The Sky Crawlers: Innocent Aces
Pocos son los jugadores que sepan explicar el por qué de la alarmante ausencia de simuladores aéreos en la generación actual. Se pueden barajar toda clase de excusas o justificaciones para la situación que se vive en este sentido desde hace cinco o seis años, bien distinta de la que se disfrutaba en PlayStation y en su sucesora. No se sabe en qué momento comenzó a cambiar el panorama. Lo que antes era garantía de éxito hoy es poco menos que un fracaso comercial sin precedentes. Namco Bandai lo ha reconocido en un par de ocasiones: sería difícil trabajar con una nueva franquicia que abarque este género sin el nombre de un estudio reputado tras de sí, o sin licencias que se reconocen con facilidad entre los usuarios, tal es el caso de Ace Combat, que por cierto está cerca de volver a entrar en escena gracias a la adaptación que se destapaba hace pocas semanas en exclusiva para PSP.
Todo muy centralizado en las consolas de Sony, sin opciones de innovar o de sorprender al público que nunca ha disfrutado de esta clase de simuladores en el pasado. Bien sea por este motivo en concreto o por la suma de todos los que se han expuesto anteriormente, lo cierto es que The Sky Crawlers es una pequeña pieza de coleccionistas para todo jugador que busque pasar un buen rato al frente de su consola, más aún si lo que se desea por encima de cualquier otro elemento es disfrutar de un juego de aviones' en el que prima la acción, el combate a muerte entre dos facciones que difícilmente podríamos asociar con alguno de los conflictos a escala mundial que ha vivido nuestro planeta en el último siglo. La sobremesa de Nintendo cuenta con la experiencia suficiente para mostrar la validez de una propuesta como la que pone sobre la mesa Project Aces; un calco de lo que Ace Combat ha ofrecido a lo largo de los años con el aval de un argumento firmado por Hiroshi Mori.
La escasa información (o las pocas ganas de informarse como es debido) ha llevado a la prensa especializada a insistir ciegamente en que este título es una adaptación de la película de animación japonesa que dirigía Mamoru Oshii en 2008, concepto que poco o nada tiene que ver con la realidad que vivimos al poner por primera vez el DVD en la consola. Namco Bandai, o más concretamente Project Aces, ha volcado sus esfuerzos en adaptar uno de los cinco libros que componen la tetralogía de Mori, denominado con el mismo sobrenombre que la serie en cuestión. De los cinco es el primero en ver la luz a principios de 2002, aunque el autor ha querido recalcar en varias ocasiones que cada obra es independiente de las demás en lo que a la trama se refiere. El argumento es el pilar básico sobre el que se asienta el resto de la obra que hoy analizamos, después de esperar más de un año para que se confirmase su aparición tanto en Estados Unidos como en Europa.
Héroes de usar y tirar
En el contacto con la edición norteamericana de Sky Crawlers hacíamos especial hincapié en el argumento que presenta este título, por lo que recomendamos su lectura a los usuarios que deseen profundizar en este aspecto más allá del resumen somero que el lector encontrará a continuación. La historia de este título destaca por encima de la mayoría de simuladores que hemos probado en Wii hasta la fecha, inspirada como explicábamos anteriormente en la obra de Hiroshi Mori. El escritor japonés muestra un gusto peculiar por combinar el misterio con la ciencia ficción, obteniendo resultados a medio camino entre el planteamiento filosófico y una teleserie con todos los elementos necesarios para atrapar al jugador en ella. Es evidente que la base en la que se sustenta la obra de Project Aces está relacionada prácticamente en exclusiva con las vivencias que los héroes protagonizan dentro de sus cazas, cuando han de cumplir alguna misión.
Sin embargo, lejos de basar el contenido del juego en la clásica disputa entre dos facciones, la idea con la que juega Hiroshi Mori en su tetralogía encuentra sus raíces en la imperante necesidad de los medios especializados de contar con algún conflicto bélico que ocupe los titulares de periódicos e informativos televisivos. ¿Qué sucedería si un buen día se acabasen las noticias? En Sky Crawlers se maneja una de las posibilidades: el Gobierno crea las pautas de un acuerdo al que se denomina Tratado de Lautern', el cual obliga a cesar la fabricación de armas de guerra, con libre uso para emplear el material con el que se contaba hasta ese momento. El ejército pierde todo poder en la política para convertirse en un espectáculo circense que curiosamente cautiva la atención de los ciudadanos de toda Europa, terreno en el que al parecer tiene lugar el conflicto bélico, por así llamarlo.

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