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Assassin's Creed IV: Black Flag
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[E3 2013] Assassin's Creed IV: Black Flag, Impresiones

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| - Impresiones |

Desmond Miles cede su protagonismo a un trabajador de Abstergo. Ubisoft da una vuelta más a la fórmula Assassin's Creed en su cuarto episodio central, Black Flag, esta vez en las selvas y costas del Caribe pirata pero con las mismas dinámicas de siempre, aderezadas de ciertas ideas interesantes. Tendrá edición PS4 y Xbox One.

Todo sobre el E3 2013. En directo desde Los Ángeles

Ubisoft sabe que ha llegado el momento de girar de forma notoria el concepto Assassin's Creed, de darle un nuevo empuje. Y qué mejor trampolín que el marco que genera la llegada de la nueva generación, dispuesta a impulsar apartados técnicos, ideas jugables hasta ahora imposibilitadas por las limitaciones de la tecnología, mejores opciones multiplayer... Assassin's Creed IV: Black Flag quiere ser ese episodio que revolucione la fórmula, que la modifique hasta tal punto de que tengamos la sensación de estar jugando a algo nuevo, a otra serie que se abre ahora. Pero no es del todo así, pese al cierre de las andanzas de Desmond Miles a través de los laboratorios e instalaciones vanguardistas de Abstergo y el abandono de personajes como Altair, Ezio y Connor, esta Bandera Negra Pirata recoge quizá en exceso las técnicas que tan bien han funcionado durante todos estos años en las consolas actuales HD -para las que también sale el título este 29 de octubre- pero que tras siete juegos ya empiezan a agotarse. En este E3 2013 hemos podido catarlo, y éstas son sus virtudes y defectos, más de las primeras en un nuevo concepto de sandbox, claro.

El universo bucanero caribeño de principios del s. XVIII, concretamente el año 1715, acogerá el periplo del Capitán Edward Kenway, antepasado de los protagonistas de Assassin's Creed III. Como pirata y asesino de La Hermandad, el nuevo Kenway tendrá que vérselas no solo en gestas de tierra, sable y mosquete en mano, sino también en alta mar, comandando a toda una tripulación a sus órdenes y que velarán por mantener el Jackdaw, nuestro velero, a flote ante los ataques de la Armada, otros piratas rivales o incluso ballenas. Las batallas navales fueron introducidas con acierto en el Assassin's del año pasado, y desde luego sus creadores no iban a dejarlas allí, llevándolas con esta entrega un poco más lejos puesto que van a añadirles complejidad, posibilidades y, cómo no, vistosidad. Vuelven a tomar pleno protagonismo en una historia monojugador que promete más de 30 horas de aventuras y, siguiendo la tendencia, resolución de misiones y encargos. Muy en la línea sandbox.

Assassin's Creed IV: Black Flag (360) Captura de pantalla

Ahora los marineros vencidos pasarán a formar parte de nuestra tripulación y flota de expedición, o incluso podremos esclavizarlos para que reparen los daños de la batalla sufridos por nuestro buque. La vida del barco va a ser uno de los grandes logros de Black Flag, con subordinados con vida propia corriendo y combatiendo con IAs que prometen estar muy pulidas, saltando a los barcos enemigos o hasta cantando himnos pirata de la época para subir la moral del grupo, himnos que podremos coleccionar a medida que se desbloqueen, un ítem interesante. La multiplicidad de estudios participantes en el desarrollo de este capítulo ha dado lugar a la inserción de un buen puñado de ideas para hacer los abordajes variados y siempre sorprendentes, con mecánicas como asediar la embarcación vecina con cuerdas y ganchos saltando de una cubierta a otra, subir a los mástiles para dejarnos caer sobre el puente de mandos donde está el capitán al timón o liarnos a cañonazos hasta hacer arder toda la madera. Cada nave requiere unas tácticas, una mecánica de juego distinta. O eso prometen.

La otra mitad de Assassin's Creed IV se desarrolla en tierra, con Kenway como asesino tradicional, subiendo a atalayas para sincronizar nuevas zonas de las ciudades y NPCs a los que ayudar, robar, fisgonear o asesinar. Vuelven la Vista de Águila característica del clan de los Assassins, los combates cuerpo a cuerpo con armas blancas -que esperemos sean mejorados y hechos más sofisticados-, las armas de fuego como trabucos y mosquetes, o las situaciones de sigilo e infiltración, aquí replanteadas con mayor peso y recompensa, son más apetecibles que el encontronazo directo. El universo pirata nos llevará por aldeas costeras de Centroamérica pero también por selvas y terreno rural, playas, cuevas, islotes con tesoros enterrados... Y nombres propios de la Historia de la época, claro, como Barbanegra o Benjamín Hornigold, ya confirmados. La conquista de los fuertes españoles es un nuevo componente de gameplay, intensas escaladas hasta las híper defendidas murallas con los cañonazos en contra y cientos de soldados enemigos esperándonos. Se ha visto en la demo, buen ritmo, mucho salto y épica audiovisual. Esperemos que no caigan en la repetición tras varios asedios.

Assassin's Creed IV: Black Flag (360) Captura de pantalla

El gran reto que tienen sus responsables por delante es hacer que los jugadores habituales a la franquicia, entre los que me incluyo, no tengan la sensación de estar viviendo lo mismo que en la Venecia renacentista, la Roma imperial o la Nueva York colonial solo que con un mapeado diferente, sobre una nueva skin de escenario. Ahí radica el éxito o fracaso de Black Flag, y lo cierto es que tras probarlo y verlo en movimiento las senasciones de las misiones con los pies en tierra firme son bastante similares. A ver qué discurre Ubisoft para desarrollar bien la fórmula y presentar verdaderamente una nueva subsaga, un título que no quede castigado por andar a medias entre una generación y otra. Y eso es algo que inevitablemente le va a pasar factura, pues tiene versiones para PlayStation 3, Wii U y Xbox 360 que prometen el mismo contenido solo que con los lógicos recortes gráficos. Habrá que darle una oportunidad y ver cómo se resuelve en las nuevas máquinas next-gen, que es lo que realmente interesa.

Precisamente sobre su versión "mayor" (PC, PS4, Xbox One) se debe destacar su nuevo aspecto estético, muy cuidado en brillos, uso de los colores del atardecer o el mar, distancias de dibujado kilométricas o nivel de detalle en interiores. También toda la gama de animaciones -ya extensísima- y rostros se han depurado, eliminándose brusquedad y caras con acabado plano que presentaban algunos enemigos o secundarios. Ahora las texturas expresan mejor las pieles, la arena, el oleaje, la piedra, la vegetación...  Las aguas turquesa del Caribe, cómo se mueven, los entornos tropicales con cascadas y pasarelas de madera, las cavernas iluminadas por los pocos rayos de sol que las penetran, los diseños de las ciudades, los barcos, los palacios. Todo se postra ante un acabado lógicamnte más redondeado y con una iluminación que se impone sobre cada superficie y le da un punto estético inexplorado hasta ahora en la serie, solo posible sobre máquinas potentes como las que se avecinan o un PC puntero.

Assassin's Creed IV: Black Flag (360) Captura de pantalla

Por último está su multijugador, todavía no detallado pero que ya ha dejado caer algunas de sus claves. El GameLab es el centro de operaciones de las funciones online de Assassin's Creed IV: Black Flag, una herramienta que nos permitirá interferir sobre el juego compartido desde dispositivos móviles y tablets, teniendo acceso a la Comunidad de Asesinos, listados de amigos, estadísticas, rankings... También contar con una pantalla adicional en estos sistemas dará una experiencia de juego ligeramente diferente al usuario, pudiendo alojar aquí el mapa y las cartas de navegación para explorar nuevas zonas, desplegando menús de equipo, viajes o estadísticas y opciones de juego, o albergando información sobre competidores en el modo multiplayer. Sin duda, otra señal de que estamos ante un proyecto next.gen, lamentablemente recortado en sus versiones para máquinas actuales.

Así se plantea AC IV, continuista con sus bases pero buscando insertar en su propuesta un puñado de actividades nuevas, únicas de esta entrega. ¿Serán suficientes? Lo sabremos a finales de octubre, cuando pretende volver a colapsar las ventas y ser el hit al que su editora, Ubi, cada vez está mñas peligrosamente acostumbrada. Armas no le faltan, solo necesita saber utilizarlas y no caer en la repetición fatigosa. En el E3 2013 todo el mundo ha querido darle un tiento, no es para menos tratándose de la marca que se trata y del año que por fin supondrá su salto técnico.

Assassin's Creed IV: Black Flag (360) Captura de pantalla

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8,2
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Desarrolla: 
Ubisoft
Género: 
Acción, Aventura
Subgéneros: 
Sandbox
On-line: 
8 Jugadores
Lanzamiento: 
29/11/2013
Voces: 
Español
Texto: 
Español
Plataforma: 
PS4
También en:
360 PC PS3 WiiU XBO
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