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The Legend of Zelda: Skyward Sword

El más grande, el más variado, el más controlable, el más maduro, el más sorprendente… pero sin dejar de lado su esencia máxima: las mazmorras. En Skyward Sword los templos ya no son Del Fuego o Del Agua. Como todo el juego, esto es mucho más complejo, también la arquitectura y ambientación de cada uno (de la Contemplación, del Presidio, de los Espíritus Antiguos…). Tampoco se juega con la estructura básica, ahora tienen diferentes puntos de guardado en su interior, hay exteriores, invisibles, en espiral, rectilíneos… El jugador no para de sorprenderse ante lo que Skyward Sword le depara, aunque eso sí, quizá sean algo más pequeños que los de otras entregas, sobre todo los primeros. Esto no tiene relevancia dado que en este Zelda, por primera vez, absolutamente todo el mapa de juego se trata como una gran mazmorra que ir desbloqueando. Por supuesto, el mapa volverá a ser una pieza esencial, más aún si cabe debido al nuevo sistema de balizas, rayos de luz ascendentes que podremos colocar en cualquier lugar para que nos hagan de guías de por dónde ir, algo esencial en terrenos difíciles o enormes, como el desierto.

zelda_skyward_sword_31105.jpg Captura de pantalla

Óleo místico

En su obsesión por la distinción y aprovechar al máximo el hardware de Wii, Skyward Sword tiene señas únicas de identidad también en su apartado visual y materialización de los complejísimos diseños que se han creado para el juego, tanto en personajes como en localizaciones. El Link toon de Wind Waker se retoma pero con una estética más sobria, poligonal y madura, mezclado con el estilo tridimensional, serio y vistoso de Twilight Princess pero sin dejar de parecer sacado de los dibujos animados más avanzados de hoy. Todo el juego utiliza un estilo pictórico muy propio y con posibilidades, sobre todo al dibujar grandes distancias, nivel de detalle y hasta cierto esmero con las texturas, bastante bien resueltas teniendo en cuenta las limitaciones de la consola a la que ya despedimos. Destacan el color, la luz incidente y las animaciones, que logran un conjunto visual único y que también sorprenderá al jugador en determinadas partes, donde la máquina directamente es puesta al límite y cualquier destello se refleja sobre los personajes. Todo se mueve con una fluidez y suavidad asombrosa, es brillante y sugiere un lienzo en movimiento, aunque se llega a lamentar que no sea posible en Full HD, una pena.

zelda_skyward_sword_31115.jpg Captura de pantalla

Niveles tan grandes como el del cielo o algunos pasajes de la trama nos dejarán boquiabiertos en representación gráfica, habiéndose gestionado perfectamente y dejándonos ver el horizonte con plena claridad. Además, no hay ni un solo tiempo de carga y todas las zonas consiguen sensación de unidad, son parte de este mundo fantástico y que parece no estar dividido, aunque la estructura de juego acabe demostrándonoslo. Los personajes, por su parte, tienen una expresividad única, nunca antes vista en ninguna entrega. Su diseño es directamente extravagante y alocado, con formas imposibles, marcas muy delatoras, sexualidad ambigua, voces diáfanas... Una vez más sus movimientos son naturales y muy graciosos, son verdaderas esculturas andantes y es un placer descubrirlos. Por supuesto y como siempre, solo emiten gemidos y ruidos, nunca hablan de forma comprensible, aunque los dedicados subtítulos de cada intervención nos dejarán comprender los diálogos. La traducción al castellano es, una vez más por parte de Nintendo, magistral, localizando el juego de forma magnífica, con frases hechas, bromas, juegos de palabras... Una absoluta genialidad. 

zelda_skyward_sword_31104.jpg Captura de pantalla

Los efectos de sonido por su parte, los habituales rediseñados, son otro punto espectacularmente bien trabajado e impuesto. Zelda: Skyward Sword además tiene la osadía de tocar algunos de los FX más clásicos de la saga, remasterizando hasta el sonido del logro triunfal, al abrir una puerta u obtener la solución de un puzle. Los oiremos también en el Wiimote. La música es sobresaliente una vez más, pero hay que lamentar que los temas orquestados no son tan abundantes como esperábamos, y precisamente éstos son los que mejores sensaciones consiguen. En relación a esto, la música de fondo no es tan inolvidable como la de Ocarina of Time -comparémoslo con el mejor- ya que en bastantes mazmorras y zonas al aire libre en general se utilizan temas estandarizados y poco reseñables. Ahora bien, los momentos más mágicos del juego y toda la parte final son auténtico súmmum de melodías clásicas y nuevas pero igual de potentes. La Banda Sonora de este juego es extraordinaria, irrepetible, pero no acompaña durante todo el tiempo de juego al completo, hay piezas más pobres para las partes neutras.

zelda_skyward_sword_31072.jpg Captura de pantalla

Conclusión: 

Magia, madurez y diversión no podrían haber estrechado un mejor lazo. El que a buen seguro será considerado como el mejor Zelda de los últimos diez años -esto como mínimo- logra encandilar al nivel que solo los mejores productos de esta industria lo hacen, y mira de tú a tú a producciones trascendentes como Ocarina of Time. Skyward Sword es una obra exigente y adictiva, pero también atemporal e inolvidable, es desde ya un antes y un después en la jugabilidad Zelda, especialmente en lo que se refiere al diseño de mapas y pasajes, simplemente perfecto y sorprendentemente inteligente, salido del trabajo constante de un prestigioso grupo de más de 100 genios muy familiarizados con la marca. Y esto quedará rápidamente demostrado al espectador, al que el título logra divertir más que nunca con un control tan preciso y satisfactorio, que por fin mete al jugador dentro de la partida y logra que empatice con los movimientos del personaje, sus sensaciones y enormes satisfacciones al avanzar entre semejante ruta de retos. Sumemos que estamos ante el The Legend of Zelda más grande jamás creado, con horas y horas de exploración y trabajos por realizar más allá de la extendida trama, que por fin es muy ágil, dinámica, madura, compleja y sorprendente, algo histórico de verdad. La polémica venía con la estructura ligeramente lineal que todo esto impone desde el primer momento y su concepción centralista, con el mundo de los cielos como base de cualquier viaje o compra. Finalmente, la mecánica funciona a la perfección, no se echa en falta un overworld abierto que no nos dejara vivir esta fábula perfecta. Ha sido una decisión acertada, se apreciará sobre todo en la segunda mitad del juego.

Un diseño semejante y una jugabilidad plena no lucirían tanto sin un aspecto técnico como el que nos regala también este producto imprescindible. Color y forma se expresan de manera sensacional en pantalla, con una variedad tan enriquecida como la de sus situaciones propuestas, personajes, objetos que usar, templos, puzles, rastreos, misiones alternativas, enemigos... Esta obra aúna lo mejor de muchísimos géneros, casi todos, y nos obsequia con una aventura redonda, sin fisuras destacables y capaz de justificar con creces la adquisición del MotionPlus para sacar el mejor partido imaginable al Wiimote. No lo dudéis, estamos ante el producto dorado de Wii y una reinvención brillante, en su justa medida pero siempre evolucionando claves que había que tocar desde hace algunos años. El cielo se despeja ante el rayo de luz que desprende la Espada Maestra apuntando a las nubes. Nosotros hemos despejado de igual forma cualquier duda que tuviéramos sobre si es nada menos que un digno sucesor del testigo que está llamado a recoger. Enormidad y maestría creativa. Es una de las leyendas más maduras que se nos hayan contado nunca y no nos olvidemos del final, apoteósico, con moraleja de 25 años de magia y desafíos épicos. Link ha crecido un poco más, ahora junto a la ocarina ya puede colocar este segundo gran trofeo vital: una lira dorada de tantas cuerdas que tocar.

Lo MejorLo Peor
El Zelda mejor diseñado de la historia. Es un ejercicio genial e inteligente de composición de escenarios y rompecabezas.
Algunas contadísimas mazmorras y ciertas pistas de la Banda Sonora no están al espectacular nivel del resto.
La trama, mágica, inolvidable, trascendente, más compleja de lo habitual y profunda.
Todas las claves se han revisado, convirtiéndolo en una experiencia actualizada y superior, divertida y extraordinariamente variada.
Largo, descomunal y desafiante. Casi 40 horas para acabar la aventura central.
Su manejo, preciso y satisfactorio, lo hace el TLoZ más divertido y adictivo.
El estilo gráfico es todo un acierto. Vistoso, sólido e inconfundible.
Muchos coleccionables y distintas posibilidades de enfrentarse al juego.

Puntuación

Obra Maestra
Una obra maestra que ha dominado su género para colocarse en la cima del mismo. Un coloso de su generación que seguirá siendo comentado y recordado en el futuro. La nota máxima no implica perfección, sino que es usada para señalar a un referente absoluto en el que los demás pueden y deben mirarse.
Cómpratelo incluso si no te gusta el género (Nadie podrá decir que no tuviste Quake, Ultima Online o GTA III de turno).
Jugabilidad

Diversión, reto y sorpresa puros, todo ello con una respuesta del mando firme y real, montones de puzles, variedad, enormidad, tareas secundarias... Largo y adictivo bajo un diseño solo posible por la mente de un equipo de genios. Inolvidable.

Gráficos

El máximo exponente en Wii, con un trabajo artístico magistral. Es una pena que no sea un juego HD, lo que emborrona las distancias de dibujado y todo el espectro de texturas.

Sonido

Sobresaliente y memorable, aunque no alcanza la demoledora calidad constante de otras entregas. Hay piezas claramente peores que otras.

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Desarrolla: 
Nintendo EAD
Género: 
Acción, Aventura
Lanzamiento: 
18/11/2011
Texto: 
Español
Plataforma: 
Wii
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