojarse en exceso.
Corría el año 1999 en plena efervescencia del salón arcade, con una SEGA tan pletórica en hard y soft sobre sistemas recreativos como decadente en consolas domésticas. Creado por el estudio AM3 y corriendo bajo la placa NAOMI, los del erizo azul se ponían a la cabeza del tenis virtual gracias a un apartado técnico suave y cuidado, así como una jugabilidad intuitiva, inmediata y tan compleja como divertida. El resultado fue un clásico al instante que ha dado lugar a secuelas y adaptaciones durante todo este tiempo en infinidad de sistemas (inclusive una versión portátil para Game Boy Advance que conservaba todo el jugo en el año 2002).
Durante todo este tiempo la saga ha sido revisada en la práctica totalidad de sus aspectos, actualizando el listado de tenistas a los más relevantes en el momento de su lanzamiento, adaptando sus gráficos a los tiempos que corren, dotando de mayor variedad de movimientos, pistas o eventos, y con nuevos temas de la habitual banda sonora techno-rock machacona, pero apenas se habían realizado cambios a nivel jugable más allá de perfeccionar la orientación y fuerza del raquetazo dependiendo de la colocación del tenista y las condiciones de recepción de la pelota.
Nuevas formas de jugar
Que la actual sobremesa de Nintendo cuente con su correspondiente entrega de Virtua Tennis obedece a una serie de elementos lógicos en la industria: Wii tiene una base de cincuenta millones de usuarios, lo cual aumenta la potencial demanda de una franquicia popular como la que nos ocupa. El Handicap tras ponerse manos a la obra ha pasado por adaptar el apartado técnico al hardware de la máquina, y convertir la clásica jugabilidad de la que siempre ha hecho gala al control tan carácterístico de la consola. Si además añadimos el uso del Wiimotion Plus a la ecuación, encontramos un ejercicio de adaptación al nuevo hardware que podrá satisfacer tanto a jugadores clásicos como a aquellos ávidos de nuevas experiencias, pero que se queda a medio gas entre ambas partes al no decantarse por ninguna de ellas.
Antes de tratar con más detalle el control del juego, nos centraremos en la disección de los aspectos técnicos para que el lector sepa con detalle cuales son los puntos a favor y en contra en su versión Wii. Comenzando por los gráficos, se han adaptado de su base en PC, Playstation 3 y Xbox 360 buscando un equilibrio entre detalle y fluidez, encontrando altibajos que merecen ser analizados con atención. Las animaciones de los tenistas se han mantenido fieles y acordes, así como su desplazamiento sobre la pista y la física de la pelota, se debe señalar no obstante que bota igual en cualquier superficie, algo que ocurre en todas las versiones del juego, añadiéndose a la lista de elementos que demandan una rabiosa actualización en futuras entregas de la franquicia.

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