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Final Fantasy X | X-2 HD Remaster
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Final Fantasy X/X-2 HD Remaster

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| - Avance |

Square recupera dos de sus entregas Final de la pasada generación para someterlas a un lavado de cara HD. Tidus, Yuna, Rikku, los Aeons, Spira y el temible Sin regresan con Final Fantasy X y Final Fantasy X-2 HD Remastered. Vamos a probar un poco de ese bocado de pura nostalgia JRPG que llegará a PlayStation 3 y PS Vita.

"Listen to my Story..."
En 1987, una empresa que atravesaba su momento más oscuro desataba una Fantasía Final que no solo la salvó, sino que además la elevó a lo más alto del sector con cada nueva entrega creada. La empresa era Square. Y el juego Final Fantasy, un título que en el pasado año 2012 cumplía su veinticinco aniversario entre nosotros. Presente desde la 3ª Generación, el género del RPG, sus reglas y fundamentos, cimientos y jugabilidad, deben buena parte a esta saga concebida por un creativo único, el insigne Hironobu Sakaguchi –cómo se le echa de menos cada vez más y más-; por un artista de personajes que ha ido estableciendo el estilo visual de la saga en cada entrega, sistema y generación, el maestro Yoshitaka Amano; y por un músico irrepetible, el John Williams nipón de los videojuegos Nobuo Uematsu. Estos tres genios, junto a un ejército de guionistas, diseñadores, grafistas, artistas y desarrolladores, lograron que esa fantasía final no fuese más que el principio. El principio de algo histórico para este sector, pues lleva junto a él más de la mitad de su existencia y aún sigue por estos lares, quizás no de la forma que aquellos que se enamoraron del RPG por las entregas anteriores a Final Fantasy X-2 habrían querido –el cismático FF XIII que cuenta ya con dos secuelas-, pero aún así todavía entre nosotros.

Es innegable, y triste, demasiado triste, el hecho cada vez más corroborado de que la esencia que una vez nació fruto de la necesidad no volverá: Ese deseado FF dirigido por Sakaguchi-san y musicado por Uematsu-san que nos arranque de esta era en la que el Rol japonés es apenas un errante, y no un heraldo ni un estandarte ante las producciones de Occidente nunca se producirá. Ninguno volverá ya, al menos no como antaño. Aquella época fue dorada, maravillosa, única e irrepetible para todos los que la vivimos, los que crecimos con ella y tuvimos la suerte de descubrir de primera mano cúspides como FFVII, vueltas al clasicismo como el magistral FFIX, o escenas tan portentosas en una época de píxeles y magia MIDI como la del teatro de FFVI. Ahora, en este momento, Lightning, Sera y (el eterno) XIII Versus son el presente, junto con las incursiones online MMO de FFXIV A Realm Reborn. Los tiempos cambiantes, la crisis creativa japonesa sin precedentes y los hijos de dragones, brujos solitarios y títulos de antaño renardecidos por el Kickstarter (Wasteland 2, Torment: Tides of Numenera) han hecho mella en el Japan RPG que, aunque vivo aún –Eternal Sonata, Ni No Kuni, Atelier, Tales of- sigue luchando contra Occidente por reclamar su trono de espadas e invocaciones de vuelta.

Tidus y Auron liderando a un grupo de personajes únicos
Tidus y Auron liderando a un grupo de personajes únicos

Bliztball
La nostalgia gamer vuelve a ser usada como poderosa arma. Y utilizando el tan de moda recopilatorio HD, Squaresoft –nombre que hay que usar cuando hablamos de los FF que se crearon en su época-nos brinda a los usuarios de PlayStation 3 y PS Vita las versiones limpias y remasterizadas de Final Fantasy X y su secuela X-2, que no dejó a nadie indiferente hace una década.  Ambos vuelven en Final Fantasy X/X-2 HD Remaster al viejo continente tras más de diez años desde su lanzamiento –Tempus Fugit-, y lo hacen en su versión Internacional, hasta ahora patrimonio del mercado nipón y carne de importación. Para muchos, Final Fantasy es algo más que una simple saga RPG. Es una compañera que los ha visto crecer, que ha crecido con ellos en madurez, en complejidad; que ha pasado de la infancia a la adolescencia, de la inocencia al descubrimiento.

Cuando la 6ª generación llegó, muchos de aquellos niños que dimos nuestros primeros pasos gamer en el género con las entregas de NES ya éramos mayores, como la serie. El caluroso verano de 2001 fue refrescado por una décima entrega numerada que volvía a la estilización realista de FFVIII. Contando con tres directores, dos co-compositores junto a Nobuo Uematsu y con Yoshinori Kitase de productor (Sakaguchi ya solo era productor ejecutivo de la saga), FFX comenzaba con un precioso tema ejecutado al piano, To Zanarkand, seguido de la mayor novedad en la saga: voces de actores para narrarnos la historia. Ambientado en el mundo de Spira, el juego volvía a enarbolar un mundo de futurismo y tecnología en el que la magia apenas sobrevive. Sobre todo en su inicio, que ya demostraba la potencia de PS2 al mostrarnos una panorámica alrededor de Tidus (la primera vez que lo manejamos) en un escenario urbano nocturno espectacular mientras su voz nos narraba el inicio de su historia.

La primera imagen de Final Fantasy X, escuchando el mítico Listen to my story...
La primera imagen de Final Fantasy X, escuchando el mítico Listen to my story...

Tras eso, Square dejó claro el nivel de perfección de sus escenas CGI con otro de esos videos que siguen en la mente de todo seguidor de esta saga: el partido de Blitzball. Musicado con el potente tema metal OtherWorld, la CGI disparaba los sentidos en una simbiosis de guitarras metaleras y deporte de contacto submarino perfectamente acompasada, y pasando de un partido de ese extraño deporte a una enorme entidad conocida como Sin que destrozaba Zanarkand con un enorme Tsunami, en un prólogo que ciertamente nos cogía del cuello y nos tiraba al juego. Junto a los recordados Waka, Lulu o Rikku, atravesábamos tres subcontinentes de clima y terreno variados, rodeados de islas tropicales, en una historia que crecía en intensidad y complejidad mientras combatíamos contra todo tipo de criaturas junto a la joven invocadora Yuna –preciosa, preciosista y estilizadamente plástica la CG de ella sobre el agua-, cuyo destino último era vencer a Sin, y de la que Tidus se enamoraba. FFX fue una apuesta considerable, una innovación con respecto al patrón seguido en PlayStation para dejar claro la potencia de PS2. El mapa del Mundo y las localizaciones se encuentran ahora fundidas en uno solo, por lo que no pasábamos al típico mapa de perspectiva isométrica cuando abandonábamos una zona.

Aeons
Y en los combates, el sistema ATB se cambió por el CTB, basado en turnos y en la velocidad de cada personaje. A mayor velocidad, más turnos podíamos tener, por lo que el atributo Velocidad cobraba una importancia esencial en el juego. Al tocarnos un turno, automáticamente se detenían el resto de acciones, por lo que esto nos permitía centrarnos más en la planificación de una estrategia y no tanto en la rapidez de nuestros reflejos. Otra novedad es que podíamos cambiar a otros personajes sobre la marcha, en plena batalla (de nuevo con tres personajes simultáneos). Los Limit Breaks se rebautizaron como Overdrives, requiriendo muchas veces la pulsación de botones. Y las invocaciones, llamadas ahora Aeons, Eones, en vez de golpear y marcharse, se quedaban hasta el que el enemigo era derrotado, el Aeon caía o le dábamos la orden de retirarse.

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Desarrolla: 
Square Enix
Género: 
Rol
Subgéneros: 
Basado en turnos
Lanzamiento: 
21/03/2014
Voces: 
Inglés
Texto: 
Español
Plataforma: 
PS3
También en:
PC PS4
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