Final Fantasy Crystal Chronicles: Echoes of Time
Justa evolución
Analizar estas dos ediciones en conjunto se antoja especialmente complicado toda vez que algo necesario, ya que sendas ediciones son idénticas entre sí. Esta es la base de Echoes of Time, un videojuego que apuesta sin tapujos por las posibilidades del multijugador, que deja a un lado el argumento para centrar toda nuestra atención en las múltiples mazmorras que hemos de recorrer a lo largo de la aventura por un motivo u otro. La partida comienza tras elegir una raza entre cuatro posibles, cada una con sus propios atributos, siendo la mejor opción comenzar con un equilibrado guerrero que nos permita vivir los primeros compases sin traumas, conociendo el sistema de juego. Mientras nos introducimos en la aventura tenemos el placer de escuchar las deliciosas melodías del título, que como de costumbre en la franquicia son de corte fantástico, armonioso, muy acorde con lo que se espera de una aventura de estas características.
No es necesario hacer grandes alardes en este sentido: a grandes rasgos se utiliza la mecánica de Rings of Fates de forma simplificada en la base, pero con más opciones a la postre para personalizar el grupo de personajes que nos acompañan en nuestra epopeya. Indistintamente de qué raza escojamos somos partícipes del dieciseisavo cumpleaños de un joven que para certificar su paso a la madurez ha de embarcarse en un bosque encantado y repleto de peligros. Es la primera vez que se nos otorga un arma y la posibilidad de salir a forjar nuestro propio destino, por lo que entre los aldeanos se recibe la noticia como un acontecimiento muy importante a la par que trascendental en nuestras vidas.
No es para menos, ya que a nuestro regreso a la aldea comienzan a sucederse una serie de extraños acontecimientos que alteran el día a día del pueblo. La enfermedad del cristal afecta a una jovial muchacha que de súbito comienza a sentirse exhausta por motivos que desconoce, para poco más tarde certificar que se trata de un malestar muy común siglos atrás en el tiempo que se consideraba olvidado por los habitantes del lugar. Las leyes de la villa impiden a los aldeanos abandonar la zona, aunque curiosamente sólo nuestro personaje se decide a partir en busca de un remedio para impedir que la joven parezca abandonada a su suerte. Esto nos convierte en héroes al instante, al tiempo que abre las puertas de una nueva aventura que comienza desde el primer momento en el que nos introducimos en un pub local para seleccionar al grupo de compañeros que deseamos para que nos asistan durante nuestro periplo.
La historia secunda la jugabilidad
Así pues, no situamos justo en ese primer momento en el que abandonamos por primera el pueblo que abre el telón del argumento. Alcanzar la madurez es una metáfora que no sólo atiende a la personalidad del protagonista (que en este caso pasa no a un segundo, sino a un tercer plano), sino a la cantidad de objetos y posibilidades que puede manejar desde este momento en adelante. Por un lado disponemos de un completo equipo que hemos de ir variando a medida que avanzamos, siempre en función de la raza que hemos elegido previamente. Desde el comienzo de la aventura podemos decantarnos por formar un grupo equilibrado, con dos guerreros y dos magos, o sencillamente cuatro magos que se dediquen a lanzar magia a todo bicho viviente que aparezca en nuestro camino. Queda a decisión del jugador qué estilo de juego elegir y cómo combinarlo a posteriori con los compañeros, bien sea manejado por la Inteligencia Artificial o por cualquier usuario externo que haya entrado a disputar una partida con nosotros.
La mecánica de juego nos devuelve -como en tantos otros sentidos- al estilo de Rings of Fates, no en vano el motor gráfico es prácticamente idéntico a éste, con todo lo que ello conlleva. La acción es directa, visualizamos a los enemigos en pantalla con posibilidad de agarrarlos, saltar sobre ellos y de emplearlos a modo de escudo para salvar las embestidas enemigas. Sin embargo la solución más efectiva pasa por eliminarlos a las primeras de cambio, obteniendo tras ello una suculenta recompensa en forma de dinero, objetos y pociones curativas con las que recuperamos energías. La curva de dificultad del juego ha sido impuesta de tal modo que nadie, tanto expertos como no-iniciados, debería tener problema para avanzar sin mayores complicaciones.
![]() | DarkCloudxxx Mié, 20/02/2013 - 17:41 A mi eso de jugar... a la wii y ver q es clavado al de la nds... me decepciona muchisimo..
No me creo que hayan tenido narices de ponerlo a la venta |











