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Mario vs. Donkey Kong: ¡Megalío en Minilandia!

De monos y fontaneros
De monos y fontaneros
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Tan manido como es aquello de decir que el fontanero es pluriempleado y que se puede enfundar cualquier mono de trabajo, lo cierto es que Mario rellena el combustible de las consolas que apadrina con constantes apariciones en distintos géneros, habitualmente haciendo gala de un nivel de calidad cuando menos notable. La cuarta entrega de la franquicia Mario vs Donkey sigue los estandartes establecidos en el pasado con el añadido de nuevos puzles, mucho ingenio y el carisma de siempre. Un cartucho para aficionados que, sin novedades significativas, sigue en la línea triunfal de anteriores capítulos.

La ‘otra' faceta de Mario nos descubre un universo completamente distinto del que suele ofrecer en sus apariciones ‘estelares', aquellas que han marcado su carrera de manera exitosa y con un amplio reconocimiento obtenido por parte de la prensa especializada. La mascota de Nintendo ha aparecido en mil y un spin-offs en los que ha sabido combinar distintas disciplinas -deportivas, aventureras- con el peculiar sentido del humor que profesa la compañía afincada en Kyoto. Mario vs Donkey Kong retoma en cierto sentido la tradición del fontanero, poniendo en liza un planteamiento que aboga por la estrategia, el pensamiento y el ingenio, a mil kilómetros de distancia de los saltos imposibles con los que ha conquistado a medio mundo. El debut singular pronto se convertiría en una franquicia de reputado prestigio, acostumbrada a gozar de una recepción ejemplar por parte del binomio audiencia/crítica.

mario_25.jpg Captura de pantallamario_24.jpg Captura de pantalla

Cuarto capítulo de una serie en plena expansión, Mario vs Donkey Kong: ¡Megalío en Minilandia! emplea como telón de fondo la apertura de un parque de atracciones presidido por Mario en el que se desata la tragedia. El fontanero emplea como regalo de bienvenida una figura en miniatura de Pauline, la enamorada de Mario cuando se enfrenta a Donkey, que sólo será otorgada a los 100 primeros visitantes que hagan acto de presencia en el lugar. Donkey no acude a tiempo y, tras protagonizar su clásica escena ‘gorilesca', decide raptar a la auténtica princesa ante el asombro de los presentes. Al héroe no le queda otra remedio que perseguir al gorila a través de distintos escenarios, todos parte de su parque de atracciones, en los que debe superar una serie de obstáculos en forma de mini-Mario. Sus réplicas de juguete serán las encargadas de sacar las castañas del fuego, como ya hiciesen tantas veces en el pasado.

ntr_mavsdkmlm_01char02_e3.jpg Captura de pantalla

La presentación, tan animada como entrañable, prescinde de enfatizar en detalles para limitase a presentar el planteamiento con pequeñas pinceladas, escasas pero suficientes para lograr que el usuario entienda el hilo argumental que presenta la obra. Nintendo no ha puesto especial énfasis en este aspecto, ni en esta ocasión ni en anteriores, por lo que no extraña la sutileza con la que se expone la trama. Secundaria a todas luces, sirve como excusa para presentar un universo compuesto de más de 80 niveles que de forma paulatina proponen mayor complejidad de ideas, toda vez que un aumento progresivo del nivel de exigencia que se ha de emplear en cada uno de los ocho escenarios que componen los ocho capítulos de los que figuran en el modo de juego principal.

mario_15.jpg Captura de pantallamario_25.jpg Captura de pantalla

Puzlemanía
El auténtico protagonista de este cartucho es el ingenio, la omnipresente necesidad de anticiparse a los acontecimientos que se pondrán en marcha cuando comience a andar el primer Mario de juguete. La mecánica de juego apenas varía respecto a anteriores itinerancias de la franquicia: a través de puzles, escaleras, resortes y demás objetos, el fontanero ha de acceder a la puerta que le conduzca al siguiente escenario. Una vez puesto en marcha el cronómetro empieza a contar en nuestra contra, por lo que es menester tomar decisiones con presteza, sin dejar absolutamente nada al hacer. La esencia es puramente ‘Lemmings', clásico de Psignosis que encandiló a varias generaciones de jugadores: a medida que transcurren los niveles, nuevos retos se presentan para dificultar la marcha de los juguetes. 

mario_19.jpg Captura de pantallamario_20.jpg Captura de pantalla

Tratándose de una fórmula relativamente familiar, la pregunta más lógica a formularse pasa por cuestionar la cantidad de novedades que se hayan incluido, un aspecto en el que Nintendo no decepciona, aunque tampoco sorprende. Las réplicas de Mario no serán en esta ocasión las únicas protagonistas, sino que se suman las de Toad, Pauline e incluso del propio Donkey Kong, todas ellas necesitadas de la ayuda del usuario para alcanzar su meta. El stylus se convierte en la herramienta imprescindible del jugador, ya que a través de ella se controla absolutamente todo movimiento que tenga lugar en pantalla. La movilidad de los juguetes sigue siendo limitada: una vez puestas en marcha, es imposible variar su dirección. Sólo podremos guiarlas empleando los puntos estructurales con los que se posibilita la creación de puentes, entre otros objetos.

ntr_mavsdkmlm_01char01_e3.jpg Captura de pantalla

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8,5
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Desarrolla: 
Nintendo
Género: 
Puzle
Lanzamiento: 
04/02/2011
Plataforma: 
DS
+3

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