Phoenix Wright: Ace Attorney
No obstante sería una injusticia no destacar la validez del sistema de juego, que pasa del stylus al wiimote. Ahora todas las acciones que realizamos durante la investigación se saldan con un minuto apuntando hacia el lugar de la pantalla que nos interese. Manejar las pruebas, trabajar en cualquier instancia: todo se realiza por medio de este simple sistema que no tiene pérdida alguna. Es rápida, intuitivo, diríamos que se ha acertado de pleno con él. Lástima que este acierto no se extienda en el resto de apartados, empezando por el técnico. Ampliar la resolución original sin añadir ninguna otra novedad en este sentido es a botepronto restar interés al juego por aquello de que las primeras impresiones son siempre las que cuentan.
El marco en el que jugamos se ve más pixelado, menos nítido, cuesta más distinguir las letras y, en resumidas cuentas, implica poca mejora real dentro de las posibilidades de juego. La música, otro de los aspectos destacados del cartucho original que ya sufrió una notable mejora en su conversión a Nintendo DS, se mantiene como el resto de los apartados: inmutable. No hay ninguna diferencia entre la edición original y la que hoy analizamos en lo que se refiere a los personajes, argumento, ni tampoco como venimos viendo a nivel técnico. Una ocasión que como decimos se ha desaprovechado en tanto se podían haber conseguido cosas muy interesantes. Siempre es más fácil criticar que proponer soluciones, pero aquí vertimos algunas: mejorado de la resolución, suavizado de las texturas, un menú secundario de fácil acceso
Que nadie se lleve una idea equivocada: no se critica el espíritu original del juego, que se mantiene intacto, con posibilidad de equivocarnos durante la investigación (con consecuencias dependiendo de nuestras elecciones) o durante los juicios. Si esto último sucede de forma repetida condenamos a nuestro cliente a la cárcel, por lo que hay que tener siempre un ojo puesto en este sentido para evitar tener que repetir el caso desde el punto en el que se haya guardado por última vez. No es un título especialmente difícil si disfrutamos leyendo texto e investigando; básicamente cualquier otro jugador que no se corresponda con este perfil puede achacar cierta lentitud al desarrollo del juego, y con toda la razón del mundo. Phoenix Wright es una obra para ser disfrutada con paciencia, sin prisas. Es la única forma de disfrutarla de principio a fin sin caer en la monótona tendencia a repetir una y otra vez la misma fórmula para resolver los casos.
Resuelve el caso
A efectos prácticos, el juego no ha cambiado un ápice. Las posibilidades reales de los jugadores no van más allá de apuntar con el wiimote hacia la pantalla, imitando el gesto del abogado al presentar alguna prueba o en circunstancias específicas donde se requiera su uso. No es un añadido que cambie el estilo de juego ni mucho menos el sistema de control, tal y como ya se ha explicado anteriormente. Los textos que nos acompañan vienen completamente traducidos al castellano con voces (tres frases habladas en todo el juego) que también se encuentran en nuestro idioma. No se ha incluido un selector de idiomas ni nada que se le parezca. La otra diferencia a nivel de control de la que hablábamos anteriormente se encuentra en la selección de pruebas, para lo que no queda más remedio que seleccionar con la cruceta digital del mando.
El último aspecto que queda por revisar es el sonoro, donde tampoco vamos a encontrar nada que realmente esté llamado a sorprender a los jugadores. Más bien todo lo contrario: se mantienen las melodías originales que hacían acto de presencia en la edición de GBA (y que ya se criticaron en Nintendo DS), que pese a su calidad no dejan de presentarse en una calidad bastante pobre que en poco o nada se corresponde con las capacidades de la sobremesa de Nintendo. Más pruebas que apuntan a un capítulo que se ha adaptado a WiiWare con cierta prisa y sin demasiada cabeza: aceptamos el bajo precio que hay que pagar por el juego, pero no la ausencia total y absoluta de cualquier novedad que al menos capte la atención de los aficionados de la serie.










