The Sky Crawlers: Innocent Aces
Las CMT establecen la verdadera chicha de los combates. Teniendo en cuenta que la trama se desarrolla a mediados del siglo XX es importante entender que no existe tal cosa como un fijador de blancos ni un HUD (salvo uno extremadamente pequeño en la parte inferior izquierda de la pantalla), ni ninguna otra innovación que hayamos conocido en las entregas modernas de Ace Combat. The Sky Crawlers apuesta por un sistema que nos lleva a afrontar el combate aéreo prácticamente como si de un cara a cara contra el enemigo se tratase. Cuando el rival se acerca a nuestra posición o viceversa aparece un medidor en pantalla que podemos activar moviendo el stick analógico del nunchuk hacia cualquier dirección. Dependiendo de las exigencias de la situación, nuestro caza realizará de forma automática (pulsando el botón A en el wiimote) un acercamiento inmediato hacia la cola del enemigo.
En la mayoría de las ocasiones el movimiento sale con éxito, siendo extremadamente fácil eliminar las unidades enemigas en pocos minutos, dependiendo del caza que controlemos y de las piezas que hayamos equipado previamente al combate. Da igual el nivel de dificultad que hayamos elegido: la mayoría de las misiones se cumplen con relativa facilidad, haciendo un flaco favor a la duración total del título, que oscila entre las 6 y las 8 horas. Demasiada escasa o justo lo necesario, la decisión depende del jugador. Lo que no admite juicio alguno es la facilidad con la que superamos los retos a los que nos enfrenta el juego, que a la larga obliga al jugador a centrarse en obtener el mayor rango posible al terminar las misiones. Si somos un poco hábiles a los mandos de la consola será cuestión de tiempo encarrilar varias S' (el mayor rango al que podemos aspirar).
Esto a su vez nos recompensa con numerosas piezas para nuestra nave, encontrando distintas áreas que debemos completar: motor, ala, arma, cabina, color y blindaje. Muy variado y sin duda dentro de las exigencias de cualquier jugador que desee pasar un rato personalizando a su antojo la máquina que va a utilizar. El número de cazas es demasiado reducido, y entre la lista de elegidos encontramos un Sanka M-II, Senryu, Shougu, Suiga Es posible terminar el juego empleando el primero de los cazas a los que tenemos acceso, salvo en las misiones en las que por fuerza mayor debemos manejar otro aeroplano. La forma de pilotar de cada nave cambia notablemente dependiendo de sus características propias, un aspecto que se ha plasmado como pocas veces antes habíamos visto en un juego de estas características. El control da otro paso al frente reafirmando su valía pese a los problemas que el jugador encontrará para hacerse con su mecanismo.
Notable belleza
Si la mecánica de juego busca innovar y no se conforma con las fórmulas de toda la vida, el aspecto técnico no se queda atrás en cuanto a ambición se refiere. En primer lugar tenemos que tener en cuenta que hablamos de un título que aparecía en el mercado japonés en octubre de 2008, a un más año vista del momento en el que se escribe este análisis. Tal vez por este motivo los jugadores no queden boquiabiertos al contemplar las fantásticas texturas con las que se han reproducido los cazas. De lo que no cabe la menor duda es del asombroso empeño que se ha puesto en los efectos lumínicos. Resulta cuando menos sorprendente sobrevolar las cordilleras suizas mientras el sol hace imposible visualizar correctamente al enemigo, incluso cuando las texturas que quedan por debajo de nuestra nave dejan bastante que desear. Nada que deba sorprender a los que estén acostumbrados a disfrutar de este género, que encuentra en este punto uno de sus mayores hándicaps.
Se podría haber mejorado este aspecto, pero de ninguna manera se debe criticar el trabajo que Project Aces ha realizado en este sentido. Tanto a nivel de interfaz (simple y sencilla, como de costumbre) como a nivel de escenas animadas como en todo lo que se refiere a la puesta en escena del guión y de los personajes, The Sky Crawlers es el simulador aéreo más destacado que encontraremos en Wii en este sentido, incluso pese a contar con una competencia considerable. Podemos estar tranquilos en los que a la variedad de escenarios se refiere, ya que combatiremos sobre ciudades, parajes naturales, sobre el mar, de día, de noche, a media tarde Parece que Project Aces ha querido ofrecer una perspectiva diferente en cada una de las misiones que disputamos. No hay tirones ni ralentizaciones. Con todo, esperamos que en alguna posible continuación se toque techo en este sentido: lo presente todavía tiene margen de mejora.










