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Rhythm Thief y El Misterio del Emperador

Rhythm Thief y El Misterio del Emperador
Rhythm Thief y El Misterio del Emperador
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El misterio nunca había tenido tanto ritmo, y Nintendo 3DS tampoco. Es cierto que Rhythm Thief estrena de verdad el género musical en la portátil, bebe de juegos anteriores para conseguir un estilo propio de la que más que probablemente se convertirá en una de las sagas de nuevo cuño de Sega. Pasos de baile y pasos por la oscuridad de París en esta urna de minijuegos rítmicos narrada.

Desde las primeras noticias que se tuvieron de Rhythm Thief, no fueron pocos los que simplificaron su idea como una mezcla entre el Profesor Layton y los juegos musicales de DS, como puede ser el divertidísimo Elite Beat Agents. Desde luego su estética recuerda a ambos enormemente y el diseño mismo de la carátula europea es un clarísimo calco de la de las entregas de la saga Layton. La propia Nintendo ha usado estos dos conocidos nombres para explicar la extraña propuesta que Sega ofrece de la mano de Phantom R., el pelirrojo protagonista de esta aventura de misterio, ladrones, arte y elitismo en las calles y enclaves más importantes de París, como Notre Dame, el Louvre o la Torre Eiffel. No es Layton y no es Elite Beat, pero sin duda alguna son dos buenos pies para sostener los híbridos y mecánicas varias que intercala con plenas seguridad y soltura.

Unas 12 pruebas musicales distintas y más de 50 minijuegos rápidos de diversa índole avivan una historia que, sin ser tan profunda e interesante como las de Layton, logra funcionar y englobar estos pequeños retos, que son el núcleo del juego y lo realmente divertido y que invita más a seguir. Con trazado de dibujo animado y una trama digna de aventura gráfica, el jugador tendrá que seguir la pista a un resucitado Napoleón Bonaparte enfrentándose a su banda de caballeros medievales en excéntricas coreografías a ritmo de jazz, soul o incluso tango y cha cha cha. Rhythm Thief tampoco es tan amplio, bien elaborado y sorprendente como los juegos de Layton, pero -al menos esta primera entrega de la que parece que será una larga saga- ha sabido recoger muchos aciertos de los capítulos del detective con sombrero de copa.

Rhythm Thief y El Misterio del Emperador (3DS) Captura de pantalla
Raphael es ladrón de arte por algún extraño motivo. Rhythm Thief y el Misterio del Emperador esconde muchos secretos y su trama, no siempre ágil e intrigante, los irá desvelando

R de Raphael

A El Misterio del Emperador a menudo le pesa quizá demasiado su parte meramente narrativa y de desarrollo, lo que no son los minijuegos, por su linealidad y guía obvia. Pero no cabe duda de que el título se esfuerza en contar una historia de intrigas y rompecaebzas, en un marco fabuloso como son las calles y monumentos más célebres de París. Raphael es en secreto Phantom R., un joven huérfano ladrón de arte que colecciona en su guarida grandes obras de todas las épocas simplemente por su admiración a los grandes genios de la pintura y la escultura de toda la Historia. Esta vez ha conseguido una pieza importantísima, una pista sobre el posible paradero de su padre, desaparecido cuando Raphael solo era un niño pequeño. Mientras tanto, alguien ha hecho resucitar nada menos que al emperador Napoleón, que se cruzará con el protagonista muy pronto cuando ambos quieren una misma reliquia misteriosa: la Corona de Dragón.

Junto a su inseparable perro Fondue, Phantom R. empezará por deslizarse en el Museo del Louvre esa misma noche, aunque en los días sucesivos tendrá que recorrer la ciudad pasando por la catedral de Notre Dame, el Sacre Coeur, el Arco del Triunfo, los Campos Eliseos, Los Inválidos o los puestecitos de libros a orillas del Sena. La ambientación de todo el juego y la oda a la capital francesa que es en sí son intachables. A partir de aquí, unas 6 horas de minijuegos rítmicos, cinemáticas, diálogos y partes de exploración e interacción mantendrán al jugador entretenido. No es una duración generosa, pero si se quiere completar del todo sí que se duplicará el número de horas obligándonos a prestar atención a los retos secundarios, tocar por completo todas las áreas en busca de items y sonidos para la grabadora, etc.

Rhythm Thief y El Misterio del Emperador (3DS) Captura de pantalla
Tener una buena clasificación en los desafíos rítmicos no es imprescindible, solo servirá para dejar mejores marcas de cara al multijugador y el Street Pass.

Además su trama tiene momentos mágicos en lugares incomparables, como la melodía a violín que toca Marie, la joven encantadora que no tarda en unirse a Raphael, bajo el rosetón de Notre Dame, el duelo a balonazos encima de la Ópera con el detective Charlie o el atardecer desde Monmartre. La ciudad, sus gentes, sus comercios y la vidilla de las calles no son una mera excusa comercial en este cartucho. Todos los escenarios están muy bien dibujados y son fieles representaciones, también el mapa 3D que recorreremos una y otra vez para ir de un punto a otro en busca de pistas y -los más impacientes- en busca del siguiente minijuego. En Rhythm Thief no hay que usar la lógica o las adivinanzas para encontrar el siguiente punto donde ir, el propio juego va llevando al jugador e indicándole con una señal morada y camino en rojo cuál es el siguiente objetivo, algo que lo hace exageradamente fácil y que invita a prestar menos atención de los abundantes y a veces poco productivos diálogos. También, si hay que recordar un número importante, por ejemplo, el propio juego lo hace. Y así con todo, facilitándose en exceso y echando abajo mecánicas de aventura gráfica que podrían haber estado muy bien.

El avance consiste básicamente en ir moviendo al personaje de un punto a otro por las rutas prefijadas de desplazamiento, puntos que en la pantalla táctil se convierten en imágenes estáticas donde puede haber personajes -muy destacados- y objetos con los que interactuar. Estos personajes van pidiendo ayuda o ofreciéndola con sus diversos retos, pero algunos para dejarnos seguir piden encargos tan estúpidos como buscar a un perro perdido que está en la siguiente esquina y devolverlo. A cambio obtendremos con esta pequeña tarea el sonido del ladrido de perro para nuestra grabadora y así usarlo para asustar a un guardia que nos quiere dar caza. Como decimos, esta asociación de acciones típica de aventura gráfica para seguir avanzando no se queda en manos del jugador, para nada, el juego ya se encarga de repetir una y otra vez qué tenemos que hacer en cada caso. Una verdadera lástima.

Rhythm Thief y El Misterio del Emperador (3DS) Captura de pantalla
Los protagonistas son algo previsibles y recurrentes. Sin embargo en las calles de París encontraremos a otros extravagantes y raros, dignos de animes demenciales.

En Rhythm Thief lo importante es el sonido, y todos sus retos se basan en él. La grabadora es otra pieza esencial para Phantom R., Marie y Fondue, un inventario desplegable que podrá alojar diversos sonidos que habrá que utilizar en determiandas ocasiones. Otro de los primeros ejemplos que aparecen obliga al jugador a buscar el sonido de un sonajero para acallar el llanto de un bebé. Además, también habrá que buscar medallas, que sirven para comprar en la tienda de desbloqueables y ayudas, y objetos escondidos. Esto se logra tocando con el stylus los elementos donde creamos que hay algo. Todo esto comentado hasta aquí pertenece a la parte narrativa, de exploración y avance de los personajes a través de París. Pero lo verdaderamente interesante de este juego recae en los minijuegos musicales y auditivos, la esencia de Rhythm Thief.

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Rhythm Thief y el misterio del emperador (Nintendo 3DS)

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Desarrolla: 
SEGA
Subgéneros: 
Arcade, Entrenamiento mental, Minijuegos, Musical
Lanzamiento: 
06/04/2012
Voces: 
Inglés
Texto: 
Español
Plataforma: 
3DS
+7

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