Ha ocurrido un terrible robo de obras de arte en un conocido museo y tu hija está en peligro. Arsenal: una 9mm, una camiseta interior y mucha mala leche. ¿Listo? Bienvenido a Los Ángeles, McClane...
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| Die Hard Vendetta |
Quizá los menos cinéfilos pasen por alto el nombre de Die Hard en un título como éste, pero estamos ante una nueva adaptación desde el celuloide de la eterna Jungla de Cristal. No pasan los años para John McClane, pues está a punto de cumplir 15 años desde que Bluce Willis manchara su primera camiseta blanca. La última vez que apareció por las consolas fue allá por el año 97 con "Jungla de Cristal: La Trilogía" en PlayStation.
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| Die Hard Vendetta |
Aunque entonces se optó por mezclar un arcade de conducción, un arcade de acción, y un shooter, en esta ocasión decidieron inclinarse única y exclusivamente en la tercera opción. Así, Die Hard: Vendetta se perfila como un FPS que mezcla acción y sigilo a partes iguales, recodando en algunos aspectos a títulos como Golden Eye, aunque con diferencias irreconciliables.
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| Die Hard Vendetta |
El juego no está basado en ninguna de las tres películas, sino que se sitúa algunos años después de estas, teniendo muchos elementos en común con ellas, por ejemplo, el propio protagonista o muchas localizaciones de Los Ángeles. Sin embargo, un juego que a priori debería convertirse en un indispensable, tiene muchas pequeños detalles que no consiguen colmar las expectativas que había levantado. Veamos por qué.
g r á f i c o s
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| Die Hard Vendetta |
A primera vista, todo respira mucha calidad, ya sea persona, animal o cosa. La primera fase jugable tras el tutorial de entrenamiento realmente impresiona. Acompañado de voces en perfecto castellano, nos relatan con un corte muy cinematográfico la implicación de nuestra querida hija Lucy en un ruidoso robo de obras de arte. Tras esta introducción realizada con el mismo motor gráfico del resto del juego, nos embutimos por primera vez en la piel de John McClane. Llegamos de strangis al lugar del crimen, a las puertas de un museo. Todo está muy bien representado: policías tomando declaraciones a los testigos, otros tantos dirigiendo la operación... La interacción con lo que nos rodea es perfecta. Incluso podemos comprobar algunos efectos de partículas en el soldador que intenta abrir la verja o al caernos a la fuente. Y para alcanzar el clímax, una vez que hemos entrado a investigar, ¡boom!, una tremenda explosión nos deja solos ante el peligro.