Dragon Quest V
Nota: Pese al idioma de las imágenes, el juego se encuentra completamente traducido al castellano.
Dragon Quest ya es una franquicia conocida para el público occidental. En cuestión de años hemos pasado de no tener ningún tipo de consideración por la serie de Enix a vanagloriarla como uno de los mejores ejemplos del JRPG, uno que es capaz de alterar la paz y tranquilidad japonesa a cada nueva edición que aparece en el mercado. Si hace unas semanas hablábamos de que Dragon Quest IX prometía superar con creces todos los récords habidos y por haber del mercado, con Dragon Quest V nos encontramos ante una situación similar, solo que esta vez ya conocemos el éxito del cartucho en el país del sol naciente, que ya alcanza el millón y medio de unidades vendidas sólo en aquella zona. Registros que la mayoría de compañías sólo son capaces de admirar desde la distancia, preguntándose que será exactamente lo que hace de Dragon Quest una franquicia diferente a cualquier otra, incluso en el caso de La Prometida Celestial, que aparece por primera vez en occidente gracias al remake de marras, parte de la trilogía de Zenithia.
Si echamos un rápido vistazo al pasado y centramos nuestra atención en Dragon Quest IV: Los capítulos de los Elegidos comenzamos a comprender que efectivamente, la serie original de Enix cuenta con una esencia distinta a la del resto de RPGs orientales. Una esencia que se halla a sí misma dentro de un compendio entre argumento, jugabilidad y vistosidad técnica que pese a ser imitada por muchos nunca ha obtenido un resultado ni remotamente similar, a excepción de Squaresoft con Final Fantasy, que siempre ha querido otorgar un punto de madurez a sus producciones, algo que se puede comprobar especialmente en SNES, cuando se produjo la primera gran evolución del género. Una evolución que sólo podría haber tenido lugar en un marco tan competitivo como el de aquella época, con dos compañías en estado de gracia peleándose por copar los primeros puestos de los más vendidos.
El tiempo no pasa en vano y gracias a él las circunstancias actuales son bien distintas a las de aquella época. A sabiendas de que Dragon Quest es una franquicia relativamente nueva en Estados Unidos y especialmente en Europa, la decisión de Square Enix fue la de ofrecer por primera vez a los aficionados occidentales la posibilidad de disfrutar de estos títulos pasados por el túrmix de la actualidad, con un motor gráfico a la altura de las circunstancias y una jugabilidad que hiciese honor a la diversión que atesoraban los cartuchos originales. La primera prueba de fuego tuvo lugar con Dragon Quest IV, que se convirtió ipso facto en un éxito de ventas precedido del reconocimiento de la prensa especializada, y no era para menos. A muchos aún les cuesta creer que pese al tiempo que ha transcurrido desde su aparición original sigue contando con un argumento muy superior al de la media de RPGs que conocimos durante la pasada generación.
Este éxito fue el que otorgó alas a Square Enix para seguir desarrollando el enorme elenco de remakes pendientes sin ningún tipo de preocupación, sobre todo si se tiene en cuenta la respuesta del público una vez títulos como Final Fantasy IV, Star Ocean o este propio Dragon Quest han llegado al mercado. Por difícil que pueda parecer, el objetivo de la compañía es el de mejorar la calidad de los títulos originales respetando las convenciones actuales de un género que en ausencia de las portátiles estaría completamente vacío. De hecho siempre hay que tener en cuenta que pese a todo no hablamos de un producto plenamente original, aunque se trate de la primera vez que aterriza en el mercado europeo.
La Prometida Celestial tiene argumentos de sobra para anclarse en un puesto muy similar al de su antecesor, con las típicas novedades a las que nos tienen acostumbrados el género en estos casos. Dado que se trata de una continuación no lineal, o lo que es lo mismo, de la quinta entrega de una serie que tiene un legado enorme a sus espaldas, lo más lógico es suponer que en este Dragon Quest V se ha mejorado la jugabilidad. O más que mejorado, ampliado. La Prometida Celestial es un juego más grande que su antecesor, más profundo, con más opciones, pero ello no se traduce necesariamente en que sea un juego mejor, más divertido o entretenido que DQIV, un hecho que se ha querido dar por sentado desde determinadas comunidades de aficionados que ha de ser desechado desde ya de nuestra cabeza. Se trata efectivamente de uno de los mejores RPGs de la consola, con sus más y sus menos, aunque también es cierto que en su intento por convertirse en un juego mejor', mayor', básicamente más grande en todo, se olvida por momentos de que la diversión tiene que ser el punto fundamental de cualquier videojuego que se precie.
![]() | sanray Jue, 21/02/2013 - 16:46 muy buen juego,lo recomiendo un clasico
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