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Ni No Kuni: La ira de la Bruja Blanca
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Ni No Kuni: La Ira de la Bruja Blanca, Impresiones

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| - Impresiones |

Más de un año hemos tenido que esperar, pero el desembarco en tierras occidentales de Ni No Kuni: La Ira de la Bruja Blanca está próximo a producirse. De momento os contamos nuestros primeros pasos en un mundo que ciertamente desprende la magia única de unos animadores irrepetibles: el Studio Ghibli.

Virtud
Dicen que la paciencia es una virtud. Todos aquellos jugadores que ronden ya la treintena, de sobra conocen esa sensación de ver títulos en generaciones pasadas como la cuarta o la quinta salir en Japón, títulos que muchos nos moríamos por jugarlos en las Mega Drive, las Super Nintendo, las Saturn, PlayStation o Nintendo 64, pero que o tardaban una infinidad en salir en Occidente y versión PAL, o ni siquiera lo hacían. Ahora es distinto, pues la importación, internet, las minoristas online y las Region Free de sistemas y consolas han difuminado esta barrera hasta cuasi eliminarla. La historia de esta versión aumentada del Ni No Kuni de Nintendo DS recuerda y retrotrae a esos recuerdos gamers nostálgicos, pues tras el no show de esta edición junto con su libro –que sí estará en la edición Coleccionista de PS3- en las tierras del Oeste y el viejo continente, la paciencia y el juego de la espera han tenido que ser ejercitados durante más de un año. Y seguirán, hasta que a finales de enero de 2013, tras salir en Japón en diciembre de 2011, Ni No Kuni: La Ira de la Bruja Blanca se adueñe de las PlayStation 3 PAL con toda la magia 100%100 Studio Ghibli que contiene en cada GB del Blu-ray.

Y es que, para sentir cada bit de belleza que este RPG japonés verdaderamente clásico (aunque con varios toques actuales) brinda en toda su magnitud, para ser conscientes de lo logrado a nivel visual y sonoro –portentoso, maravilloso Joe Hisaishi expandiendo su magistral partitura de DS-, primero hay que conocer un poco de la historia de esos genios de la animación que andan detrás junto al equipo de otro estudio que rivaliza en talento, Level-5. Fundado en 1985 tras el éxito de Nausicaä del Valle del Viento, Studio Ghibli está considerado como auténticos maestros de la animación, expandiendo las fronteras del Anime nipón con cintas no solo consideradas obras maestras en los círculos de fans del anime, sino estrenadas en festivales internaciones de prestigio y alabadas por la crítica incluso con premios Oscar. Su variedad nos lleva desde la épica de la celebérrima La Princesa Mononoke hasta la diversión (no exenta de drama) de Porco Rosso, la delicadeza de Mi vecino Totoro o de Ponyo en el Acantilado, el paso de la infancia a la madurez con El viaje de Chihiro o el drama más desgarrador y bello, de esos que arrancan lágrimas hasta al espectador más adusto, en la inmensamente triste e íntima La Tumba de las Luciérnagas.

La Tumba de las Luciérnagas, una cinta que arranca lágrimas por su belleza e inconmensurable tristeza
La Tumba de las Luciérnagas, una cinta que arranca lágrimas por su belleza e inconmensurable tristeza

Mundos Paralelos
Dada la mano del estudio co-fundado por el genio Hayao Miyazaki, citado como influencia por profesionales de otros estudios de la talla de Pixar (el cameo de Totoro en Toy Story 3 lo reafirma), su segunda experiencia en el videojuego –en 2003 Ghibli colaboró con Taito en Magic Pengel: The Quest for Color para PlayStation 2- con la primera versión de Ni No Kuni para DS no dejó indiferente a la crítica del país. Ni no Kuni: Shikkoku no Madōshi (Two Countries: The Jet-Black Mage), salió en Japón, y solo en Japón, en diciembre de 2010, convirtiendo la primera colaboración entre Level-5 y Studio Ghibli en todo un éxito crítico y de público, siendo alabados por elementos como la historia y su profundidad, la soberbia BSO de Hisaishi, o el uso de un libro físico real incluido con el juego que simulaba ser el Vademécum del Mago que Oliver usa en el juego. Casi un año después, la versión para PlayStation 3 fue estrenada en el mercado nipón. Y, al igual que su antecesor, muchos ya dimos una vez más por perdida esta segunda oportunidad de jugar en esos mundos que reza su título. Pero al final, como en todas las buenas historias, siempre queda un último resquicio para esa sorpresa que cierra con una sonrisa un largo devenir. Y este broche vino en forma de anuncio de Namco Bandai señalando que editaría el juego en Occidente tras un laborioso (damos fe de ello) proceso de localización.

Ahora, una vez puestos en antecedentes, vamos a sumergirnos brevemente en estas impresiones en lo que La Ira de la Bruja Blanca nos muestra en sus primeras horas de juego, para lo cual toca conocer al adolescente Oliver, el cual vive en la ciudad con toques de la América de los 50 de Motorville –Hotroit en el original japonés- con su madre, ayudándola como vemos en el primer contacto jugable al inicio. Como muchos chicos de su edad, a Oliver le entusiasman los coches. Y uno de sus amigos lo reclama a medianoche para probar uno. Pero la feliz existencia de Oliver da un giro de 180º cuando la máxima de que nada golpea más fuerte que la vida se hace realidad. El pobre Oliver ya no ríe más por lo sucedido en un accidente que nunca debería haber ocurrido. No quiere, no puede. Es en ese momento cuando, de repente, su existencia vuelve a ser sacudida de nuevo por la magia de otro mundo, de una especie de plano de realidad paralelo a nuestro mundo. Un sitio irreal, variado, colorista, extraño, fantasioso, fabuloso, hermoso, vitalista, oscuro, en el cual nos internaremos de la mano de la criatura DrippyShizuku en el original japonés-, Alto Gran Maestre de los Duendes (su tema musical bien lo firmaría el John Williams de las Star Wars originales) reconvertido en un muñeco de peluche que nos lleva a ese lugar salido de muchas imaginaciones: Un lugar llamado Ni No Kuni.

Oliver, encaminándose a un mundo de fantasía junto a Drippy
Oliver, encaminándose a un mundo de fantasía junto a Drippy

Puro de Corazón
Sin revelar absolutamente nada de su historia, la cual se comprueba ya desde los primeros minutos que ha sido extendida con respecto a la narrada en DS y enriquecida con más personajes, podemos decir que aunque use como punto de partida un Mcguffin –elemento que hace mover una trama- de tragedia, la experiencia de Ghibli torna lo que en otros estudios sería un comienzo tristemente manipulador en una experiencia de emotiva ternura, sencilla, sin fuegos de artificio que tampoco necesita en forma de exagerados encuadres orquestados con coros restallando Fortíssimo. No, eso se quedaría para otros que escogen apabullar en vez de emocionar, que buscan impactar antes que crear la genuina sensación de pérdida que de verdad conmueve, algo que los chicos de Miyazaki-san logran manteniendo un soberbio plano durante varios segundos puntuado por un sencillo piano. La historia de Oliver nos es narrada con la misma honestidad y sencillez que la de Ponyo, Chihiro o Mononoke, aunque la narrativa, como en el caso de la princesa del bosque, va tornándose en una cruzada épica con un trasfondo personal, un viaje que Oliver debe cumplir y en el que la base es algo tan sencillo como el amor por un ser querido. Un elemento simple capaz de mover montañas si se usa bien, algo que en Ghibli son especialistas.

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Desarrolla: 
Level-5
Género: 
Aventura, Rol
Subgéneros: 
Arcade, Basado en turnos
Lanzamiento: 
01/02/2013
Voces: 
Inglés, Japonés
Texto: 
Alemán, Español, Francés, Inglés, Italiano
Plataforma: 
PS3
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