¡A minijugar!
Cincuentaytantos minijuegos (no diremos la cifra exacta para no destrozar una de las sorpresas) forman esta nueva entrega de Rayman Raving Rabbids. Muchos de ellos (quizá demasiados) son adaptaciones de viejos conocidos. No faltarán aquí los juegos musicales consistentes en mover una mano u otra (Wiimote o Nunchuk), los shooters de raíl derribando a conejos a base de desatascadores, las plataformas sin cerrar de las que derribarse unos a otros, el 1 contra 3, la memorización... Hay muchas mecánicas directamente extraídas de otros títulos de minijuegos o de los anteriores Rayman R. Rabbids.
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| Éste es uno de los mejores minijuegos para 4 personas. |
Pero también encontramos minijuegos sorprendentes, novedosos y no por ello que funcionen peor, casi al contrario para los poseedores de las anteriores entregas. El uso de la Wii Balance Board se convierte en una obligación para disfrutar al máximo de montones de minijuegos, un error considerable desde nuestro punto de vista, pues no todos los poseedores de Wii tienen el periférico. Algunos de estos divertidos eventos y retos utilizan la Balance Board a la vez que un Wiimote y un Nunchuk por jugador, lo que supone que una partida de 4 jugadores en condiciones requiera 4 Wiimandos, 4 Nunchacos y 1 Wii Balance Board. Demasiado costoso. Las partidas de 8 irán por turnos, quitando diversión a la mecánica pero siendo la única posibilidad.
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| El humor y los guiños a programas reales serán la nota dominante. |
Los nuevos minijuegos son una sorpresa tras otra, y hacen entrañablemente agradables las primeras partidas, cuando los vamos probando, algo que apasionará también a los más ocasionales y a nuestros invitados. Para poder ejemplificar bien el análisis explicaremos las mecánicas de algunos, muy sencillas como siempre pero divertidas, rápidas y amenas. Uno de los que más se ha hablado y hablará es el descenso en trineo de un jugador mientras el resto le tira avalanchas de nieve. El protagonista debe sentarse en la Wii Balance Board y con ayuda de su trasero y el Wiimote y Nunchuk pilotar el descenso a toda velocidad del trineo en pantalla. El resto de jugadores apuntará a la pantalla y hará el gesto de arrojar con sus Wiimandos, intentando derribar al del trineo.
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| Surcar el espacio en turbo-tabla. Divertidísimo. |
Otro minijuego muy trabajado y divertidísimo es el de baile, que ahora incluye movimientos marcados de brazos y piernas. Lo mismo ocurre con el gimnasio, que nos colocará encima de la Wii Balance Board y nos obligará a imitar todo tipo de ridículas posturas, recogiendo nuestra posición de manos y piernas gracias al uso simultáneo de los tres periféricos (Wiimote, Nunchuk y tabla). Hay algunos otros minijuegos que usan los tres periféricos. Lo malo e irremediable al mismo tiempo es que, en éstos, habrá que turnarse para usar la Balance Board. Es un acierto de Ubisoft dejar que los otros tres jugadores interactúen y puedan dificultar la hazaña del protagonista, como con las avalanchas de nieve antes comentadas.
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| La repetición de minijuegos será constante. |
En otros minijuegos se potencirará nuestra memoria, nuestros reflejos y rapidez de actuación, la velociad de agitación, la puntería, la estrategia, la conducción... Es precisamente esa variedad la que tan buenos resultados dio a los anteriores y aquí vuelve a aparecer. Aunque también debemos recordar que los que ya posean alguno de los dos anteriores verán en este nuevo Rabbids algo más de monotonía y pausa, salvo en los mejores minijuegos, que nos llevarán a surcar el espacio sobre la Balance Board, a disparar a todo conejo que se atreva a moverse, a rebotar por paredes a base de golpecitos de Wiimote... Y no diremos más para no quitar la magia esencial de las primeras 10 ó 12 partidas
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| El humor descontrolado de los conejos no dejará a nadie indiferente. |